La sala Kubo de Kutxa ha reunido por primera vez en San Sebastián los proyectos más destacados de la extensa obra de Rafael Moneo en una muestra que coincide con el quinto aniversario del Kursaal donostiarra, obra del arquitecto navarro.
La exposición 'Rafael Moneo: Museos, Auditorios y Bibliotecas' presenta maquetas, fotografías y planos de 17 trabajos realizados en Europa y Estados Unidos, además del proyecto para la parroquia del barrio donostiarra de Riberas de Loiola.
El propio Rafael Moneo compareció hoy en una rueda de prensa en San Sebastián junto a la directora de la sala Kubo, Marivi Arcaya, y al autor de los textos del catálogo, editado con motivo de la exposición, Fernando Pérez Oyarzun, para explicar los detalles de esta exposición que permanecerá abierta al público desde hoy hasta el 23 de octubre.
La muestra está compuesta por 25 maquetas, fotografías, planos y memorias de un total de 16 proyectos sobre museos, auditorios y bibliotecas que el arquitecto navarro ha realizado a nivel internacional.
De este modo podrán contemplarse los proyectos del Auditorio Kursaal de San Sebastián, el museo Thyssen-Bornemisza de Madrid, la fundación Pilar i Joan Miró en Palma de Mallorca, el Museo y Centro Cultural Davis de Massachussetts, la casa de cultura de Don Benito en Badajoz y el Museo de Arte Moderno y de Arquitectura de Estocolmo.
Además, también estarán L'Auditori-Centro Musial de Barcelona, el Museo de Bellas Artes de Houston, el Museo de Arte Contemporáneo de Aragón, la Biblioteca Arenberg de Lovaina, el Archivo General de Navarra en Pamplona y la Biblioteca de la Universidad de Deusto en Bilbao. Estos últimos, junto a otros como la ampliación del Museo del Prado, constituyen sus últimos proyectos.
PARROQUIA DE RIBERAS DE LOIOLA
En cuanto a la parroquia de Riberas de Loiola, ésta ocupa un lugar especial dentro de esta muestra. El arquitecto explicó que no había tenido tiempo de "tomarse un respiro" tras el trabajo "más difícil de mi vida" que fue la Catedral de Los Ángeles, cuando le convencieron para realizar este proyecto.
Esta iglesia, según dijo Moneo, ayudará a "dar substancia urbana a este barrio para que no se vea sólo como residencial". Asimismo, afirmó que se tratará de un "homenaje a Chillida y Oteiza" y que le hubiese gustado poder trabajar con alguno de ellos para realizar esta obra.
A su juicio, no es "fácil montar un exposición de arquitectura", aunque en esta ocasión confesó sentirse "emocionado" porque se produce "una simbiosis entre el soporte que es el Kursaal mismo y las obras elegidas".
La muestra, que supone un resumen de sus obras a lo largo de 40 años, le aporta al arquitecto un punto nostálgico. "Ver reunidas tantas obras es algo inquietante porque uno tiene la sensación de que ya no se encuentra al principio de su carrera profesional y una parte de ella ya está hecha", apuntó.
En la misma línea, explicó que la exposición reúne el "origen del trabajo" en los dibujos, el "mundo de lo construido" en las fotografías y la "condición de lo manipulable" en las maquetas. A su juicio, la muestra puede considerarse, asimismo, como "una evolución de los medios de representación y de la arquitectura a lo largo de estos 30 años".
Por su parte, Pérez Oyarzun destacó las labores de Rafael Moneo dentro del mundo universitario y su obra crítica publicada en las antologías actuales más importantes. El autor calificó la obra de Moneo como "el resultado de una fructífera tensión entre la demanda de la arquitectura de las últimas décadas y una visión personal de la arquitectura".