El pintor Ángel Mateo Charris ha ilustrado 'El corazón de las tinieblas', obra maestra de Joseph Conrad, coincidiendo con el 150 aniversario del nacimiento del famoso escritor. Se trata de una edición conmemorativa realizada por Círculo de Lectores que también celebra su 45 aniversario.
El escritor Ignacio Gómez de Liaño presentó hoy este volumen, que cuenta con traducción de Sergio Pitol, cuyo asunto central es el "viaje", "una necesidad de la literatura pero también del ser humano", señaló al tiempo que recordó que desde la Historia Sagrada, pasando por las epopeyas clásicas, el 'Cantar del Mío Cid', 'El Quijote' o 'El Criticón', la idea del viaje ha estado siempre presente en la literatura.
Para Gómez de Liaño, Conrad "no pretendió ser un autor de denuncia" sino que estaba más entroncado en la línea de Henry James, "indagando en la condición humana sometida a situaciones extremas, algo que descubrió navegando por el mar y por el río", señaló.
Asimismo, el escritor indicó también que el núcleo central del relato, "que tiene múltiples posibilidades de interpretarse plásticamente" -dijo-, es "el miedo, la locura y las diferentes facetas de la condición humana". Gómez de Liaño, elogió las ilustraciones realizadas por Charris a las que calificó de "imágenes con potencia y verdad profunda".
UN 'COLLAGE'.
Por su parte, el artista explicó que este encargo ha supuesto para él "un regalo y un desafío" por el hecho de ser una historia muy conocida por los lectores de todas las épocas. "Quería llevarla a mi terreno pero siendo muy respetuoso con la novela. Mi intención era no contarla toda ella desde el principio sobre todo pensando en aquellos que aún no la han leído y que tendrán el lujo de poder hacerlo", indicó.
Ángel Mateo Charris confesó su pasión por 'El corazón de las tinieblas', "una novela construida a través de capas en la que Conrad va trenzando los temas", dijo. En este sentido, el artista (que ha realizado 27 ilustraciones y un desplegable) manifestó que, con esta idea, él ha creado un 'collage' en el que se mezclan sus propias referencias africanas fruto de sus viajes a este continente. La presencia del hombre blanco en el África Negra constituye, precisamente, el elemento central de la obra.
"Me encanta el mundo de la aventura y una de mis fuentes es la ilustración, sobre todo científica y de exploración, si bien en esta ocasión he ido en una trayectoria más irregular, a veces acercándome más a la historia y otras a personajes no tan centrales", señaló.