La escritora Herminia Luque Ortiz acaba de publicar su primer libro de aforismos, 'Aforismos para ser feliz contigo mismo'.
El libro contiene más de un centenar de aforismos repletos de un optimismo contagioso, de un hambre de vida que se expresa en un apego a los placeres cotidianos y en un rechazo vitalista de la muerte. Muchos de estos aforismos se expresan en forma de invitación a compartir determinada experiencia positiva o rechazar algunas ideas preconcebidas.
"Este libro", nos dice la autora, "surge de experiencias penosas. Precisamente contra ellas, contra la tristeza devastadora que pueden generar pérdidas personales, hechos traumáticos que nos afectan más allá de lo soportable, surge el deseo de escribir cosas que reafirmen el deseo de vivir". Y un deseo vital arrollador, un deseo de disfrutar de la vida en sus placeres mínimos y en su esencia gozosa, halla su expresión en estos aforismos.
"Todos hemos sentido alguna vez la necesidad de palabras que nos transmitan consuelo. Palabras escritas que procedan más allá de nuestra experiencia personal y social. Palabras que nos hablen de tú a tú, aunque su autor sea alguien lejano o que no conozcamos lo más mínimo".
"El humor puede ser también un consuelo", continúa la autora. "Pero no he querido utilizar aquí el humor acre o la ironía; la ironía puede ser hiriente. Y en el género aforístico es posible encontrar la mayor cantidad de mala idea por milímetro cuadrado. He buscado, a propósito, que las palabras sean dulces, exentas de amargura."
La escritura de aforismos necesita un grado de concentración extraordinario. Pero sobre todo es un hallazgo fortuito, inesperado. "Un aforismo" nos dice la autora "es el mínimo de sabiduría común entre el autor y el lector: El lector no sólo lee y asiente, sino que certifica la validez del aforismo con su propia experiencia. Para que un aforismo sea valioso, el lector debe sentir deseos de apropiárselo, de memorizarlo e incorporarlo a su propio bagaje personal".
En la portada se nos muestra la fotografía de un hermoso campo de flores. "Son plantas opiáceas" nos explica la escritora. "La fotografía (hecha por Francisco Manuel Martín Cobos) ha sido escogida no sólo por su explosiva belleza sino también por su contenido simbólico. Las palabras también pueden ser adictivas. Pero esa adicción, lejos de ser un peligro, puede ser beneficiosa. Las palabras, en fin, nos ayudan a ligarnos de una forma positiva y gozosa al mundo en que vivimos".
En estos momentos, Herminia Luque Ortiz prosigue con la escritura de aforismos, que recopilará en un nuevo libro (ya publicó una selección de aforismos antideportivos en la revista Zut, que dirige el escritor Juan Bonilla). Al tiempo, prepara un diccionario histórico (Herminia Luque es profesora de Geografía e Historia) sobre el período de la Ilustración. "Es una época apasionante, en la que se pone de moda el término felicidad. Todo autor que se preciara escribía una obra sobre el tema. En realidad, no hay tanta diferencia con nuestro mundo actual. Ni tampoco con la Antigüedad clásica: el filósofo romano Séneca ya nos advertía: Todos los hombres quieren vivir felices, hermano Galión".
El libro, se puede adquirir online en Lulu.com.
Puede contactar con la autora en la dirección luqueortiz@gmail.com