En la entrega anterior definimos el anglicismo y
mencionamos las causas por las que se da. En ésta y en la próxima veremos los
diferentes tipos de anglicismos.
Ya adelantamos en la primera parte algunas clases
de anglicismos: "rascacielos" y "on-line". Retomemos estos ejemplos otra vez. En
"rascacielos", dijimos que se ha traducido literalmente a nuestra lengua, o
sea, que se ha calcado la significación. Estos anglicismos no son siempre
fáciles de detectar.
Por lo que respecta a "on-line", sabemos de
antemano que proviene del inglés por la forma del vocablo. Si usamos "en línea",
automáticamente detectamos que es una traducción de la palabra inglesa
"on-line". Tal vez las generaciones venideras adapten el término de forma que ni
se planteen la procedencia del mismo.
Nombremos ahora otro ejemplo que lleva más tiempo
que "on-line": hobby. Uno se encuentra la palabra tal cual en el diccionario; y,
como todos sabemos, esta grafía es inaceptable en castellano: la consonante
"b" doble, luego consonante más "y", y la "h" aspirada (esto es, pronunciada
como una jota castellana). Acomodada al español sería "jobi". No obstante,
algunas veces sí que hallamos casos en los que los vocablos están totalmente
insertados en el idioma: filme (del inglés "film").
A veces nos aparece la expresión adaptada parcial o
totalmente a nuestra grafía. Por ejemplo, "boicot" (del inglés "boycott") o
"boxeador" (del inglés "boxer"). En este último caso, cabe observar que en
inglés "-er" añadido a ciertos verbos indica el agente o la persona
que realiza una acción. Por tanto, tenemos "box" por un lado y, por otro,
"-ador", es decir, la traducción de "-er" al castellano.
En ocasiones, han surgido propuestas de camuflar
los anglicismos acoplándolos absolutamente al castellano: balompié (traducción
literal del inglés "football"), aunque no ha salido muy bien parada esta
voz porque la gente usa "fútbol". Nótese que aquí se escribe según se
pronuncia en inglés.
En otras ocasiones, los anglohablantes
han cogido la palabra del latín y nosotros del inglés:
contactar. Incluso puede que haya otra lengua que haga de puente entre el
español y el inglés: footing, que ha sido tomado prestado del francés. No hay
que perder de vista el hecho de que tan sólo unas décadas atrás se consideraba
el francés el idioma de moda en el mundo occidental. Los ingleses emplean
"jogging". "Foot" e "ing" vienen del inglés, pero "footing" no existe en inglés.
No obstante, es normal en la lengua inglesa usar un verbo más "-ing" para
referirnos a actividades: swim (nadar) --> swimming (natación), read (leer)
--> reading (lectura). Además, tenemos híbridos: puenting (de puente y la
terminación inglesa "-ing").