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'El ciudadano del siglo XXI mira un cuadro, pero no lo sabe ver', según el escritor turolense Javier Sierra
ZARAGOZA, 18 (EUROPA PRESS)
"El ciudadano del siglo XXI mira un cuadro, pero no lo sabe ver. Más allá de la imagen, los artistas quieren contar algo en el lienzo y sus pinturas son como novelas gráficas". Así lo explicó hoy el escritor turolense Javier Sierra en la presentación de su último libro, "La cena secreta". A través de una literatura amena y trepidante, reta al lector a buscar los enigmas escondidos en los trazos de Da Vinci, porque toda obra de arte esconde detrás una lectura.
La cena secreta de Sierra hace referencia a La Última Cena que pintó el maestro Leonardo. Tres años de viajes por Italia y de exhaustivas labores de investigación han servido para que este turolense prometa al lector que, una vez leída la novela, no volverá a ver el cuadro con los mismos ojos. Y es que la obra sacra más conocida de la cristiandad "está llena de anomalías", aseguró "y yo ofrezco un ejercicio de paradojas en torno a ellas".
Para empezar, Da Vinci pintó a Jesucristo y a los 12 discípulos como si fueran hombres "sin ningún halo de santidad", matizó Sierra. Tampoco aparece de forma explícita cuál es la figura de Judas y, rompiendo con las tradiciones de la época, ni siquiera mostró el Santo Grial o la escena de la Eucaristía.
Más aún, desafió a la figura de Cristo y se retrató a él mismo dando la espalda al Maestro. "Da Vinci está sentado en una esquina del cuadro, hablando entretenidamente con otros dos apóstoles, Simón y Marcos", explicó Sierra. Teniendo en cuenta que el artista tomaba modelos reales para sus retratos "todo indica a que uno de los apóstoles con los que hablaba era Platón y el otro Marsilio Ficino, fundador de la Academia de Florencia".
Otra de las sorpresas con las que se encontró el turolense fue que, pese a que lo típico hubiera sido pintar un cordero pascual en la mesa, "el menú que presenta Da Vinci es muy austero, apenas unas naranjas, sal, pescado y vino". La pregunta que se lanza al lector es si fue una rareza del artista "o tal vez nos estaba hablando de los cátaros, que eran vegetarianos, y precisamente en aquella época estaban perseguidos por la Inquisición".
Pero todavía hay más mensajes en el cuadro y se muestran al lector en forma de mensajes cifrados que, a lo largo de las páginas, tratará de descubrir Fray Agustín Leyre, un inquisidor dominico a quien le encargan la investigación de los trazos finales que dio Da Vinci. "No es un inquisidor malo porque, realmente, no creo que las personas sean buenas o malas al 100 por cien", adelantó el autor. De hecho, "este personaje se irá transformando a lo largo del libro", puntualizó.
LECTURA AMENA
"La cena secreta" es un libro para el que no se necesitan conocimientos previos de arte o historia. "A veces, tengo el fallo de escribir muchos datos en poco espacio", confesó Sierra. "Pero puedo decir que he roto más de cien páginas que había redactado para ir quedándome con lo esencial porque quiero que sea una lectura sencilla".
La elección de este tema, recordó Sierra, vino marcada por su predilección hacia todo lo que tenga que ver con Egipto, una historia que hilando cabos le llevó hasta el artista italiano quien, precisamente, compartía la misma pasión.
"Tocaba el turno de escribir sobre ello", aseveró. No obstante, el libro se gestó antes del 'boom' del Código Da Vinci de Dan Brown, "del que me sorprende que dedicando tan sólo tres páginas a La Última Cena haya despertado tanto interés en la gente por ver este cuadro". "Pero quizá haber empezado antes me ha facilitado el acceso a la información", añadió.
Y es que una de las características del estilo de este turolense es que todas las obras se asientan sobre una exhaustiva investigación. En este caso, Sierra cotejó gran cantidad de documentos oficiales o guardados celosamente en conventos, algunos reproducidos en el libro, e incluso cuartillas escritas por el propio pintor.
Así, con el respaldo de estos escritos, Sierra se sumerge a lo largo de más de 350 páginas en las razones que pudieron llevar a Da Vinci a retratar de esta forma la escena más conocida del Nuevo Testamento. "¿Acaso el artista fue un hereje?", se preguntó.
MÁS DE 100.000 EJEMPLARES
Javier Sierra presentó hoy la novena edición de "La cena secreta", un libro del que se han vendido ya 100.000 ejemplares. Además, se ha traducido a nueve idiomas "aunque todavía no hay proyecto de cine", bromeó el autor.
Con éste ya son siete las obras publicadas por este escritor turolense nacido en 1971 para quien la literatura "es mi forma de descubrir enigmas". Otros títulos son "La dama azul", "Las puertas templarias" o "El secreto egipcio de Napoleón". Para el futuro, el turolense ya está gestando otro proyecto, aunque sólo aventuró que "en este año haré algún que otro viaje a Israel".
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