| Menú principal |
|
| Noticias |
|
| Canales |
|
| Servicios |
|
|
Noticias de España - Nacional |
Hoy se inicia el juicio por deslealtad contra el primer coronel acusado de 'mobbing' en el Ejército
MADRID, 3 (EUROPA PRESS)
En el Tribunal Militar Central comienza hoy el juicio por deslealtad contra el coronel de Infantería Luis Gómez Armero, para quien el fiscal pide un año y medio de prisión por haber denunciado a un comandante a su cargo por abandono de destino, pese a conocer que dicho oficial estaba de baja justificada por enfermedad. La acusación particular, en nombre del comandante, pide tres años y un mes de cárcel para el coronel.
El juicio durará previsiblemente tres días, hasta el próximo miércoles, tras haber sido aplazado desde la fecha inicialmente señalada para su inicio, el pasado 12 de septiembre, por haberse estimado la recusación de varios miembros del tribunal. El coronel Gómez Armero fue el primer militar acusado de 'mobbing' o acoso laboral en el Ejército por el mismo comandante afectado por este caso, pero aquella denuncia fue archivada.
En escrito elevado al Tribunal Militar Central, la Fiscalía destaca que en julio de 2002 Gómez Armero, entonces jefe del Regimiento de Infantería "Garellano" número 45, de Munguía (Vizcaya), dio parte a los Juzgados de la posible comisión de un delito de abandono de destino por parte de uno de los comandantes de su unidad.
Gómez Armero decía que el comandante había obtenido la baja médica, y que él había fijado su duración en un mes tras recibir informe de un médico especialista. El coronel añadía que el comandante, en contra de las normas, no había pedido la continuidad de la baja o el alta al finalizar el mes, razón por la que denunció los hechos ante el Juzgado por si fuesen constitutivos de un delito de abandono de destino (deserción), que castiga a los militares que se ausenten injustificadamente de su destino por más de tres días.
La Fiscalía subraya que, antes de dar su parte, el coronel sabía que el comandante tenía un padecimiento de naturaleza psíquica, que los informes médicos definían como depresión o trastorno psicopatológico y psicoemocional importante, y que era una enfermedad de "duración imprevisible". Por ello, el especialista que trató al oficial subrayó en junio de 2002 (un mes antes del parte del coronel) que debía permanecer en situación de baja laboral por tiempo indefinido y pasar revisiones periódicas en su consulta.
El escrito fiscal destaca que "a pesar de conocer el contenido de tales dictámenes e informes médicos, el coronel Gómez Armero no los mencionó en los partes que dió, ni aludió, siquiera, a la naturaleza de la enfermedad, ni tampoco que el tiempo de su duración era imprevisible o indefinido".
Además, con posterioridad al parte que dió al Juzgado, el coronel ordenó de no recoger de la Oficina de Correos la documentación médica que le remitía el representante legal (y padre) del comandante, que quincenalmente se enviaban al Regimiento; y, mediante una carta que le dirigió el 2 de agosto de 2002, le devolvió al padre un informe médico, que accidentalmente recogieron, indicando que lo daba por no recibido.
La denuncia del coronel contra el comandante por abandono de destino fue archivada porque el segundo no se ausentó de la ciudad donde estaba autorizado a residir, y no estaba obligado a incorporarse al servicio dada su situación de baja médica producida por la enfermedad que padecía.
FALSEO LA REALIDAD.
El fiscal concluye que el coronel cometió un delito de deslealtad consistente "en haber omitido a sabiendas las características de la enfermedad que padecía el comandante, así como que era imprevisible e indefinida su duración; omisión de datos de los que tenía conocimiento y que eran trascendentales para la calificación del delito que en el parte se decía que podría haberse cometido. De ese modo convirtió en falsa la realidad de la información suministrada en el parte".
Aparte del año y medio de cárcel, la Fiscalía pide para Gómez Armero la pena accesoria de suspensión de empleo, de cargo público y de derecho de sufragio pasivo, así como privación de todas las funciones propias del empleo, e inmovilización en el empleo en el puesto que ocupa. También solicita al tribunal que en el juicio declaren el acusado y, como único testigo, el sargento que era secretario del coronel.
Por su parte, el abogado del comandante, como acusación particular, pide tres años y un mes de prisión para el coronel por un delito de deslealtad. Ello acarrearía la pérdida de su condición de militar.
Noticias de España - Nacional
Ver el archivo de noticias de España - Nacional
|
|
|
| Boletín gratuito |
 |

|