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Noticias del mundo - Europa |
UE.- El Parlamento Europeo se muestra indignado por la iniciativa de Barroso de eliminar decenas de leyes
Borrell afirma que el proyecto de Europa sufre una "crisis de identidad"
ESTRASBURGO (FRANCIA), 26 (De la enviada especial de EUROPA PRESS Carolina Pérez)
El Parlamento Europeo se mostró hoy indignado por haberse enterado por la prensa de la iniciativa anunciada por el presidente de la Comisión, José Manuel Durao Barroso, de eliminar más de sesenta propuestas legislativas que se encuentran todavía en tramitación.
Ante el pleno de Estrasburgo (Francia), el presidente de la Eurocámara, Josep Borrell, recordó a Barroso que la Comisión "tiene obligación de informar sobre las propuestas que quiere retirar", según el acuerdo institucional, a lo que se suma que, "según el estado de avance de su tramitación, la retirada podría plantear un problema jurídico".
Aunque reconoció que se puede analizar la pertinencia de la legislación que la Unión produce porque muchas cuestiones son tratadas con excesivo detalle --por ejemplo, hay 56 directivas que regulan el etiquetado de los productos--, apuntó que también "sería bueno preguntarse si en el edificio europeo no faltan algunas vigas maestras".
"No podemos aceptar que la Comisión se comporte como un general. El Parlamento tiene derecho también a conocer qué pasa entre bambalinas", consideró por su parte el portavoz del Grupo Socialista Europeo, Martin Shultz, quien criticó vehementemente que el presidente del Ejecutivo comunique sus planes antes a la prensa que a la cámara.
Incluso su homólogo del Grupo Popular, Hans-Gert Poettering, dijo que, aunque podría coincidir en el fondo de la cuestión, no deben "tirarse por la borda los procedimientos de los acuerdos interinstitucionales" y pidió que el Ejecutivo siga los cauces adecuados. Afirmó que es cierto que "el problema es que los ciudadanos notan Europa demasiado lejos" y debería avanzarse hacia "menos legislación, pero buena".
En la misma línea se pronunció el verde, Daniel Cohn-Bendit, quien reclamó al ex primer ministro portugués pasar siempre por la Eurocámara antes de tomar decisiones de este tipo.
Ante semejantes ataques, la vicepresidenta de la Comisión, Margot Wallström, aseguró que su equipo ha ido informando en los últimos meses a las diferentes comisiones parlamentarias de sus intenciones. "Por lo menos en diez ocasiones han sido informados sobre nuestras intenciones (...) Este ejercicio se ha avisado y la Comisión ha sido transparente ", aseguró.
CRISIS DE IDENTIDAD
Tras los "no" de Francia y Holanda a la Constitución europea y el fracaso del acuerdo sobre las perspectivas financieras, Borrell apuntó que, en lo cotidiano, las instituciones funcionan normalmente, pero el proyecto de Europa sufre una "crisis de identidad". "Para algunos, la Unión podría prescindir de una visión de su futuro y bastaría mejorar el funcionamiento de los mercados y continuar ampliándonos, pero para mí el problema es más profundo, pues debe dilucidarse el sentido político y la dimensión geográfica" del club, manifestó.
En su opinión, la Unión se encuentran en un "impasse" y el Parlamento debe ayudar a salir de esta situación, para lo cual propuso que los jefes de Estado y de Gobierno acudan ante el pleno para continuar el debate que, de forma brillante, nació de la comparecencia en junio del primer ministro luxemburgués, Jean Claude Juncker, y británico, Tony Blair. "Sobre todo (líderes) de aquellos países en los que los resultados de los referéndums fueron significativos", añadió.
En este sentido, Borrell subrayó que el Consejo ha pedido en el periodo de ratificación un "periodo de reflexión hasta la primavera próxima, no una pausa". "Es evidente que mientras reflexionamos, durante algún tiempo seguiremos trabajando con el Tratado de Niza, y por tanto no hay vacío jurídico, aunque, es obvio, los problemas de futuro para los que la Constitución proponía soluciones, subsisten", argumentó.
Por otra parte, informó de que acaba de recibir una carta de Barroso para trabajar juntos en este ámbito, algo que acogió de forma positiva. "Todos estamos convencidos de que la Unión Europea que vamos a construir no será ni burocrática ni tecnocrática", aseveró.
Poettering también imploró a los diferentes grupos políticos que se dejen llevar por los valores comunes que les unen para no dar "la sensación de que la construcción europea ha caído en el olvido". Así, coincidió en que son los líderes nacionales quienes deben dar un paso adelante para hablar del futuro de Europa.
Respecto a la Constitución, Shultz volvió a arremeter contra el democratacristiano Barroso, puesto que en su opinión "no es aceptable que el presidente nos diga que no tiene sentido concentrarse ahora en la Constitución!. !¿Qué imagen ofrece esa Comisión ante los países que todavía faltan por ratificar?", cuestionó.
También respecto a esta cuestión, Wallstrom hubo de sacar la cara por Barroso, quien la semana pasada dijo en rueda de prensa que dado que no habría Constitución al menos en 2 ó 3 años mejor era concentrarse en otras cuestiones. "Desde el principio la Comisión ha defendido la Constitución, y seguimos apoyándola", dijo, pero "somos conscientes de que tras los 'noes' francés y holandés debemos seguir trabajando mostrando resultados concretos".
"No se trata de salvar in extremis la Constitución, por eso presentaremos las líneas básicas de nuestro Plan D (de democracia y diálogo) el miércoles", anunció.
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