| Menú principal |
|
| Noticias |
|
| Canales |
|
| Servicios |
|
|
Noticias del mundo - Europa |
UE.- La satisfacción de los líderes contrasta con el recelo popular para acoger a Turquía como nuevo socio
Los defensores de la candidatura prevén más seguridad y una mayor pujanza económica de Europa
BRUSELAS, 4 (EUROPA PRESS)
Los principales líderes europeos y las instituciones comunitarias se felicitaron hoy del acuerdo alcanzado 'in extremis' por los ministros de Exteriores de la Unión Europea que permitió iniciar ayer las negociaciones de adhesión con Turquía.
La decisión salva a los Veinticinco de una nueva catástrofe, después de su incapacidad para pactar el próximo marco financiero o los reveses sufridos por la Constitución Europea en Francia y Países Bajos, pero puede reabrir el debate sobre el divorcio entre los políticos y la ciudadanía.
De hecho, los ciudadanos europeos no son precisamente entusiastas ante la entrada de Turquía en el club y, según los datos reflejados en el último eurobarómetro, sólo el 42% de los ciudadanos de la UE apoya las aspiraciones turcas. Los polacos son los que más y los austriacos los que menos quieren ver en la UE a Turquía.
Consciente de este panorama, el presidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Durao Barroso, afirmó hoy que Turquía deberá ganarse "los corazones y mentes" de los europeos y destacó el papel de los ciudadanos europeos en el futuro proceso de adhesión porque, en su opinión, ellos decidirán al final la pertenencia turca a la Unión.
Asimismo, subrayó que este país deberá respetar los principios de "democracia, derechos humanos y Estado de derecho si se quiere unir al club", pero también dejó claro que Ankara debe ser tratada de la misma forma que cualquier otro candidato.
El propio ministro de Exteriores turco, Abdulá Gül, dijo en Luxemburgo, tras oficializarse el inicio de la negociación, que confiaba en que las dudas de la población se disiparan cuando se vieran los beneficios de la entrada de Turquía.
Por su parte, el presidente del Parlamento Europeo, Josep Borrell, puso el acento en las consecuencias que hubiera tenido para la UE haber faltado a su compromiso. "Habría sido un desastre, porque eso habría sido muy, muy malo para la credibilidad europea", afirmó.
Entre los argumentos esgrimidos por quienes siempre han defendido la necesidad de incorporar a Turquía al club europeo están las ventajas económicas, políticas y de seguridad. El británico Jack Straw recordaba que Turquía es un país con un alto potencial económico, con una población joven, miembro de la OTAN y que puede proporcionar seguridad a la UE frente a la inestabilidad de la región de Oriente Próximo.
Por su parte, el canciller alemán, Gerhard Schroeder, que también hace frente al rechazo masivo de los alemanes (solo el 25% apoya la incorporación del país de mayoría musulmana), se encargó de resaltar que una Turquía dinámica es un socio económicamente atractivo y que muestra que el Islam y los valores europeos pueden coexistir. La perspectiva europea significa, a su juicio, un enorme crecimiento de la estabilidad y la seguridad para el continente.
EVITAR LA DERIVA INTEGRISTA
El presidente francés, Jacques Chirac, que ya ha anunciado que la adhesión de Turquía será sometida a referendum, defendió con energía la adhesión para evitar que Ankara se incline en el futuro hacia el integrismo y favorecer que adquiera los valores europeos.
Frente a una opinión pública masivamente en contra, Chirac argumentó que "hay que pensar en el futuro" e invocó la "tradición humanista y europea". "¿Quién nos dice lo que los franceses querrán dentro de 15 años?".
También lo someterá a consulta Austria, que pugnó hasta el último momento para evitar que el marco negociador que regirá el proceso de negociaciones recogiera que el fin era inexorablemente la adhesión.
Su canciller, Wolfgang Schuessel, dijo estar "orgulloso" de la postura defendida en Luxemburgo, porque había conseguido garantizar que todos los candidatos cumplan las mismas condiciones para su entrada en la UE.
El Partido Popular Europeo (PPE), opuesto radicalmente a facilitar el ingreso de Turquía, se felicitó del acuerdo alcanzado por los ministros pero su presidente, Wilfried Martens, dejó claro en un comunicado que las negociaciones de adhesión son, como refleja el marco negociador "un proceso cuyo final está abierto y su resultado no puede garantizarse".
Chipre, que no mantiene relaciones diplomáticas con Turquía desde 1974, destacó que los 25 Estados miembros no están preparados para "extender una alfombra roja para Turquía" y que el gigante euroasiático necesita ajustarse a las condiciones establecidas por la UE.
SENTIDO COMUN Y PREJUICIOS
Desde Ankara, el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, celebró que el sentido común prevaleciera finalmente sobre los prejuicios y que Turquía haya podido pasar a la fase más importante de un camino que inició ahora hace 40 años.
La prensa turca recoge hoy, no obstante, un sentimiento agridulce por el cumplimiento de un deseo largamente acariciado pero que, al mismo tiempo, da inicio a una senda larga y llena de obstáculos. Vistas las dificultades sufridas en Luxemburgo, también la sociedad turca tiene la sospecha de que las conversaciones no culminarán con la adhesión.
"Nunca nos aceptarán. Nos usarán, nos infravalorarán, jugarán con nosotros y nos rechazarán dentro de 15 o 20 años", escribió hoy el columnista turco Emin Colasan.
PREOCUPACION PAPAL
Por otra parte, entre los que manifestaron sus dudas abiertamente figura el Vaticano. Así, el presidente del Consejo Pontificio de Cultura, el cardenal francés Paul Poupard, mostró su preocupación ante la falta de libertad religiosa y de los derechos de la comunidad de cristianos en Turquía.
El cardenal Poupard expresó sus dudas ante la posible entrada de Turquía en la UE. "Sobre la entrada de Turquía en la UE hay que comprobar las intenciones reales que el país tiene para resolver los numerosos problemas que tiene en su interior", sentenció.
Joseph Ratzinger, antes de ser elegido Papa, se había pronunciado abiertamente contra la adhesión de Turquía a la UE, mientras que el actual Patriarca de Constantinopla, Bartolomeo, ha apoyado en todo momento el ingreso en la Unión.
Noticias del mundo - Europa
Ver el archivo de noticias de Europa
|
|
|
 |
|
|
|
| Ver tu correo |
| Boletín gratuito |
 |

|