Los príncipes de Asturias realizan su primer viaje oficial en España
MADRID (EUROPA PRESS)
Su Alteza Real el príncipe Felipe y su mujer doña Letizia Ortiz entregaron en el monasterio de San Salvador de Leyre, en Navarra, el premio Príncipe de Viana al arquitecto Fernando Redón, en el primer acto oficial desde que contrajeran matrimonio el pasado 22 de mayo.
Tras la entrega del premio, tuvo lugar el tradicional homenaje a los reyes de Navarra. Don Felipe y su esposa llegaron al monasterio a las once y veinte de la mañana en helicóptero y fueron recibidos por el presidente navarro, Miguel Sanz. A las once y media de la mañana comenzó el acto de entrega del premio Príncipe de Viana, máximo reconocimiento cultural en Navarra.
El príncipe Felipe nombró a su esposa con estas palabras: "Un año más acudo a este impresionante enclave de la naturaleza, del arte, de la espiritualidad de Navarra, que representa el real monasterio de San Salvador de Leire, para hacer entrega del premio príncipe de Viana y homenajear a los reyes de Navarra. Y lo hago con alegría que me produce tener a mi lado a mi esposa, la princesa doña Letizia, hoy también princesa de Viana. Ella se une a mi para subrayar el afecto que tenemos hacia los navarros y hacia la tierra navarra".
Su Alteza entregó el premio a Fernando Redón, a quien definió como un "claro exponente de lo que significa una innovadora aportación personal a la cultura común, a través de su obra arquitectónica y de sus numerosas y diversas iniciativas culturales" y del que destacó su "amor insaciable" hacia la cultura, "amor que llega a apartarle de su estudio de arquitectura para aplicar su tiempo y su creatividad al dibujo y a la pintura, al diseño gráfico, a la fotografía, a la edición de publicaciones sobre el arte y la naturaleza y a la gestión cultural, en la que sobresale su destacada e innovadora tarea al frente de la institución príncipe de Viana.
El arquitecto pamplonés agradeció la entrega del premio. "He podido trabajar con ilusión en temas para mí atractivos, porque he procurado olvidarme de lo malo, porque he conocido a mucha gente de buena voluntad y quizás sobre todo, porque he tenido además la gran fortuna de saber, de verdad, lo que es querer y ser querido". Además, Rendón señaló que estos días pasados, desde la concesión del premio, "ha navegado" entre la "satisfacción, el orgullo y cierto estupor" e hizo un repaso por las diferentes tareas que ha acometido en su vida.