Muere a los 80 años Marlon Brando, uno de los más importantes actores de la historia del cine
El protagonista de 'El Padrino' y 'La ley del silencio' falleció ayer en un hospital de Los Angeles por causas que no han sido reveladas
LOS ANGELES, 2 (EUROPA PRESS)
El actor estadounidense Marlon Brando, considerado uno de los más importantes actores de la historia del cine y ganador del Oscar por sus interpretaciones en 'El Padrino' y 'La ley del silencio', murió ayer en un hospital de Los Angeles a los 80 años de edad, según informó su abogado.
En los últimos años su salud se vio mermada por problemas familiares, debido al suicidio de su hija y el encarcelamiento de su hijo por asesinato. El controvertido actor vivió los últimos años recluido en su casa en Los Angeles y, a pesar de haber llegado a la cima del éxito durante su juventud, estaba en bancarrota y con muchas deudas en el momento de su muerte.
El abogado de Brando, David Seeley, informó de la muerte del actor, pero no dio detalles sobre las causas, según varios medios de televisión estadounidenses. Los representantes de Brando no han podido ser localizados hasta el momento.
La dramática vida de Brando estuvo marcada por momentos de éxito y enormes tragedias, incluyendo el suicidio de su hija Cheyenne y el juicio por asesinato de su hijo Christian, acusado de haber matado a la pareja de Cheyenne en 1990. Brando confesó en una entrevista en 1990 que se hundió debido al estrés de estar constantemente bajo la mirada pública. "Sufrí mucha miseria en mi vida: ser famoso y rico", agregó.
EL MAGNETISMO DE SU ROSTRO
Brando nació en Omaha, en el estado de Nebraska, el 3 de abril de 1924. Su madre era actriz de profesión y durante su niñez vivió en varios lugares hasta que su familia se asentó en Libertyville. Allí pasó su adolescencia, en la que dedicó muchas horas al deporte. Comenzó con la práctica del atletismo y destacó como jugador de rugby. Pero una lesión de menisco le llevó a abandonar este deporte.
Expulsado de la Universidad por fumar en el gimnasio, ingresó en la Academia Militar de Shattuck, donde no duró mucho tiempo. Antes de ayudar a su padre en la fábrica de insecticidas de la que era propietario, se trasladó a Nueva York para probar suerte en el arte de la interpretación, profesión a la que se dedicaban su madre y dos hermanas. En la escuela dramática de Piscator entró en contacto con el mundo del cine. Fue entonces cuando aprendió las técnicas de la interpretación, mediante el famoso método de Stalinslavski.
En 1944 comienza su carrera en Broadway. Con 19 años había logrado un gran éxito. Aunque algunos lo rechazaron inicialmente por su vigoroso físico, gracias al magnetismo de su rostro se convirtió en uno de los actores más destacados de Hollywood.
EL CORONEL KURTZ Y VITO CORLEONE
Entre sus primeras películas sobresale 'Un tranvía llamado deseo', de Elia Kazan (basada en una obra de Tennessee Williams). A finales de los años cuarenta se traslada a vivir a Hollywood, donde interpretó 'La ley del silencio', '¡Viva Zapata!', 'Rebelión a bordo' o 'Julio César', entre otras. Su prestigio como actor fue en aumento y continuó rodando con los directores de mayor renombre de la época como Joseph L. Mankiewiecz, y con grandes compañeros de reparto.
En la década de los sesenta empezó a perder popularidad entre el público. A esta época pertenecen obras como 'La Jauría Humana', antes de que Francis Ford Coppola le diera la oportunidad de lucirse con el papel de Vito Corleone en 'El Padrino' (1972). En esta cinta Brando demostró de nuevo sus grandes dotes interpretativas, hasta el punto de que Coppola volvió a contar con él para 'Apocalypse Now' (1979), donde interpretó el megalómano Coronel Kurtz.
Otra de los filmes que rodó en esta época y provocó una fuerte atracción entre el público fue 'El último tango en París' (1972), de Bernardo Bertolucci, película que estuvo prohibida en España. A poco de llegar la década de los ochenta anunció su retirada de la gran pantalla. No obstante, desde entonces volvió a intervenir en algunas producciones. Su última película para la gran pantalla fue 'Un golpe maestro' (2001), en la que trabajó junto a Robert de Niro y Edward Norton.