R.Unido.- Butler encuentra problemas en la información de los servicios de inteligencia y afirma que no hay ADM en Irak
El informe exime de responsabilidad a Blair y afirma que no se debió incluir el dato de los 45 minutos en el informe
LONDRES, 14 (de la corresponsal de EUROPA PRESS, Marta Altuna)
Lord Butler publicó hoy su informe sobre la información de los servicios de inteligencia que fue usada como base para autorizar la guerra en Irak, en el que asegura que ésta fue "limitada" a la vez que aseguró que hubo "problemas reales" en la calidad de la inteligencia utilizada para autorizar la intervención militar.
Butler asegura estar preocupado por la política de información del Gobierno, aunque no acusa directamente al primer ministro, Tony Blair, porque considera que no se actuó de mala fe y no se intentó cambiar de forma deliberada la información procedente de los servicios secretos.
Uno de los puntos centrales de la intervención de Butler fue cuando éste afirmó que casi toda probabilidad "se puede decir que no hay en Irak armas de destrucción masiva que puedan ser utilizadas". Respecto a la parte del informe presentado a la nación en el mes de septiembre que dijo que las armas de destrucción masiva podían haber sido utilizadas en un plazo de 45 minutos, Butler indicó que esto es algo que no se tenía que haber publicado
Respecto a la actuación de John Scarlet, la persona que estuvo al frente del 'dossier' de inteligencia que fue presentado a la nación sobre la capacidad armamentística de Sadam Husein, Butler no quiso acusar directamente a Scarlett, y dijo que no es personalmente responsable de las equivocaciones. No obstante, afirma que hubo "errores colectivos" en la información de los servicios de inteligencia sobre Irak.
Este punto es importante porque recientemente Scarlet fue nombrado por Blair como el nuevo jefe del MI6, los servicios secretos británicos. "Nuestras conclusiones podrían provocar la peticion de que el responsable del comité de inteligencia, el señor Scarlett renuncie a su nuevo puesto como jefe de los servicios secretos de inteligencia, pero esperamos que no lo haga", dijo Butler.
Además, explicó que se puso más presión en los servicios de inteligencia de lo que podían soportar y quiso dejar claro que no encontró ninguna relación entre el régimen de Sadam Husein y Al Qaeda.
Antes de que se emprendiera esta investigación, se realizaron otras que no llegaron a convencer a la opinión pública. El primer ministro britanico ya respondió a las preguntas sobre Irak que le realizaron los miembros del selecto comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de los Comunes, y en todo momento se reafirmó en su decisión de autorizar la guerra. Respecto a las críticas recibidas dijo reafirmarse "de forma absoluta" en su decisión ya que "hicimos lo correcto sacando del poder a Sadam Husein".
La actuación del Gobierno a la hora de autorizar la guerra también fue estudiada por el comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de los Comunes, de mayoría laborista, que resolvió que el Ejecutivo "no engañó" ni exageró las informaciones que expuso ante el Parlamento para atacar a Irak.
Este comité exculpó también al responsable de información de Downing Street, Alistair Campbell, que fue acusado de incluir en uno de los informes que Sadam Husein podía desplegar sus armas destrucción masiva en un plazo de 45 minutos. La cadena pública BBC había asegurado, citando una fuente anónima que resulto ser el que fuera asesor del ministerio de Defensa, David Kelly, que el Gobierno "maquilló" las informaciones que poseían para hacerlas mas atractivas y así justificar la guerra.
En este sentido tuvo lugar una nueva investigación, la que elaboró el juez Lord Hutton sobre las circunstancias que determinaron la muerte del científico y que para sorpresa de muchos concluyó dando la mayor parte de la culpa a la BBC, lo que provoco la dimisión de su cúpula directiva, al asegurar que algunas de sus informaciones eran "infundadas".