ONU.- Los organizadores de la cumbre contra el hambre y la pobreza celebran el éxito de la convocatoria
NUEVA YORK (ESTADOS UNIDOS), 21 (del corresponsal de EUROPA PRESS Carlos López)
Los cuatro países organizadores del Encuentro de Líderes Mundiales para la Lucha contra el Hambre y la Pobreza (Brasil, Chile, Francia y España) celebraron este lunes el éxito recibido por sus iniciativas entre los países reunidos en la sede de Naciones Unidas en Nueva York y que han sido ratificadas por 113 estados.
"Hoy (por ayer) hay una nueva convocatoria al compromiso para el conjunto de los países desarrollados, para el sector privado, para los organismos multilaterales, para el G8, en definitiva para todos aquellos que pueden poner en marcha nuevos instrumentos", afirmó el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero.
El líder socialista mostró su satisfacción por el "amplísimo" número de países que han suscrito la declaración del grupo, algo que "pone de manifiesto que esta cumbre era necesaria y ha sido muy oportuna". Asimismo, Zapatero destacó "la necesidad de poner más esfuerzo para llegar al 0,7% de ayuda al desarrollo".
El presidente español, no obstante, destacó la necesidad de "seguir intensificando todos los espacios para fomentar el comercio justo" de forma que se permita a los países en desarrollo "conquistar las fronteras".
Asimismo, Zapatero destacó la necesidad de poner en marcha nuevos instrumentos financieros contra el hambre y contra la pobreza y subrayó como "especialmente importante" la propuesta del presidente francés, Jacques Chirac, para que el G8 tenga en su agenda "de manera prioritaria" en la próxima cumbre estas iniciativas.
"Creo que las intervenciones del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional (FMI) han sido alentadoras, es la primera vez que escuchamos que se abren puertas a demandas tradicionales, quizá estemos en el fin del pensamiento único también en los organismos multilaterales y quizá hoy nazca un nuevo consenso del presidente 'Lula' que ha conseguido atraer a más de cien países apoyando dicha declaración", concluyó.
AGREGAR MAS ESFUERZOS
Por su parte, el presidente chileno, Ricardo Lagos, subrayó que un aspecto muy interesante de esta propuesta, además de --destacó-- el número de países que la ha suscrito, es el hecho de que es compatible con el resto de esfuerzos que se hacen en otros ámbitos a favor de la lucha contra el hambre y la pobreza.
Es decir, que debe intensificarse la puesta en funcionamiento de Doha, que hay un ámbito para el sector privado, que hay un ámbito para el desarrollo del mercado de capitales y que nada de esto es incompatible. Asimismo, señaló que es igualmente importante cómo se integran estos esfuerzos junto a otros en el ámbito de Naciones Unidas.
Coincidió también con Zapatero en resaltar la importancia de que otras entidades tanto por el Banco Mundial como por el FMI hayan coincidido en la bondad de las iniciativas expuestas. Y esto implica "volver a la centralidad de Naciones Unidas, lo que significa un tremendo desafío a partir de lo que aquí hemos escuchado", señaló.
Durante la presentación de sus conclusiones, el presidente francés, Jacques Chirac, reconoció que en esta ocasión, por primera vez, "la comunidad internacional se ha unido en un movimiento de esta índole a favor de la afirmación de los principios expuestos", algo que valoró como "muy alentador".
NUEVO ORDEN ECONOMICO
Por su parte, el presidente de Brasil, Luiz Inázio 'Lula' da Silva, recordó la necesidad de instaurar un nuevo orden económico que tenga en cuenta al ser humano y se mostró esperanzado al exhibir el amplio reconocimiento concedido por 113 naciones al documento del Encuentro de Líderes Mundiales para la Lucha contra el Hambre y la Pobreza.
"Necesitamos que la política de lucha contra la pobreza sea casi un acto de fe en nuestras actividades cotidianas y las reuniones a las que asistamos a partir de ahora entre ministros de distintos países", afirmó 'Lula', con el objetivo de que los intereses nacionales no eclipsen las metas expuestas este lunes en Nueva York.
"Este es un movimiento que involucra a la sociedad civil (...) que puede darnos la esperanza de que estamos siguiendo una vía distinta con un compromiso mucho más importante con la experiencia del pasado conseguida aquí en Naciones Unidas", concluyó el presidente brasileño.