Crónica Pena de Muerte.- El mundo camina lentamente hacia la abolición de la pena de muerte, según Amnistía
La organización denuncia que Estados Unidos, China e Irán son los tres mayores "verdugos"
MADRID, 10 (EUROPA PRESS)
El mundo camina a paso lento pero seguro hacia la abolición de la pena de muerte, o al menos esa fue la tendencia durante 2003, a pesar de que aún quedan muchos e importantes países como Estados Unidos, Irán o China que recurren a esta práctica, según las conclusiones de algunas de las principales organizaciones de Derechos Humanos.
Con motivo del Día Internacional contra la Pena de Muerte, que se celebra hoy, la sección española de Amnistía Internacional (AI) presentó una campaña en la que denuncia, entre otras cosas, que tres países, Estados Unidos, China e Irán, fueron responsables del 80 por ciento de las ejecuciones en el mundo en lo que va de año.
Sin embargo, el director de AI en España, Esteban Beltrán, consideró que hoy se está "más cerca que nunca de abolir" la pena capital, ya que "por primera vez (este año) hay más países abolicionistas que los que mantienen" la pena de muerte, que son en total 78. En este sentido, valoró positivamente el apoyo recibido, "más que nunca", por la última resolución de Naciones Unidas en la que se condenó esta práctica.
Este mismo diagnóstico lo comparte la organización de origen italiano 'Hands off Cain', que destaca "la senda emprendida hacia la abolición" y que recuerda que los países que han decidido renunciar a la pena capital son ya 133, de los que 81 la han suprimido completamente y 14 en caso de crímenes ordinarios. Un país, Rusia, se comprometió como miembro del Consejo de Europa a aplicar una moratoria antes de la completa eliminación de esta práctica mientras que otros cinco aplican moratorias y 32 son abolicionistas de facto.
Aún así, continúan existiendo motivos para la preocupación. AI asegura que al menos 2.756 personas fueron condenadas a muerte en 2003 en 63 países, de las que 1.146 fueron ejecutadas, mientras que 'Hands of Cain' va más allá al decir que se cometieron al menos 5.606 ejecuciones.
Dos países enfrentados, Estados Unidos e Irán, coinciden en ser algunos de los más activos en ejecuciones. En el primero, 42 personas murieron por esta causa en lo que va de año, lo que, sumado a los 65 ejecutados en 2003, son ya 927 los presos muertos desde que en 1976 la Corte Suprema anulara la suspensión de las ejecuciones. En Irán, el panorama es aún más desolador. Al menos 129 personas fueron ejecutadas durante 2004 y 108 en 2003.
En China, 726 personas fueron ejecutadas en 2003, "pero creemos que los datos reales son superiores", advirtió Beltrán, que citó a un destacado legislador que advirtió de que esta cifra podría llegar a 10.000. "Es escalofriante que en Beijing uno de los nuevos proyectos de construcción, en el marco de los Juegos Olímpicos, sea una cámara de ejecución", aseguró el responsable español de AI.
ESPAÑOLES CONDENADOS
En la actualidad, tres españoles se encuentran condenados a pena de muerte y, como ocurre en el caso de Nabil Manakli, ciudadano español de origen sirio acusado de planear sabotajes y asesinatos en Yemen, el peligro de ejecución es "inminente". "En Yemen ya no hay otro proceso" judicial, lamentó Beltrán, por lo que la suerte del condenado depende de la "decisión" del presidente del país, que será "pulgar para arriba o pulgar para abajo".
El caso de Pablo Ibar es más conocido por la opinión pública. Este hijo de vascos emigrados en los 70 a Estados Unidos lleva tres años en un corredor de la muerte de Florida por el asesinato de tres personas, del que se le acusó con "pruebas dudosas", según su primo, Javier Luariz. "Estamos bastante contentos", señaló Luariz a propósito del apoyo recibido por la familia antes de señalar que su primo "se encuentra bien, está esperanzado, nota el apoyo del pueblo y del Gobierno español". En estos momentos, los abogados de Ibar esperan los resultados de una apelación.
El tercero de los españoles condenados a muerte es Francisco Larrañaga, que espera la decisión del Tribunal Supremo de Filipinas después de haber sido condenado por la violación y muerte de dos filipinas, lo que la prensa del país, en "una gran campaña mediática", vino a llamar el "caso del siglo", según indicó el abogado del preso, Javier Viada.
Después de ser condenado a cadena perpetua, este joven de 26 años apeló la sentencia ante el Tribunal Supremo que, para su sorpresa, elevó la pena a pena de muerte. Desde el comienzo del proceso, según indica su abogado, se han cometido graves irregularidades, como la "falsificación de pruebas del imputado" o la "abolición de sus derechos", como el de llamar a declarar a 40 testigos que reconocen que Larrañaga se encontraba el día del crimen examinándose en la Escuela de Artes Culinarias de Manila, a 300 kilómetros del lugar donde se produjeron los hechos.
DEMOCRACIA Y PENA DE MUERTE
'Hands off Cain' denuncia que quince democracias liberales aplican la pena de muerte, de las que sólo seis realizaron ejecuciones durante 2003, lo que provocó la muerte de 74 personas, el 1,3 por ciento del resultado a nivel mundial.
Junto a las ejecuciones cometidas por Estados Unidos, la organización cita a Botswana y Tailandia, con cuatro muertes cada una, y a Japón, con un muerto. Además, se produjeron ejecuciones en Mongolia y Taiwán, a pesar de que se desconoce el número exacto.
En todo caso, el resultado de 2003 es inferior al de 2002 en lo que respecta a democracias liberales. En Estados Unidos, los estados del sur siguen siendo los que más utilizan esta pena, ya que desde que en 1976 se reintrodujera el 80 por ciento de los fallecimientos se produjeron en esta región.
EJECUCION DE MENORES
Uno de los puntos en los que incide con mayor insistencia AI es en la lucha contra la ejecución de menores. En algunos casos, como en China, a los alumnos de primaria y secundaria se los llega a invitar a que presencien cómo se condena y ejectuda a reos.
A pesar de que casi todos los países se han comprometido a no aplicar la pena de muerte a menores y a modificar su legislación, algunos como Estados Unidos reconocen abiertamente que ejecutan a menores a pesar de la tendencia general a elevar la edad a los 18 años.
En 2003, último año en el que se registraron cifras globales, se registraron dos ejecuciones de menores entre las 1.146 documentadas por AI en todo el mundo. En los diez años que median entre 1994 y 2003, la organización registró 21 ejecuciones de menores en seis países, una pequeña parte del total de 23.734 registradas en unos 70 países durante el mismo periodo.
El hecho evidente es que en Estados Unidos, donde existen estadísticas bastante fiables, la aplicación o no de la pena de muerte no modifica el número de delitos violentos.
Incluso, por ir más allá, incluso ni el propio nivel de riqueza afecta determinantemente a la cantidad de delitos contra las personas, que suelen ser sorprendentemente estables (sí varían la cantidad y calidad de los delitos contra el patrimonio según la riqueza del país).
Hay factores, como la libre tenencia de armas que aumentan colosalmente la proporción de delitos contra la vida de las personas, su bien más preciado.
Y sobre ese tema, no se hace mucho. Hay todavía mucho camino por recorrer.
Hugo Mora Poltronieri – San José, Costa Rica
06 De Abril De 2008 - 17:09
Título: La pena de muerte
El artículo es interesante e ilustrativo. La pena de muerte no es más que un resabio de un período de la historia bárbaro, en que los derechos humanos eran casi o totalmente inexistentes. Está demostrado que ella no resuelve ninguno de los problemas que con ella se quiere resolver. Por otra parte, valdría la pena un estudio sociológico que mostrara el origen socio-económico de los individuos que sufren tal castigo: es bastante probable que revele el sesgo hacia quienes menos posiblidades tienen de tener una buena defensa legal. sobre todo si proceden de grupos discriminados bajo cualquier concepto (étnico, religioso, orientación sexual, etc.).
En mi país, Costa Rica, la pena de muerte se abolió desde 1870 en un contexto bastante diferente del actual. Hoy, con el problema de la delincuencia rampante, la falta de seguridad y el flagelo de las drogas, una parte considerable de los ciudadanos (cerca del 51%) estaría de acuerdo con su reinstalación. ¡Pero esto no resolvería nada! La violencia no se resuelve con más violencia: se resuelve atacando los problemas de todo tipo que están en la base de una situación así. Que son mucho más difíciles de resolver por consistir en un entramado de factores sociales, económicos y culturales que, desde el punto de vista de los sectores privilegiados, es "mejor no meneallo", como diría Cervantes.
Responder a Hugo Mora Poltronieri
Juan Carlos Balnco Q – Desamparados
21 De Abril De 2009 - 18:47
Título: Abolición Pena de Muerte en Costa Rica
Don Hugo, es muy interesante su comentario sobre este tema, igual que usted pienso que la pena de muerte no es una solución a la problemática social de nuestro país, se deben analizar otros tópicos que generan la delicuencia. Nuestro país no ataca en forma integral la problemática social que tanto nos agovia.
Mi respuesta a su comentario se debe a que me pidieron buscar información sobre la abolición de la pena de muerte en Costa Rica, para ilustrar el tema en una escuela de mi localidad, pero no encuentro artículos referentes a esto que me ayuden. Solo tengo que el Artículo 45, modificado en el año 1871 y se refiere a "La vida humana es inviolable en Costa Rica" en el gobierno de Tomás Guardia. Si tuviera alguna referencia se lo agradecería.
Cordialmente, Juan Carlos Blanco Quirós.