EEUU.- La campaña electoral de EEUU bate un nuevo récord de recaudación superando los 1.000 millones de dólares
La nueva ley de financiación de partidos permite mantener los presupuestos electorales y controlar el poder de las grandes fortunas
NUEVA YORK (ESTADOS UNIDOS), 26 (Del corresponsal de EUROPA PRESS Carlos López)
Las reformas llevadas a cabo al comienzo de la legislatura estadounidense en materia de recaudación de fondos para los partidos en periodo electoral hizo temer a muchos que los presupuestos se verían seriamente afectados, sobre todo al prohibirse la financiación a través de 'dinero blando'. Sin embargo, los últimos datos sobre recaudación publicados por la Comisión Federal de Elecciones (FEC) revelan que no sólo no han disminuido, sino que han alcanzado los 1.000 millones de dólares en la campaña 2004.
Según publica hoy 'The New York Times', haciéndose eco del informe presentado ayer por la FEC, los comités de partido han superado la prueba a la que fueron sometidos por la nueva ley McCain-Feingold, logrando recaudar una cifra récord pese a las nuevas restricciones impuestas por dicha ley.
"Los partidos han superado una fase de transición y han llevado a cabo un buen trabajo", afirmó el representante demócrata por el estado de Texas Martin Frost, citado por el rotativo neoyorquino, que había expresado sus temores por el posible el impacto negativo que la ley hubiera podido tener sobre su partido.
El informe de la FEC muestra que el Comité Nacional Republicano, el Comité Demócrata Nacional y sus homólogos que participan en la financiación para el Senado y la Cámara de Representantes, rebasaron a mediados de octubre los 904 millones de dólares que recaudaron en las elecciones de 2000.
Los comités republicanos han logrado recaudar 100 millones de dólares más que sus rivales demócratas entre enero de 2003 y el 13 de octubre de este año, si bien los demócratas aseguran que con lo recaudado tienen más que de sobra para competir y concluir las elecciones.
Sólo el Comité Nacional Demócrata ha recaudado 299 millones de dólares, lo que supone un incremento del 42 por ciento respecto a las cifras de 2000, según 'The New York Times'. Por su parte, el Comité Nacional Republicano recaudó unos 330 millones de dólares.
Los datos presentados ayer por el informe de la FEC dará peso a los argumentos de aquellos que han defendido la ley y que defendían que los partidos continuarían obteniendo buenas recaudaciones si se forzaban a lograr estas de una amplia base de seguidores y no sólo de compañías, sindicatos y grandes fortunas.
'DINERO BLANDO'
La quiebra del gigante tejano Enron no sólo reveló malas prácticas contables en su gestión sino un sistema de financiación electoral de partidos que exigió la intervención del Congreso para evitar males mayores y la vinculación de los intereses de partidos a las necesidades de los grandes contribuyentes (corporaciones, sindicatos y grandes fortunas).
En 2002 el Congreso aprobó la Ley McCain-Finegold con el objetivo de limitar la financiación electoral procedente del llamado 'dinero blando'. Hasta las elecciones de 2000 las contribuciones se habían limitado a los particulares, partidos políticos y comités de acción política.
Sin embargo, la ley permitía que los partidos, los candidatos y los comités evitarán la justificación de los gastos de actividades de campaña como los anuncios publicitarios siempre y cuando estos no reclamaran de forma clara el voto para un determinado partido. A través de esta puerta, continuó abierta la opción de financiación de partidos por los grandes donantes ('soft money').
LA LEY MCCAIN-FINEGOLD
En el año 2000, los partidos políticos recibían contribuciones en dinero blando equivalentes al 40% del presupuesto total de campaña. La ley McCain-Finegold acabó con estas contribuciones prohibiendo a nivel federal el 'soft money', incrementa las contribuciones individuales y revela públicamente cada contribución superior a 200 dólares.
Otra vía de financiación es a través de las organizaciones del llamado grupo '527' que se ha convertido en la principal vía de participación de las grandes fortunas. Seis de los diez principales donantes de los grupos '527' son multimillonarios, y todos se encuentran en la lista de los más ricos de la revista 'Forbes'.
Así mismo, la Ley McCain-Finegold crea un sistema de financión pública procedente de las declaraciones tributarias de los contribuyentes que fija el límite de gastos de campaña a la cantidad de fondos públicos recibida, y que en 2004 se fijó en 74,62 millones de dólares.
El presidente estadounidense, George W. Bush, renunció en esta campaña a la financiación procedente de fondo público para eludir los límites de gastos de campaña, algo que está contemplado en la propia ley. Por su parte, los demócratas utilizaron el fondo púbico en sus primarias y en la convención, pero no en la candidatura presidencial.