El ex presidente del Comité Nacional Contra el Tabaquismo aplaude el anteproyecto de ley aunque pide un control efectivo
Subraya la necesidad de desarrollar todo el Plan Nacional de Tabaquismo e insiste en que "seguimos a la cola en prevención"
SEVILLA, 12 (EUROPA PRESS)
El ex presidente del Comité Nacional de Prevención Contra el Tabaquismo y cardiólogo del Hospital Virgen Macarena de Sevilla, Víctor López García-Aranda, aplaudió hoy el anteproyecto de ley presentado en Consejo de Ministros que prohibirá fumar en centros y lugares de trabajo, así como en establecimientos de hostelería y restauración cerrados, si bien pidió un "control efectivo del mismo, con objeto de velar por su cumplimiento, realizar seguimientos periódicos e imponer sanciones cuando se incumpla la norma".
En declaraciones a Europa Press, esta experto se refirió así a la necesidad de establecer mecanismos "que garanticen el cumplimiento de la futura norma", ya que, según afirmó, "legislar es muy fácil, pero lo importante de este asunto es saber quién será el organismo encargado del cumplimiento de esta norma, qué medidas se establecerán para su seguimiento y penalización y quién será el encargado de aplicar las sanciones correspondientes, en caso de que se infrinja".
En este sentido, el también portavoz de la Sociedad Española de Arteriosclerosis (SEA) insistió en que España "sigue a la cola en cuanto a políticas de prevención y regulación de su publicidad", una argumentación que basó en un reciente informe elaborado por la European Network for Smoking Prevention y financiado por la Comisión Europea, el cual sitúa a España, junto con la República Checa y Lituania, en el último puesto en el ranking de países de la UE que dispensan políticas de prevención, control y financiación contra el tabaquismo.
A tenor de ello, subrayó la "necesidad de desarrollar todo el Plan Nacional de Tabaquismo", puesto que, según explicó, "aún siguen pendientes patas tan importantes para el desarrollo integral de este Plan como la política de precios del tabaco", indicó que España "sigue siendo el país donde es más barato el tabaco", así como el desarrollo de "un control real de la publicidad, ya que no se cumple la legislación y sigue existiendo carteles en colegios y en actos deportivos".
En cuanto al abordaje en Consejo de Ministros de un informe sobre el impacto que supondría la subida de los precios del tabaco, en el que se asegura, citando datos del Banco Mundial, que dicha medida tiene "una mejor relación coste-efectividad para reducir el consumo", López García-Aranda señaló que "el mismo revela que un diez por ciento de incremento en el precio del tabaco supone una reducción de un 4 por ciento en el número de fumadores".
En este sentido, el Ejecutivo estima que un aumento del precio de venta al público de un 20 por ciento supondría una reducción del consumo del 8,6 por ciento, o lo que es lo mismo, dejaría de fumar alrededor de 1.169.600 ciudadanos.
En esta línea, dicho experto recalcó que el establecimiento de una subida del 20 por ciento en el precio del tabaco por parte del Gobierno "atendería una las reivindicaciones que llevamos pidiendo desde hace 30 años, además de que sería un anuncio verdaderamente extraordinario".
INTENSIFICAR Y EXTENDER PLANES EDUCATIVOS
Por último, señaló, en declaraciones a Europa Press, que el Plan Nacional de Tabaquismo "también debe de ampliar y extender planes educativos de prevención contra el tabaco desde la infancia", puesto que, según lamentó, "los actuales planes que existen, que son interesantes, son pilotajes pero no todo lo intensos que debieran".
La ministra de Sanidad y Consumo, Elena Salgado, presentó hoy al Consejo de Ministros un anteproyecto de ley que prohibirá fumar en centros o lugares de trabajo, así como en establecimientos de hostelería y restauración cerrados, con superficie superior a 100 metros cuadrados, a no ser que se habiliten zonas para fumadores, según consta en el texto al que tuvo acceso Europa Press.
El anteproyecto tiene por objeto establecer limitaciones a la venta y suministro del tabaco, a su consumo y a la publicidad, promoción y patrocinio de los mismos, atendiendo a los efectos nocivos para la salud y la mortalidad que ocasiona 50.000 defunciones al año por esta causa.
Además, la norma prohibirá vender e incluso "entregar" tabaco a personas menores de dieciocho años y establece un listado de lugares en los que se impone la "prohibición total de fumar" como son centros de trabajo públicos y privados en espacios cerrados; centros sanitarios; docentes y de atención social; instalaciones deportivas cubiertas; servicios de atención al público; centros culturales; áreas donde se manipulen o vendan alimentos; medios de transporte colectivo y estaciones.