Yak-42.- El capitán imputado declara que no hicieron autopsias y que los turcos no les permitieron tocar los cadáveres
MADRID, 15 (EUROPA PRESS)
El capitán médico Miguel Angel Sáez declaró hoy ante la juez de la Audiencia Nacional Teresa Palacios que la comisión que viajó a Turquía para hacerse cargo de los cadáveres de los 62 militares españoles fallecidos en el accidente del Yak-42, no realizó ninguna autopsia y que las autoridades turcas no les permitieron tocar los cuerpos.
Fuentes de la acusación y de la defensa coincidieron en señalar que el capitán Sáez, primero de los cuatro imputados en el caso en declarar, admitió que no hicieron autopsias, y dijo que lo que realizaron fueron meros partes donde detallaban el examen ocular que hacían de las bolsas donde se recogían los restos de cada víctima. En su opinión, su tarea la pudo haber hecho cualquiera sin necesidad de ser médico.
El oficial señaló que no hicieron ninguna prueba a los cadáveres y que el fiscal de la delegación turca les impidió tocar los mismos, que se les entregaban en bolsas identificadas con un número y un nombre. Indicó que en un momento determinado trataron de coger la alianza de uno de los militares y el representante turco se lo impidió.
Su tarea consistió en un examen ocular de las bolsas. Ello habría sido definido por el capitán ante la juez como necropsia, pese a que, según fuentes forenses de la Audiencia Nacional, esa denominación es sinónimo de autopsia, que negó haber realizado.
Durante su comparecencia, el capitán hizo hincapié en los problemas lingüísticos que tuvieron los españoles con las autoridades turcas, con quienes incluso llegaron a tener que comunicarse por señas.
Algunas fuentes de la acusación señalaron que el capitán Sáez responsabilizó de la identificación de los cadáveres al general de División en la reserva Vicente Carlos Navarro Ruiz, también imputado y que a las tres de la tarde se encontraba declarando ante la juez Palacios. Sáez añadió que su misión en Turquía consistía en examinar las bolsas con los cuerpos que les entregaban las autoridades turcas y después introducirlas en otras bolsas españolas.
Las mismas fuentes dijeron que el capitán reconoció que la función que cumplieron en Turquía la podía haber hecho cualquiera, ya que la comisión enviada ni siquiera trajo a España copia de las muestras de ADN que habían realizado los turcos a los cadáveres.
A partir de las cinco y media de esta tarde, está previsto que declaren ante la juez Teresa Palacios los otros dos imputados: el comandante médico José Ramón Ramírez y el general de División en la reserva José Antonio Beltrán. También declarará como testigo el comandante auditor Alberto Ruiz de los Paños.