Yak-42.- El general Navarro asume la responsabilidad de los errores y admite que no hicieron ningún acto médico
MADRID, 15 (EUROPA PRESS)
El general de División en la reserva Vicente Carlos Navarro asumió hoy ante la juez de la Audiencia Nacional Teresa Palacios, "íntegramente y de forma personal", su responsabilidad en lo ocurrido con las identificaciones de los cádáveres de los militares del Yak-42, excluyendo a sus superiores e inferiores. Además, admitió que la comisión que se desplazó a Turquía no hizo acto médico alguno, sólo "autopsias Light", en función de como iban vestidos los cadáveres y sus distintivos militares.
Fuentes de la acusación señalaron que el general Navarro, segundo de los imputados en declarar, ofreció varias explicaciones de por qué se produjeron los errores, sobre todo, tras admitir que firmó en Turquía una copia del protocolo de 28 de mayo de 2003 en el que las autoridades turcas afirmaban que faltaban 30 cadáveres por identificar. No obstante, declaró que el traductor turco que le leyó el documento omitió el párrafo en el que se mencionaban las identificaciones.
Sus explicaciones consistieron en que el informe toxicológico de las autoridades turcas podría ser erróneo, que posiblemente la comisión española se equivocó al identificar los cuerpos o que algunos se cambiaron en las manipulaciones que sufrieron en la nave turca en la que se guardaban, ya que determinadas bolsas que contenían los restos se rompieron y hubo que cambiarlas por otras.
Al contrario de lo declarado esta mañana por el capitán Miguel Ángel Sáez, el general afirmó que la comisión que viajó a Turquía estaba bien preparada, aunque no hizo acto médico alguno, ya que se limitó a lo que él mismo definió como "autopsias light".
Las identifcaciones se realizaron atendiendo a cómo iban vestidos los cadáveres y sus distintivos militares, como galones y uniformes, datos que, por el contrario, los expertos turcos consideraban irrelevantes. El capitán Sáez aseguró que las autoridades turcas no les dejaron tocar los cuerpos.
TURCOS "ARISCOS Y ESQUIVOS".
En cuanto a por qué no pidieron a las autoridades turcas las muestras de ADN que habían extraído de los cadáveres, el general Navarro dijo que porque los turcos estaban "ariscos y esquivos" y entendieron que no era necesario. Con una razón similar justificó porque no fueron a Turquía expertos de la Guardia Civil, a pesar de que estaba previsto.
Los familiares de los fallecidos solicitaron reiteradamente al Ministerio de Defensa estas muestras de ADN en cuanto empezaron a sospechar de la identificación de los cadáveres.
Las mismas fuentes señalaron que el general afirmó que el entonces ministro Federico Trillo le solicitó que estuviera presente en la comisión por su experiencia en casos anteriores, como el del periodisto Julio Anguita Parrado, muerto durante la guerra de Irak.
No obstante, insistió en que ni Trillo ni nadie del Ministerio de Defensa le urgió para identificar los cadáveres en un plazo de tiempo concreto.
A las 18.30 de hoy continuaba declarando ante la juez Teresa Palacios el comandante médico José Ramón Ramírez. A continuación lo hará el también imputado general de División en la reserva José Antonio Beltrán. También está previsto que declare, pero como testigo, el comandante auditor Alberto Ruiz de los Paños.
PRUEBAS EN MADRID.
Por otra parte, fuentes de la Audiencia Nacional indicaron hoy que todos los forenses de esta sede judicial participarán en las labores de exhumación y recogida de muestras de los cadáveres de los militares fallecidos el 26 de mayo de 2003 en Trabzon (Turquía). Los exámenes se realizarán en Madrid para facilitar la labor de los expertos, ya que los restos se encuentran enterrados en pueblos apartados de nueve comunidades autónomas.
Las mismas fuentes señalaron que de los treinta cadáveres identificados erróneamente, nueve y no seis como se dijo en un principio, han sido incinerados, por lo que no podrán exhumados y sometidos a estas pruebas.