El jefe de la Udyco en Galicia vincula la mayor oferta de coca con su uso por la guerrilla colombiana para financiarse
Señala que los traficantes gallegos ya no son "empresarios", sino meros "transportistas" de las mafias americanas
SANTIAGO DE COMPOSTELA, 16 (EUROPA PRESS)
El comisario que coordina en Galicia la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (Udyco), Jaime Iglesias, vinculó hoy el incremento de la oferta de cocaína en los últimos años con la situación política en Colombia, donde esta sustancia se ha convertido en la "principal fuente de ingresos" de grupos paramilitares y guerrilleros, entre los que citó expresamente a las FARC.
Durante su intervención en la jornada "Situación actual del narcotráfico y consumo de drogas en Galicia", organizada por el Parlamento autonómico, el comisario Iglesias explicó que en Colombia, principal productor mundial de cocaína, la zona de producción, extensísima, "está fuera del control del Gobierno de Bogotá".
La situación de violencia y permanente conflicto en las áreas donde se cultiva y transforma la coca ha obligado a decenas de miles de campesinos a desplazarse hacia los arrabales de las grandes ciudades o a otros países vecinos. "Los que se quedan se dedican al cultivo de la planta bajo el control de la guerrilla", apostilló el responsable policial.
CAMBIOS EN GALICIA
Iglesias también señaló que los modos en los que opera el tráfico de cocaína en Galicia, su principal puerta de entrada en Europa, también han experimentado importantes cambios en los últimos tiempos.
Así, mientras en pasadas décadas eran narcos de Galicia quienes, a modo de "grandes empresarios", importaban la coca de Suramérica y luego se hacían cargo de la misma, desde hace un tiempo el papel de los traficantes gallegos se limita al de "transportistas" que "cobran por comisión" en operaciones que se mantienen durante todo su desarrollo bajo el control de las mafias americanas.
MAS EXTRANJEROS
Según las últimas estadísticas, España es con diferencia el país europeo donde se registra un mayor tráfico de cocaína, seguido a distancia por Holanda. Dentro de España destaca notablemente Galicia, con más de la mitad de lo incautado por la justicia, si se incluyen las aprehensiones realizadas en alta mar con destino a la costa gallega pero que son desviadas a Las Palmas por las fuerzas del orden, a causa de la mayor proximidad del puerto canario.
En cuanto a los detenidos por narcotráfico en España, el porcentaje de extranjeros ha ido creciendo sostenidamente, de modo que han pasado de constituir el 13 por ciento de los arrestados en 1991 a un 32 por ciento en 2003.
Respecto al precio, "al por mayor", de las sustancias en la última década, ha tenido un comportamiento muy variable según el tipo de droga del que se trate. Así, el de la cocaína se ha mantenido estable, ya que han crecido tanto oferta como demanda, y el de la heroína ha descendido, mientras que el del hachís tiene tendencia a fluctuaciones más o menos acusadas.
MENOS MUERTES
Los efectos nocivos de las drogas han ido decreciendo, al menos en cuanto al número de fallecimientos por su consumo. Así, si en Galicia perdían la vida 27 personas por su adicción a los estupefacientes en 1999, el año pasado tal cifra era de cuatro, que formaron parte de los 131 óbitos registrados en toda España.
Iglesias también destacó ante la audiencia que en España operan 300 grupos de crimen organizado que se dedican a diferentes actividades delictivas, entre ellas el tráfico de drogas.
Con un promedio de 25 miembros cada banda, están ubicadas en su mayor parte en el Mediterráneo y Madrid. Frente a estos grupos, el Cuerpo Nacional de Policía español "se mantiene en los mayores niveles de eficacia" del mundo, aseguró el comisario.
En cuanto a la demanda de drogas, Jaime Iglesias admitió que es "difícilmente atajable a corto plazo", porque socialmente se ha asociado su consumo al ocio nocturno, y también a determinadas exigencias profesionales.
COOPERACION INTERNACIONAL
Otro de los ponentes en la sesión de hoy, el teniente fiscal del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, José Luis Conde, disertó sobre la cooperación jurídica internacional en materia de blanqueo de dinero.
Conde subrayó que no fue hasta la Convención de Viena de 1988 cuando se estableció un modelo con "auténtico carácter de cooperación entre los estados" para perseguir el crimen organizado, y dentro del mismo el tráfico de drogas.
En este tratado, que para el fiscal gallego "abrió un paso de gigante", se introducen nuevos delitos que son objeto de persecución internacional y se habla por vez primera del blanqueo de dinero, entendido como transferencia de bienes a sabiendas de que provienen de la comisión de hechos delictivos y con el fin de ocultar su procedencia.
"La Convención de Viena rompió el fuego de una forma clarísima, sentó una serie de pautas y normas que hizo posible la colaboración internacional", apostilló.