El Rey define el español como un 'idioma común con una trabada unidad en el que resuenan diversos ecos'
Destaca que la comunidad hispanohablante cuenta con la riqueza del plurilingüísmo
ROSARIO (ARGENTINA), 17 (EUROPA PRESS)
El Rey don Juan Carlos se refirió hoy al español como "un idioma común con una muy trabada unidad en el que resuenan muy diversos ecos". "Una voz, en suma, plural y polifónica, compuesta de muchas voces", destacó en la inauguración del III Congreso Internacional de la Lengua Española que se celebra en Rosario (Argentina).
El monarca señaló que todas las lenguas son, en mayor o menor grado, "mestizas", y que el castellano, que lo fue desde su configuración inicial, se hizo español ensanchando precisamente su mestizaje, primero en la Península y, más tarde, al desarrollarse en América.
Según subrayó, todos y cada uno de los contactos con otras lenguas y culturas han ido depositando en la lengua española marcas de "mentalidades, costumbres y sensibilidades distintas".
"Unas señas particulares de identidad, que sedimentan en ella sin borrarse, de modo que el español se configura y vive como un idioma común, con una muy trabada unidad desde luego, pero en el que resuenan muy diversos ecos", expuso tras mencionar que nuestra identidad lingüística es "la suma convergente de muchas identidades".
Así, confió en que el Congreso de Rosario aporte luz sobre ese fenómeno tan histórico como actual y ayude a que, conociendo la pluralidad de lo que somos, se avive la conciencia de la comunidad que formamos "en y por la lengua".
El rey no olvidó mencionar, llegados a este punto, que la comunidad hispanohablante añade al patrimonio de la lengua común la "riqueza" del plurilingüismo.
OTRAS LENGUAS DE ESPAÑA
En este contexto, recordó que, conscientes de ello, los organizadores de este Congreso han reservado dos secciones para estudiar la relación del español en América con las numerosas lenguas indígenas y del castellano con las otras lenguas de España.
Para el monarca, no debe proyectarse la mirada únicamente en sentido retrospectivo "por más que de la Historia, con sus luces brillantes y con sus densas sombras, debamos obtener lecciones útiles, entre otras, la del enriquecimiento mutuo que la convivencia de lenguas siempre ha supuesto y puede suponer hoy".
"Se trata, por lo tanto, de promover el conocimiento, de apoyar la vitalidad y de fomentar el diálogo: porque, precisamente, la palabra nos ha sido dada para completarnos, mediante la comunicación, en todas las dimensiones de nuestra existencia", dijo.
Don Juan Carlos se refirió, por otro lado, al fenómeno de la globalización y los problemas que plantea desde el punto de vista lingüístico. En su opinión, ese mismo fenómeno globalizador puede permitir al español, en su creciente expansión, consolidarse como lengua de comunicación internacional.
"Facilita, sin duda, este hecho esa robusta unidad de nuestra lengua que se orienta y expresa en la variedad", recalcó para poner de relieve a continuación que el Congreso de Rosario se inaugura en vísperas del 400 Aniversario de la publicación de El Quijote.
"En El Quijote desembocaba una larga tradición y de él partía otra nueva, que también se encauzaba en un género nuevo. El caballero y su escudero inauguraban un modo de convivencia y de sociabilidad, de intercambio continuo de ideas y opiniones, a cual más diversas y hasta opuestas, como vía para hallar un resultado convergente", apuntó.
"Encontrarse en la lengua del pueblo es --dijo-- situarse en el espacio de la humanidad. Nada tiene, pues, de extraño que cientos de ejemplares de El Quijote cruzaran el Océano en el año 1605 y, tras cabalgar por tierras de América, el pueblo pudiera oírlo por boca de lectores en mil lugares".
Por último, deseó que el III Congreso Internacional que convierte por unos días a Rosario en "ciudad de palabras", contribuya a ensanchar nuestro ser individual y colectivo al modo cervantino "ampliando los espacios del diálogo".