ETA.- Garzón decreta prisión para cinco de los últimos detenidos por pertenencia o colaboración con la banda
MADRID, 18 (EUROPA PRESS)
El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón decretó hoy el ingreso en prisión incondicional por delitos de integración en banda terrorista y colaboración para cinco de los detenidos en la operación desarrollada por la Policía Nacional el pasado martes en el País Vasco y Navarra contra el aparato de captación y de apoyo de ETA, que se saldó con 17 personas arrestadas.
Garzón, que tomó hoy declaración a nueve de los 17 arrestados el martes (uno de los cuales quedó en libertad por la Policía por su precario estado de salud), envió a prisión incondicional a Lorea Azpilicueta Aristorena e Igor Astibia Telletxea, ambos detenidos en Pamplona; Maider Viso Ciarrusta, en Bilbao; Koldo Lekuona Ruiz de Luzuriaga, en Vitoria; y Francisco Agustín Cabo Fernández, en Antzuola (Guipúzcoa). A este último le prorrogó la medida de incomunicación hasta la práctica de "diligencias imprescindibles que se verían frustradas si se facilitara la comunicación con los abogados o familiares".
En un auto de seis páginas, el magistrado señala que Maider Viso, "Alaitz", integró el subaparato de captación de ETA y desplegó su acción al menos hasta finales de 2002 en Vizcaya, según se desprende de la abundante documentación intervenida tras las detenciones de los ex dirigentes etarras Ibon Fernández Iradi, "Susper", y Lorena Somoza Chamizo, "Pimpi", en diciembre de 2002.
Viso habría mantenido un total de siete "citas orgánicas" con Lorena Chamizo entre el 22 de mayo y el 30 de diciembre de 2002. Las tareas asumidas por "Alaitz" serían las de 'banatzaile' y 'proposatzaile', es decir las de repartir y distribuir cartas remitidas por la organización, así como la transmisión de nombres y datos de personas para su captación por ETA.
En cuanto a Igor Astibia, Garzón señala que también integró el mencionado subaparato al menos hasta diciembre de 2002 y mantuvo varias citas con "Susper". Uno de estos encuentros estaba marcado, según la documentación que se le intervino, para el 24 de enero de 2003. Entre las labores que desarrolló se encuentran las de facilitar a la banda datos de personas para su posible captación.
También integró el subaparato de captación Lorea Azpilicueta, alias "Itzi", quien formó parte del mismo al menos desde verano de 2002. Su captación tuvo lugar por medio de Beltzane Obanes Saenz Murieta, "Pili", integrante de ETA y huida a Francia. Fernández Iradi, con quien mantuvo una cita orgánica el 20 de julio de 2002, se refirió a ella como nueva compañera de militancia ("kide berri").
El auto indica que "Susper" mantuvo una reunión el 19-20 de octubre de 2002 con Izaskun Lesaca y le encargó que pusiera labores a "Itzi". También ingresó en prisión por orden de Garzón Koldo Lekuona, quien según los documentos de Fernández Iradi poseía información sobre 'txakurras' y estaba "dispuesto a dar caña". En el registro de su domicilio se intervinieron efectos relacionados con la 'kale borroka' (lucha callejera), ETA y los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.
Asimismo, el magistrado decretó prisión incondicional contra Francisco Agustín Cabo Fernández, a quien prorrogó la situación de incomunicación. Según la documentación intervenida, habría desempeñado labores de apoyo a ETA en Navarra al menos hasta diciembre de 2002. En concreto, habría prestado su domicilio de Antzuola (Guipúzcoa) para que fuera utilizado por miembros de ETA.
Por su parte, dejó en libertad bajo fianza de 1.000 euros a Amaia Mundiñano Larraza, detenida también en Antzuola y que presuntamente prestó labores de apoyo a la banda. Igualmente, decretó libertad provisional para Aitziber Igoa Monge, detenida en Zumaia (Guipúzcoa), y para Gustavo Fernando Fernández Villate, arrestado en Vitoria. A ambos les impuso la obligación de comparecer semanalmente en el juzgado más próximo a su domicilio y la prohibición de abandonar el territorio nacional.
Según Garzón, Aitziber podría haber prestado su vivienda en Zumaia para ocultar a miembros de ETA entre 1999 y 2002, mientras que la relación de Fernández Villate "está acreditada" pero "no se ha concretado en este momento procesal". El auto también se refiere a Aritz Romanelli Aizpurua, puesto en libertad por la Policía Nacional por razones médicas, que podría haber prestado su vivienda en Zumaia a ETA.
Para mañana está previsto que declaren los siete detenidos restantes en esta operación, mientras que se desconoce cuándo declararán los dos últimos arrestados entre ayer y hoy.