Sida.- Menos del 5 por ciento de seropositivos del mundo reciben tratamiento tras 20 años de epidemia, según MSF
La ONG lamenta que los laboratorios sigan dedicando sus esfuerzos de investigación a terapias no aplicables en países pobres
MADRID, 1 (EUROPA PRESS)
Menos del 5 por ciento de los seropositivos del mundo reciben tratamiento veinte años después de estallar la epidemia, y no hay ninguna vacuna, ni curativa ni preventiva, en el horizonte, según recuerda Médicos Sin Fronteras (MSF) con motivo del Día Mundial del Sida, advirtiendo de que la difícil situación derivada de las patentes se agravará en 2005 con el acuerdo TRIPS.
En 2003, más de cinco millones de personas contrajeron el VIH, "más que en 2002 y menos que en 2004". En los 49 países más afectados, todos ellos en vías de desarrollo, cerca de 4,5 millones de seropositivos necesitan tratamiento de urgencia "para no morir a cortísimo plazo"; de estos 4,5 millones, sólo 187.000 reciben tratamiento, un 4%, y el resto se cuentan en los países ricos, un desequilibrio que la ONG considera "escandaloso".
Médicos Sin Fronteras considera que las últimas iniciativas adoptadas en la lucha contra el sida --como los 15.000 millones de dólares del 'plan Bush', el programa 'tres en cinco' de la Organización Mundial de la Salud, o el compromiso de reducción de precios de los grandes laboratorios-- "responden más bien a intenciones publicitarias".
"A día de hoy, esta avalancha de promesas no ha cambiado nada en el destino de los enfermos: casi todos están condenados a morir sin recibir atención", opina el presidente de MSF Francia, el doctor Jean-Hervé Bradol, en un mensaje difundido hoy. Y además, cuando era de esperar que estas cifras animaran a extender los antirretrovirales, "los obstáculos al acceso a tratamiento se acumulan".
MSF denuncia, en especial, el que las corporaciones farmacéuticas y los Estados en los que tienen sus sedes se esfuercen "por restringir la posibilidad de producir versiones genéricas de los antirretrovirales", "e intenten arrojar el descrédito sobre los que ya se utilizan", y que en general son producidos por laboratorios de países en desarrollo.
MAS OBSTACULOS EN 2005
Según Bradol, son estas presiones las que llevaron a la OMS a retirar la homologación de ciertos genéricos "cuya calidad sin embargo no se cuestiona". La situación amenaza con agravarse cuando en 2005 se haga obligatoria la trasposición a las legislaciones nacionales de los acuerdos TRIPS de la Organización Mundial de Comercio (de protección de la propiedad intelectual).
Cuando esto ocurra, los laboratorios de genéricos de los países en desarrollo no podrán producir las nuevas moléculas antirretrovirales, "que se han hecho indispensables por la aparición de resistencias a los tratamientos de primera fila". Y sin embargo son los genéricos los que han permitido desde 2001 "un verdadero progreso" en la lucha contra el sida, apunta, al reducir los precios de la triterapia de 10.000 a 300 dólares anuales.
Bradol recuerda también un nuevo obstáculo: las "presiones comerciales" de Estados Unidos para reducir el presupuesto del Fondo Global contra el Sida "en beneficio de acuerdos bilaterales que privilegian la utilización de medicamentos de marca", y todo ello, "con la complicidad silenciosa de la OMS".
Actualmente, MSF trata con antirretrovirales a 23.000 enfermos de sida en 27 países, "con buenos resultados". Pero de cara al futuro se plantea de nuevo el problema de la financiación, la debilidad de las instituciones sanitarias locales, y el desarrollo de nuevas resistencias a los actuales tratamientos.
"Desgraciadamente --considera el doctor Bradol--, la investigación médica insiste en concentrar la mayor parte de sus esfuerzos en las necesidades de los países ricos", desarrollando tratamientos contra el sida "de segunda, tercera o 'n' línea" que son de difícil aplicación en países del sur.
Así, MSF considera "indispensable" el desarrollo de estrategias, herramientas de diagnóstico y tratamientos adaptados a los contextos precarios, a la carencia de medios, a la pobreza de las infraestructuras y a la falta de médicos, "inventarlos y hacerlos disponibles".
EN DEFENSA DE LAS PATENTES
En un artículo publicado recientemente por el 'Forum Pfizer', el experto en leyes mercantiles Owen Lippert, del Instituto Fraser de Canadá (neoliberal), apuntaba que "la pobreza y no las patentes es el problema" en la lucha contra el sida, en especial en Africa, y que minar el derecho de propiedad de los laboratorios perjudicará a la investigación.
Lippert establece un símil con la aparición de la imprenta en el siglo XV; en su opinión, dicho descubrimiento "creó el analfabetismo", de la misma forma que "la ciencia farmacéutica ha llevado a una desigualdad en el acceso global de nuevos medicamentos". Por esta razón, restar poder a las patentes sería como "haber ilegalizado la imprenta porque algunas personas no supieran leer".
Lippert considera que la clave se encuentra en fomentar la cooperación público-privada, incrementando la inversión, eliminando barreras comerciales y transfiriendo tecnología. "Por el contrario, debilitar la protección de las patentes debilitaría el incentivo para encontrar tratamientos mejores y menos caros".
En opinión de este experto, "minar el TRIPS no ayudará a largo plazo a los países africanos", porque los obstáculos "reales" al acceso a los medicamentos son "la pobreza, el reducido gasto sanitario de los Gobiernos y la escasez de médicos, enfermeras y hospitales".