Referéndum UE.- La Constitución establece una cláusula de solidaridad en caso de ataque terrorista
El Tratado recoge los objetivos de la Agencia Europea de Defensa para recortar la diferencia con EEUU en capacidad militar real
BRUSELAS, 12 (Del corresponsal de EUROPA PRESS, Antonio Rodríguez)
La Constitución Europea establece por primera vez en la Unión el concepto de solidaridad entre los Estados miembros en caso de ataque terrorista, mediante una cláusula que permite movilizar todos los instrumentos que disponga un país, incluido los medios militares, en apoyo de uno o varios socios atacados.
Si bien otras organizaciones ya incluían este tipo de cláusulas --el ejemplo más claro es el de la OTAN--, la Unión Europea va más lejos al incluir dentro de esta cláusula la posibilidad de invocarlo en caso de que un país sea "víctima de una catástrofe natural o de origen humano".
Con la movilización de los medios que sean necesarios, la UE buscará "prevenir la amenaza terrorista en el territorio de los Estados miembros", así como proteger las instituciones democráticas y a la población civil de posibles acciones terroristas.
En tercer lugar, la Constitución subraya que los países prestarán asistencia a un socio en el territorio de éste "a petición de sus autoridades políticas" en caso de ataque terrorista. Además, los Veinticinco se comprometen a asegurar la eficacia de la UE en este ámbito con una evaluación de "forma periódica" de estas amenazas.
El Tratado constitucional incluye en su articulado las misiones en las que podrá recurrir la UE con medios civiles y militares, entre ellas las actuaciones conjuntas en materia de desarme, las misiones humanitarias y de rescate, o las centradas en prevención de conflictos y de mantenimiento de la paz.
Además, bendice las cooperaciones reforzadas entre varios Estados miembros ya que permite encomendar la realización de una misión a un grupo de Estados miembros que lo deseen y que dispongan de las capacidades necesidades para tal misión.
El texto constitucional recoge la Agencia Europea de Defensa, que desarrollará sus capacidades en el propio ámbito de la defensa, así como en los terrenos de la investigación, adquisición y armamento. La primera de las funciones que le atribuye es la de contribuir a identificar los objetivos de capacidades militares de los Estados miembros y evaluar el respeto de los compromisos de capacidades contraídos por cada país.
Asimismo, le permite "fomentar la harmonización de las necesidades operativas y la adopción de métodos de adquisición eficaces y compatibles", junto con la posibilidad de proponer "proyectos multilaterales" para cumplir los objetivos de capacidades militares.
En cuarto lugar, la Agencia podrá "apoyar la investigación sobre tecnología de defensa" y coordinar y planificar actividades de investigación conjuntas y estudios de soluciones técnicas que respondan a las futuras necesidades operativas de la UE.
El último lugar, la Constitución establece que este centro aplique cualquier medida oportuna para reforzar la "base industrial y tecnológica" del sector de la defensa, con el fin de mejorar la eficacia de los gastos militares.
Este último punto es el más ambicioso para la UE a largo plazo, ya que en el ánimo de muchos países está el que esta Agencia Europa de Defensa abandere un mercado común de armamento que recorte la diferencia con Estados Unidos en capacidad militar real.
MEDIOS AÚN LIMITADOS
Esta Agencia inició sus trabajos el pasado 1 de enero en Bruselas y cuenta todavía con unos medios muy limitados: un presupuesto de 20 millones de euros para este año y el trabajo de 24 funcionarios, aunque su número aumentará a 77 a mediados de año, bajo la dirección del director general, Nick Witney, y de su superior, el Alto Representante de la UE para la Política Exterior y la Seguridad Común, Javier Solana.
Los europeos llegan únicamente al 10 por ciento de la capacidad militar de EEUU, a pesar de que si se suman los presupuestos que los antiguos Quince dedican a la financiación militar --160.000 millones de euros al año--, supondría la mitad que la primera potencia mundial (390.000 millones al año).
Francia y Reino Unido fueron los principales defensores de esta agencia con amplias competencias, en especial una autonomía a la hora de tomar decisiones. Mientras, Alemania manifestó su preferencia por una agencia más ligera que tuviera un papel esencial de cooperación con los Estados miembros.
Al igual que funcionan en la actualidad las perspectivas financieras de la UE, este nuevo órgano elaborará por unanimidad un gasto que se destinará a un marco plurianual de tres años, mientras que los gastos derivados de cada ejercicio se aprobarán por mayoría cualificada.
Un punto que generaba problemas era la relación de la agencia con terceros con la disyuntiva de aplicar la unanimidad o la mayoría cualificada a la hora de cerrar acuerdos administrativos con terceras partes. Sin embargo, finalmente se llegó a un acuerdo sobre la cuestión de la coordinación con la OTAN. Así, la Agencia permitirá la presencia del secretario general de la Alianza en sus reuniones de alto nivel y establecerá contactos con su equivalente aliado.
'GEOMETRÍA VARIABLE'
El consenso de los Veinticinco determinó que la agencia esté integrada dentro de la UE con un mecanismo de 'geometría variable', de modo que permita aglutinar a aquellos países que quieren lanzar proyectos más ambiciosos.
Ello abre la posibilidad a acuerdos entre grupos de países, siempre y cuando no tengan una mayoría cualificada en contra. El acuerdo no modifica las competencias del Tratado de la Unión en materia de Defensa. Por ello, la adquisición de material militar seguirá siendo una prerrogativa de cada Estado miembro.
Una crítica reiterada en las últimas semanas por partidarios del 'no' a la Constitución, es la creación de una política de seguridad y de defensa común en respuesta al riesgo de "militarización europea al servicio de la OTAN".
Sin embargo, según reza el texto, estas acciones de la Unión "no afectan al carácter específico de la política de seguridad y defensa de ciertos Estados miembros (neutrales), respecta las obligaciones del tratado del Atlántico Norte para ciertos Estados miembros que consideran que su defensa común se realiza en el marco de la OTAN y es compatible con la política común de seguridad y defensa".