Irak.- Un nuevo asesinato de un sindicalista en Irak hace 'resurgir' la intimidación a trabajadores, según CIOSL
MADRID, 1 (EUROPA PRESS)
La Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres (CIOSL) ha denunciado un nuevo asesinato de un dirigente sindical del sector del petróleo en Irak y nuevas olas de secuestros que, en su opinión, "marcan el resurgimiento de la intimidación contra los trabajadores en el país".
En un comunicado, la CIOSL, considera que Irak "se está convirtiendo en un lugar cada vez más peligrosos para los sindicalistas", tras la muerte de Ali Hassan Abd (Abu Fahad), un destacado miembro del sindicato del sector del petróleo y el gas, que fue disparado cuando se dirigía a su domicilio, cerca de la refinería de petróleo Al Dorah en Bagdad.
En su opinión, la tortura y el asesinato de dirigentes sindicales en Irak "se han convertido en una tendencia preocupante en un país donde los sindicalistas todavía deben operar bajo una legislación antisindical que data de la era de Sadam Husein".
La CIOSL, afirma el comunicado, está "profundamente preocupada" por la ola de secuestros de dirigentes sindicales iraquíes. El secretario general de la Federación Iraquí de Sindicatos en Mosul, Morid Hamed, ha sido el último líder sindical secuestrado en febrero de 2004. Este hecho se produjo tras el secuestro y posterior liberación de otro sindicalista de la misma organización.
El movimiento sindical internacional teme que el clima se degrade "aún más". Según la Federación de Consejos y Sindicatos de Trabajadores en Iraq (FWCUI), un grupo extremista ha estado planeando secuestrar a varios activistas laborales en Basora.
Por su parte, las estimaciones de la Federación Internacional de Periodistas (FIP) indican que 72 periodistas y personal de los medios de comunicación han sido asesinados en Irak desde el inicio del conflicto. Además, en 2004 se produjeron ataques mortales contra los trabajadores del ferrocarril en Basora y Mosul.
Asimismo, el descubrimiento de los cuerpos de 18 trabajadores en el norte de Irak el pasado mes de enero fue objeto de una firme condena por parte del movimiento sindical internacional. Los trabajadores, residentes en Bagdad, habían viajado a Mosul con la promesa de obtener trabajos en esa ciudad. Las 18 víctimas murieron de un disparo en la cabeza.
"Los trabajadores iraquíes siguen expuestos a un nivel sin precedentes de inseguridad y a una total falta de seguridad personal", recuerda la CIOSL. Estos incidentes, que cada vez afectan más al sector del petróleo y el gas, son "una clara muestra de los peligros a que se enfrentan los sindicalistas y trabajadores en este país", al convertirse en 'blanco' de los ataques de aquellos que se oponen a sus derechos.
"Los trabajadores iraquíes desempeñan un papel crucial en la reconstrucción del país, y las autoridades deben asegurarse de que puedan trabajar sin temor a ser acosados o sufrir violencia física", subraya la CIOSL en el comunicado.