Suiza.- Los desastres dejaron 300.000 muertos en 2004 y provocaron daños por 123.000 millones de dólares, según Swiss Re
GINEBRA, 1 (EP/AP)
Los desastres naturales y los provocados por el hombre dejaron más de 300.000 muertos y provocaron daños por valor de 123.000 millones de dólares en 2004, según informó hoy la segunda aseguradora mundial, Swiss Re, que precisó que el tsunami del pasado 26 de diciembre en el océano Indico, con al menos 280.000 muertos o desapareciso, fue el peor desastre desde las inundaciones que mataron a 300.000 personas en Bangladesh en 1970.
"El tsunami del 26 de diciembre es una de las catástrofes más devastadoras de las últimas décadas", afirma Swiss Re en un informe de 40 páginas presentado hoy, subrayando que "el número preciso de víctimas probablemente no se conocerá nunca".
Para prevenir daños a gran escala como los del tsunami en el futuro, los habitantes de las zonas costeras deberían tener más información sobre qué hacer inmediatamente después de un terremoto, señaló Swiss. "En segundo lugar, debería haber un sistema de advertencia y evacuación, comparativamente barato, para reforzar la seguridad pública", añade el informe.
De las pérdidas directamente atribuibles a alrededor de 330 desastres en 2004, unos 49.000 millones fueron cubiertos por seguros de propiedad, haciendo del año pasado el año con más reclamaciones en este sentido, según la compañía. Sin embargo, aunque el tsunami provocó con mucho el mayor número de muertos, gran parte de las propiedades destruidas no estaban aseguradas.
Sólo el 40% de las pérdidas totales estaban cubiertas por seguros. La mayoría de las reclamaciones estaban relacionadas con las tormentas y tornados en Estados Unidos y los países vecinos, que ascendieron a 32.000 millones de dólares.
"Estas cifras récord fueron el resultado tanto del número no usual de tormentas --trece huracanes en Estados Unidos y diez tifones en Japón-- como de la creciente concentración de bienes asegurado en las regiones costeras altamente expuestas", destacó Swiss Re. "Los expertos en clima atribuyen la alta frecuencia de tormentas de viento a las altas temperaturas de la superficie del mar y al aumento de la temperatura media registrado la pasada década", añadió.
La alta cantidad de daños asegurados en 2004 fue el resultado de una combinación de varios desastres, más que de una única gran catástrofe, según Swiss Re. Por ejemplo, en 1992 la cifra de pérdidas se debió al huracán Andrew mientras que el 2001 se debió a los atentados del 11 de septiembre. "La tendencia hacia mayores pérdidas por catástrofe es evidente desde finales de los años 80" y continuará, concluye el informe.