Argentina.- Kirchner afirma que Argentina ha dejado atrás la suspensión de pagos
El presidente advierte de que su Gobiernop iniciará una dura negociación con las empresas privatizadas
BUENOS AIRES, 1 (Del corresponsal de Europa Press Rafael Saralegui)
El presidente de Argentina, Néstor Kirchner, ha destacado el éxito del canje de la deuda externa que concluyó el viernes pasado y que ha permitido al país "dejar atrás" la suspensión de pagos, ha reconocido que se avecina una dura negociación con las empresas de servicios privatizadas y no ha descartado retomar el control de las compañías.
El presidente Kirchner hizo estas declaraciones esta mañana, hora local, en el Congreso de la Nación, con motivo de la ceremonia de inauguración del 123 período de sesiones ordinarias ante la Asamblea Legislativa, donde ha acudido junto a su esposa, la senadora Cristina Fernández, los ministros de su gabinete y varios gobernadores provinciales.
Durante un extenso discurso, que se extendió durante casi una hora y media, Kirchner dijo que el Gobierno "pudo concretar exitosamente el más gigantesco proceso de canje, con la quita más grande de la historia", y aseguró que en la operación "se priorizaron las necesidades internas" y criticó con dureza las políticas de la década pasada.
"No somos el Gobierno del 'default', ni de la convertibilidad (por la que un peso equivalía a un dólar) ni el del endeudamiento externo", ha subrayado Kirchner, quien ha instado a los argentinos a "superar las terribles heridas que dejaron las políticas erradas del pasado" y a "crear y no reconstruir" Argentina.
Según el presidente argentino, la mayoría de los tenedores de títulos en suspensión de pagos en Argentina y en el exterior decidieron entrar en el canje, por lo que "por primera vez un proceso de reestructuración ha terminado" con una fuerte contracción de la deuda.
Kirchner no precisó, a pesar de que se lo esperaba que así lo hiciera, el nivel de adhesión que tuvo el canje que cerró el viernes pasado por un monto de 81.800 millones de dólares y aclaró que los datos más precisos se darán a conocer el jueves próximo, luego de que se terminen de procesar los últimos datos.
DURA NEGOCIACIÓN CON PRIVATIZADAS
Además, Kirchner se ha referido a la negociación con las empresas privatizadas, que su gobierno hará "con uñas y dientes". "Tenemos absolutamente claro que se trata de una discusión de intereses. Se discutirá la calidad de los servicios que reciben millones de argentinos y las condiciones en que los empresarios quieren dar esos servicios", explicó.
"No se trata de levantar banderas de estatización sino de buscar que ese servicio sea eficiente y esté garantizado. Podemos tenerlo por parte de los empresarios o asumiendo las funciones por parte del Estado, no nos va a temblar el pulso para tomar las decisiones que haya que tomar", advirtió.
"Sabemos los formidables intereses que están en juego", aseguró Kirchner y agregó que "esta vez el pueblo argentino tendrá en el gobierno al principal defensor de sus intereses" y rechazó la jurisdicción extranjera para discutir los contratos con las compañías.
El mandatario llamó a las empresas a "mirar hacia adelante", insistió en la que la negociación con las compañías deben realizarse de acuerdos con las leyes argentinas y dijo que las compañías deben "sumar competitividad a la economía", además de dar buenos servicios y generar trabajo.
Al evaluar la situación económica, Kichner dijo que se registraron 11 trimestres consecutivos de crecimiento, gracias a la solidez fiscal que mantuvo el gobierno, lo que permitió tener una baja inflación y la creación de empleos genuinos, lo que ha permitido reducir la tasa de desempleo de un 25 por ciento en el peor momento de la crisis a poco más de un 12 por ciento en el último trimestre de 2004.
Destacó además que las exportaciones argentinas llegaron a 34.000 millones de dólares durante el 2004, una cifra récord, mientras el consumo interno mantiene su expansión, aunque advirtió que "debemos continuar con el proceso de redistribución del ingreso".
Al referirse a las negociaciones con los organismos multilaterales, como el Fondo Monetario Internacional (FMI), Kirchner dijo que durante su gobierno "el país no usó el crédito externo" y aseguró que se realizaron pagos por un monto de 10.000 millones de dólares.
A la inauguración del período ordinario de sesiones no asistieron los senadores Eduardo Menem, hermano del ex presidente Carlos Menem, que se retiró del recinto cuando llegó Kirchner, ni el senador por la provincia de San Luis, Adolfo Rodríguez Sáa, quien declaró la suspensión de pagos de la deuda durante su fugaz presidencia en diciembre de 2001.
Pese a que se había instalado una pantalla gigante para que el discurso de Kirchner pudiera ser seguido desde la calle, muy poco público se congregó en las afueras del edificio del Congreso y la salida de Kirchner estuvo enmarcada por una guardia de honor del Regimiento de Granaderos a Caballo.
Tras la apertura de las sesiones en el Congreso, Kirchner viajó a Uruguay para asistir a la ceremonia de asunción del presidente Tabaré Vázquez.