Somalia.- El tsunami agravó la contaminación de la costa somalí por años de vertidos nucleares y químicos de países ricos
MADRID, 16 (EUROPA PRESS)
El 'tsunami' que el pasado diciembre azotó varios países costeros del Océano Indico agravó la contaminación provocada en las costas y playas de Somalia por los residuos radiactivos vertidos durante años por las industrias de los países ricos, según el informe elaborado por el Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA).
El PNUMA recuerda que Somalia es uno de los muchos países catalogados como 'menos avanzados' cuyas costas se han convertido en vertederos para residuos tóxicos y radiactivos, en este caso debido a la guerra civil y a la práctica inexistencia de estructuras administrativas en las últimas décadas.
Así, desde principios de los años ochenta, las aguas territoriales y las costas somalíes han recibido vertidos de uranio, metales pesados extremadamente contaminantes como plomo, cadmio o mercurio, difíciles y caros de tratar en el Norte, así como residuos tóxicos procedentes de hospitales o industrias químicas o de las propias ciudades somalíes.
Gran parte de estos residuos eran simplemente arrojados a las playas en contenedores, barriles y tanques, sin precaución alguna para las poblaciones de la zona o el impacto medioambiental, una práctica que, según la ONU, arroja "dudas tanto legales como morales".
En primer lugar, los expertos del PNUMA señalan que estas actividades violan los tratados internacionales de exportación de residuos tóxicos, y que resulta "éticamente cuestionable" negociar contratos de este tipo con un país en guerra civil, con un Gobierno incapacitado para gestionar estos residuos.
Con los maremotos del pasado diciembre, el impacto de esta contaminación se ha multiplicado en las playas de las zonas de North Hobyo (Mudug) y Warsheik (Benadir), "provocando problemas sanitarios y medioambientales a las comunidades pesqueras vecinas", incluyendo la contaminación de los acuíferos.
El PNUMA advierte de que numerosas personas se han quejado de "problemas de salud inusuales" después de que sus pueblos empezaran a ser azotados por vientos llegados desde la costa, como infecciones agudas del aparato respiratorio, tos severa, sangrado por la boca, hemorragias abdominales, reacciones cutáneas e incluso "muerte súbita", síntomas idénticos a los de la intoxicación por sustancias químicas o radiactivas.
"Los desastres naturales son catástrofes a corto plazo --señala el informe--, pero la contaminación del Medio Ambiente por residuos radiactivos puede tener graves efectos a largo plazo en la salud humana, en los acuíferos, la tierra, la agricultura y las pesquerías durante muchos años". En este caso, la polución de las costas de Somalia amenaza también a los países vecinos, concluye.
Los países desarrollados producen cerca del 90 por ciento de los residuos tóxicos del planeta, a un ritmo que alcanzó los 300 millones de toneladas anuales en los ochenta. Entre los principales 'exportadores' de vertidos se encuentran Alemania, Países Bajos, Estados Unidos, Reino Unido y Australia.
En cuanto a los precios, las diferencias están claras: según los datos del PNUMA, deshacerse de una tonelada de residuos en Africa cuesta unos 2,5 dólares (1,9 euros), cien veces menos que en Europa.