Un informe de GISA del 22 de febrero confirma que la solera y la falla son las posibles causas del socavón del Carmelo
BARCELONA, 1 (EUROPA PRESS)
Un informe de la empresa pública GISA que data del 22 de febrero de 2005 ya apunta que "las posibles causas" del socavón que se produjo a finales de enero en el barrio barcelonés del Carmelo son "la excavación de la solera justo en la zona del desprendimiento combinada con la presencia de una discontinuidad del terreno muy cercana a la misma zona". "Con el conjunto de estos dos hechos se puede suponer una causa-efecto con el primer desprendimiento y posterior derrumbe del terreno sobre el túnel", añade.
Este informe, firmado por el gerente de obras de GISA, Antoni Pérez, y defendido por él mismo hoy en la comisión parlamentaria del Carmelo, existe desde hace más de un mes y es anterior al pleno extraordinario que se celebró en el Parlament sobre los hundimientos en el barrio del Carmelo, que tuvo lugar el pasado el 24 de febrero.
En ese pleno, el conseller de Política Territorial y Obras Públicas de la Generalitat, Joaquim Nadal, insistió en que no existe una causa única que explique el derrumbe, sino que se trata de la consecuencia de varias circunstancias, como las obras en el túnel de maniobras, el método austríaco utilizado o la subcontratación de obras sin que GISA tuviera el máximo control de los trabajos. En opinión de Nadal, las responsabilidades son de "todos y ninguno".
Según el estudio de GISA, "el desprendimiento y posterior derrumbe del terreno se producen por la simultaneidad de dos circunstancias, una de carácter imprevisto como es la presencia de la discontinuidad vertical paralela al túnel", no detectada, "y otra circunstancia que requiere una acción y sobre la cual se podía haber actuado como es la ejecución de la excavación para hacer la solera", que es la parte inferior que sustenta el túnel de maniobras. El informe sostiene que los "responsables" de esta circunstancia son tanto de la dirección de la obra como del contratista.
En cuanto a las obras de la solera, el informe de GISA indica que, ante la posibilidad de situaciones "imprevistas", "se puede pensar que se podrían haber ejecutado los trabajos con un procedimiento constructivo que limitase el riesgo de desprendimiento". Los mismos datos señalan que "no se tenía que haber actuado en aquella sección dado que faltaban resultados del control de gunita" (hormigón) y, si se disponían, no constan en la documentación que la dirección de obra y el contratista aportaron a GISA.