Fútbol/Primera.- El Madrid intentará reengancharse a la Liga ante un Barcelona que busca sentenciarla
MADRID, 9 (EUROPA PRESS)
El Santiago Bernabéu será testigo de excepción de un nuevo clásico Real Madrid-Barcelona, donde los ánimos están caldeados y los equipos llegan con situaciones bien distintas al duelo; el líder en una línea ascendente y los blancos un tanto dudosos con su juego y resultados, pero ambos persiguen un triunfo para determinar el rumbo del campeonato liguero y apuntarse un tanto frente a su rival.
El Real Madrid recibe en el feudo blanco al FC Barcelona en un momento delicado para la plantilla y el club 'merengue', puesto que los resultados y el ambiente que lo rodea no han sido muy prósperos estas jornadas.
Con la última victoria por la mínima (1-2) ante el Albacete la jornada anterior y sin demostrar la calidad de juego que deberían exhibir los galácticos, el equipo ha conseguido recortar dos importantes puntos a su rival y pretende seguir en esta labor, pudiéndose situar a sólo seis puntos si venciera en el Bernabéu, lo que significaría un paso determinante para reengancharse a la lucha por la Liga.
Aunque la imagen de las últimas jornadas no ha sido del todo positiva, los hombres de Luxemburgo se encuentran muy motivados ante el gran clásico y podrían recuperar a lo 'grande' su esperanza por luchar por la Liga, que se presume como una utopía por el buen momento de los azulgranas a lo largo de toda la temporada. Por ello, el técnico brasileño contará con todos sus efectivos, incluso con Raúl, que venía siendo duda durante la semana, pero ha dejado fuera del once a Figo.
La novedad en la plantilla blanca será la protagonizada por la ausencia del portugués Luis Figo en el equipo titular, que por decisiones técnicas empezará el gran duelo viéndolo desde el banquillo. Esta será la segunda vez que el luso se pierde el clásico desde que llegara a España en la campaña de 1996, puesto que del total de 19 grandes, como azulgrana disputó todos y únicamente en la temporada 2001-02 se perdió el duelo por lesión en un partido frente al Oporto.
La decisión ha sido una sorpresa para el jugador, que es uno de los titulares del conjunto, pero que en esta ocasión ha sido la cabeza de turco, relegado para dejar su puesto en favor de un cambio de esquema que sitúa a Raúl, Owen y Ronaldo en la punta de ataque, Gravesen de pivote y Zidane y Beckham por las bandas. Con esta propuesta de juego, el Real Madrid pretende devolver la confianza a los escépticos que ya tiraban la toalla y no contaban con mantener la lucha por la Liga, y meterse pues, de nuevo en la Liga dando un paso firme venciendo al poderoso líder.
EL BARCELONA, A SENTENCIAR EL TITULO.
El FC Barcelona, por su parte, llega al Bernabéu en una situación soñada por cualquiera al empezar la temporada, con la posibilidad de asestar un golpe al eterno rival que sería prácticamente definitivo en la pelea por el título, aunque con la preocupación sobre el estado de dos de sus hombres de referencia, Puyol y Ronaldinho, y por la baja por sanción de otro jugador imprescindible, Deco.
El defensa, víctima de un esguince de tobillo hace 10 días en el partido de la selección española en Serbia que ya le impidió jugar ante el Betis en el Camp Nou, donde se acusó su ausencia en su primer partido de baja en toda la temporada, se ha recuperado a marchas forzadas, como en otras ocasiones, para no perderse el clásico.
Puyol viaja a Madrid, aunque su participación o no en el partido no se conocerá hasta horas antes del inicio del choque, ya que el propio jugador será quien decida su presencia en función de la evolución de la hinchazón de su tobillo. Por su parte, la otra duda azulgrana, Ronaldinho, afronta su segundo partido en el Bernabéu después de una semana con problemas estomacales que le han hecho entrenarse un solo día con sus compañeros, aunque mantiene su ilusión de siempre. Sin embargo, el técnico ha convocado por si acaso a dos canteranos del filial, Rodri y Damià.
El brasileño ha superado una gastroenteritis y entre los culés se espera que aparezca como suele hacer en las grandes ocasiones. Nadie olvida el 3-0 de la primera vuelta ni que de sus botas nació el gol del triunfo (1-2) el año pasado en el Bernabéu, marcado por Xavi de vaselina, en una cita que hizo renacer la ilusión de la afición.
El recibimiento de entonces en el aeropuerto de El Prat, adonde acudieron unos 3.000 hinchas para recibir al equipo, puede quedarse corto con lo que se encontraría el Barça en caso de repetir victoria. Con la idea de ganar, pero sabiendo que un empate también allanaría su camino hacia el título, el Barça llega a Madrid con un hombre en el centro de todas las miradas: Samuel Eto'o.
El camerunés pisará el Bernabéu por primera vez con la camiseta del Barça siendo el máximo goleador de la Liga y con ganas de seguir demostrando que quizá el Madrid se equivocó al no darle oportunidad de triunfar. Eto'o, que viene a cubrir el vacío que dejó Luis Enrique en los clásicos como elemento de morbo, vuelve además a un escenario que se le da bien (tres goles en cuatro partidos con el Mallorca).
Para este encuentro, la gran incógnita por parte barcelonista, al margen de la respuesta de Puyol y Ronaldinho, es saber cuál será la solución de Frank Rijkaard para suplir a Deco: Andrés Iniesta o Giovanni van Bronckhorst. La apuesta por el holandés, autor del gol del empate ante el Betis, se antoja más probable por su mayor capacidad para defender frente al mayor talento ofensivo de Iniesta.
Otra novedad será el regreso del mexicano Rafael Márquez, otro de los fijos esta temporada, que cumplió partido de sanción la pasada jornada. El Barcelona formaría con Valdés; Belletti, Puyol, Oleguer, Sylvinho; Márquez, Xavi, Van Bronckhorst; Giuly, Eto'o y Ronaldinho.