Irak.- La Alianza Unida chií afirma que si Talabani no quiere firmar la ejecución de Sadam Husein debería dimitir
BAGDAD, 18 (EP/AP)
La Alianza Unida Iraquí, la formación chií más importante de Irak, ha expresado su deseo de que el ex presidente Sadam Husein sea condenado a muerte en caso de que el tribunal especial le declare culpable de crímenes de guerra, y ha advertido de que el presidente interino, Jalal Talabani, debería dimitir en caso de que se negase a firmar la orden de ejecución, según declaró hoy un portavoz de la Alianza.
Alí al Dabagh, diputado de la Alianza (la formación más votada en las últimas elecciones legislativas), afirmó que todos los miembros su partido creen que Sadam Husein debería ser ejecutado en caso de que se declarase culpable de crímenes de guerra contra el pueblo iraquí.
"Creemos que es un criminal, es el criminal número uno del mundo", afirmó Al Dabagh en una entrevista a Associated Press. "Merece que se le juzgue, y debe ajustarse a la ley y al tribunal. Sea cual sea la decisión, todo el mundo debe cumplirla, aun en el caso de que el presidente diga que no la puede firmar", prosiguió. La Alianza cuenta con 140 de los 275 escaños de la Asamblea Nacional.
En una entrevista a la BBC, Talabani afirmó hoy que la firma de la ejecución de Sadam Husein va en contra de sus principios como abogado de Derechos Humanos y persona contraria a la pena de muerte, por lo que advirtió de que se abstendrá de firmar cualquier documento en este sentido y remitirá la decisión a sus dos compañeros de presidencia. "Personalmente he firmado un llamamiento por el fin de las ejecuciones en el mundo, y yo respeto mi propia firma", añadió.
Al respecto, Al Dabagh afirmó que la ejecución de Sadam Husein no es negociable. "Es algo que no se puede discutir de ningún modo. Si el tribunal dice que es un criminal, debemos cumplirlo", precisó. Talabani "es en estos momentos el presidente y debe cumplir la ley. Si no quiere firmarlo, debe dimitir de la Presidencia", añadió.
Sadam Husein y sus principales lugartenientes serán juzgados por el Tribunal Especial Iraquí, establecido a finales de 2003. Aún no hay fechas oficiales sobre el comienzo de los juicios. La pena de muerte fue reintroducida en Irak en agosto de 2004 para crímenes como el asesinato, las amenazas a la seguridad nacional y el tráfico de drogas.