Irak.- Al menos 100 insurgentes abatidos por el Ejército de EEUU en una operación de búsqueda de Al Zarqaui
Rebeldes iraquÃes amenazan con no liberar al gobernador de una provincia si las fuerzas norteamericanas no se retiran de Qaim
BAGDAD, 10 (EP/AP)
Las tropas estadounidenses han matado a al menos 100 insurgentes en el área de la localidad iraquà de Qaim, junto a la frontera con Siria, desde que comenzó la llamada 'Operación Matador' el pasado sábado por la noche. Las tropas norteamericanas buscan en la zona al jordano Abu Musab al Zarqaui, el hombre de Al Qaeda en Irak. En este sentido, insurgentes iraquÃes que secuestraron hoy al gobernador de la provincia de Al Anbar, en el oeste del paÃs, advirtieron a su familia de que no lo liberarán hasta que las fuerzas de Estados Unidos se retiren de la zona de Qaim.
Se trata de la mayor ofensiva militar estadounidense desde hace seis meses --el pasado noviembre se inició una intensa campaña en Faluya, considerado un bastión de los terroristas-- y en ella han muerto al menos tres marines estadounidenses.
Un cuarto murió ayer en la zona, pero no está claro si fue durante la ofensiva, según fuentes militares. Según un reportero de 'Los Angeles Times' que viaja junto a los militares, unos 20 soldados están heridos.
Hoy los combates continuaban en Obeidi (300 kilómetros al oeste de Bagdad) y en las localidades cercanas de Rommana y Karabila. Gran cantidad de residentes de Qaim están huyendo de la zona.
Anoche, los insurgentes lanzaron un ataque a siete kilómetros de Camp Gannon, la base estadounidense en Qaim, según el capitán de marines Jeffrey Pool. En concreto, atacaron un convoy con armas ligeras, lanzagranadas, explosivos y dos coches bomba conducidos por suicidas, pero no provocaron vÃctimas entre los marines y diez insurgentes se rindieron.
El mando estadounidense está dedicando a esta ofensiva más de 1.000 efectivos, además de helicópteros de combate, aviones, tanques y vehÃculos ligeros. Según Washington, la zona se ha convertido en una ruta de contrabando y en un refugio para la insurgencia.
El coronel Steven Boylan, portavoz de las fuerzas estadounidenses en Irak, declaró a AP que se considera que en la zona hay "muchos insurgentes extranjeros de muchos lugares distintos, como Siria, Jordania, Arabia Saudà o Palestina". "Es una zona muy porosa de la frontera debido a las caracterÃsticas del terreno. Es muy difÃcil", admitió.
SECUESTRO DE UN GOBERNADOR
Por otra parte, rebeldes iraquÃes tomaron hoy como rehén al gobernador de la provincia de Al Anbar, y advirtieron a su familia de que no lo pondrán en libertad hasta que los soldados estadounidenses se retiren de la zona donde han emprendido una amplia ofensiva, según señalaron sus familiares.
El gobernador, Raja Nawaf Farhan al Mahalawi, fue secuestrado cuando viajaba en automóvil desde Qaim hasta la capital provincial, Ramadi, esta mañana, declaró a la AP su hermano, Hammad.
Al Mahalawi se convirtió en gobernador después de que lÃderes tribales expulsaran de poder a su predecesor en el cargo, Fassal Raikan Al Namrawi, quien salió ileso de un atentado con bomba el pasado febrero. Al Mahalawi, originario de Qaim, fue alcalde de esta ciudad bajo el régimen de Sadam Husein.
Mientras, la familia del japonés secuestrado en Irak respaldó hoy la posición del Gobierno nipón de no retirar las tropas desplegadas para lograr a cambio la liberación. Las autoridades no han confirmado aún las peticiones del Ejército de Ansar al Suna, que afirmó haber secuestrado a Akihiko Saito, de 44 años, durante la emboscada a un convoy de trabajadores extranjeros en el oeste de Irak. Sin embargo, Tokio reconoció la información como verdadera y trabaja ya para conseguir su liberación.
El ministro de Defensa, Yoshinori Ono, aseguró que el incidente no afectará a la misión de los 550 soldados nipones desplegados en el sur de Irak para llevar a cabo labores humanitarias. "De momento, no afectará las actividades de las Fuerzas de Autodefensa (de Japón) en Samawá", sostuvo Ono, y agregó que la seguridad de esos soldados ha sido confirmada.
El secretario jefe del gabinete, Hiroyuki Hosoda, dijo en una conferencia de prensa que el Gobierno actúa "como si la información fuera verdad", aunque añadió que esta noche aún no se habÃa establecido contacto alguno con los captores.
SIGUE LA OLA DE VIOLENCIA
Mientras, la ola de violencia continuó por un dÃa más en el paÃs árabe. Al menos siete personas murieron y otras 16 resultaron heridas por la explosión de un coche bomba accionado aparentemente por un terrorista suicida esta mañana en un distrito financiero del centro de Bagdad, según informaron fuentes policiales.
Un oficial de PolicÃa del Ministerio de Interior indicó que al menos siete personas habÃan muerto y otras 16 habÃan resultado heridas por la explosión del coche bomba al paso de un convoy estadounidense de Humvees y vehÃculos blindados. La explosión se produjo cerca de un cine en una zona llena de comercios, oficinas y edificios de apartamentos.
Dos coches bomba habÃan explotado el sábado pasado a pocos metros del lugar donde se produjo la deflagración de hoy, dejando 22 muertos, dos de ellos norteamericanos, y más de 40 heridos, entre ellos tres estadounidenses, un australiano y un islandés.
Finalmente, fuentes militares norteamericanas informaron de que dos marines han muerto en Irak durante las últimas 24 horas. Un marine murió ayer como consecuencia de las heridas sufridas durante operaciones de combate en Nasir Wa Salaam, 40 kilómetros al oeste de Bagdad, según un comunicado militar.
Un segundo marine murió ayer por disparos indirectos durante operaciones de combate en Karma, a 80 kilómetros al oeste de Bagdad. Ambos marines estaban asignados al Regimental Combat Team 8, segunda división de Marina, segunda fuerza expedicionaria de Marina.
Hasta ayer, eran al menos 1.605 los miembros de las fuerzas armadas estadounidenses muertos desde que comenzó la guerra en Irak en marzo de 2003, según un recuento de la AP. Al menos 1.224 de ellos murieron por acciones hostiles, según el Pentágono.