Irak.- Un juez militar permite que en el segundo juicio por abusos a presos en Abu Ghraib se muestren fotos
FORT HOOD (TEXAS, ESTADOS UNIDOS), 11 (EP/AP)
Un juez militar rechazó hoy gestiones de la defensa que pretendían impedir la inclusión de fotos que muestran abusos a presos iraquíes, y autorizó su presentación al jurado en el segundo juicio por maltrato de detenidos en la conocida prisión de Abu Ghraib.
En una audiencia previa al juicio de la suboficial Sabrina Harman, el juez militar, el coronel James Pohl, autorizó a los fiscales la presentación de 29 de las fotos que ocasionaron una condena mundial del tratamiento dado por los militares estadounidenses a detenidos en la prisión de Irak.
El juez también rechazó una solicitud de la defensa para que no se hable de los presos como "víctimas", porque ello puede predisponer al jurado hacia Harman. Asimismo, tampoco aceptó la solicitud de presentar una declaración presuntamente formulada por uno de los detenidos --que habría exculpado a la acusada-- porque el individuo no pudo ser localizado para que declarase bajo juramento y fuese sometido a un careo.
Harman, que antes era gerente de una pizzería en Lorton, Virginia, es el segundo miembro de las Fuerzas Armadas estadounidenses acusado por el maltrato de prisioneros iraquíes.
El juicio deberá comenzar mañana jueves con la selección del jurado y los alegatos iniciales. Se cree que entre los testigos figurará Charles Granes, presunto jefe de los involucrados en el escándalo y único miembro de las Fuerzas Armadas hallado culpable hasta el momento.
Harman podría ser condenada a seis años y medio de cárcel si es hallada culpable de maltratar a detenidos, confabularse para maltratar a los presos y negligencia en el cumplimiento de su deber.
La reservista, de 27 años, está acusada de escribir la palabra 'violador' en la pierna de un prisionero y obligar a otro a pararse sobre una caja con alambres eléctricos en sus manos y decirle que sería electrocutado si se caía de la caja. La foto de este hombre encapuchado con las manos extendidas y adosadas a alambres circuló por todo el mundo.
En otra foto, Harman posa junto a los restos de un detenido iraquí presuntamente víctima de una paliza que le había sido propinada por suboficiales del Ejército.