Debate - Zapatero admite que, tras su debate con Rajoy, 'no está la cosa' para propuestas de pactos antiterroristas
Reafirma la estabilidad presupuestaria y ofrece diálogo a IU-ICV para una reforma fiscal "moderada" y el cierre ordenado de nucleares
MADRID, 12 (EUROPA PRESS)
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, admitió hoy que, tras lo sucedido en la primera jornada del Debate sobre el estado de la Nación, donde se pusieron en evidencia sus enormes discrepancias con el PP en torno a la búsqueda del fin de ETA, "no está la cosa" para lanzar nuevas propuestas de pactos contra el terrorismo, por lo que pidió tiempo para tratar de que las aguas vuelvan a su cauce.
Zapatero respondió con esa llamada a la prudencia a la invitación de Izquierda Verde (IU-ICV) a suscribir un nuevo pacto antiterrorista del que formen parte todos los partidos democráticos y que mantenga una buena relación" con las instituciones vascas y navarras.
Aunque en su primera réplica Zapatero eludió la cuestión antiterrorista, el coordinador general de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, insistió en su demanda de un nuevo pacto, que se plasmara en una de las propuestas de resolución que Izquierda Verde presente al final del debate.
"Ayer me comprometí a pedir el respaldo de los grupos si se produjera la eventualidad de un proceso en el que pudiéramos avanzar, pero después de lo de ayer, no está la cosa para proponer nuevos pactos", zanjó el presidente.
PRUDENCIA ANTE LAS POSIBILIDADES Y LOS RIESGOS.
En ese contexto, apeló a "la prudencia" y a la confianza en la acción del Gobierno en favor del diálogo en esta nueva coyuntura que, según dijo, "está llena de posibilidades, pero también de riesgos".
"Está bien que se tome su tiempo --abundó Llamazares--, pero lo que ha terminado, ha terminado, y cada vez es más imprescindible un lugar donde estemos todas las fuerzas democráticas". "Y quien quiera eludir ese compromiso, que lo eluda", remachó, en alusión al PP.
El debate del presidente con los portavoces de Izquierda Verde --Llamazares y el diputado de ICV Joan Herrera--, trascendió de la lucha antiterrorista para centrarse también en cuestiones socioeconómicas, pues según el líder de IU, "no sólo nos la jugamos en el terreno de la paz, sino también en las reformas estructurales".
En concreto, Llamazares pidió corregir el "empleo indecente" que está extendido en la sociedad española, solucionar la precariedad de los becarios de investigación, parar las privatizaciones, incrementar la presión fiscal y revisar el modelo energético. El presidente dijo mantener sus compromisos electorales y ofreció diálogo en estos asuntos.
En concreto, reafirmó su compromiso contra el empleo precario, que a su juicio se ha reducido en la Administración General del Estado y donde tiene problemas es en los entes locales, y reiteró su apuesta por el diálogo social. "No estoy satisfecho con los datos de temporalidad y me hubiera gustado que ya tuviéramos el acuerdo entre patronal y sindicatos, pero espero que esté en breve plazo para ponernos en marcha y dar respuestas", comentó.
NO HABRÁ REVOLUCIÓN FISCAL.
A su entender, hay coincidencias con IU-ICV en cuanto a la estabilidad presupuestaria, una vez reformada la ley, pero intuye "discrepancias" en materia fiscal. Tras recalcar que el Gobierno sabe que el IRPF "es mejorable", quiso dejar claro que no pretende una "revolución fiscal", sino una reforma "moderada" pensando en las rentas del trabajo y la mejora de determinadas políticas de deducciones para sectores concretos, como pensiones o vivienda, y teniendo claro que no se subirán los impuestos. "Lo importantes es acertar --indicó--, y quizá necesitemos tiempo para dialogar".
Según el jefe del Gobierno, si se mantiene la estabilidad presupuestaria, el crecimiento y el patrón económico, habrá "ingresos suficientes" para acometer las mejoras prometidas en educación, sanidad y la dependencia. "Somos firmes en el principio de la estabilidad presupuestaria", recalcó.
En cuanto al medio ambiente, revalidó su apuesta por un "desarrollo sostenible" y recordó que el Gobierno ya está estudiando un plan de eficiencia energética para ir avanzado "mucho más rápidamente" hacia fuentes más limpias, reducir la dependencia del petróleo y fomentar el ahorro. Del mismo modo, invitó a IU-ICV a un "diálogo concreto y específico" sobre energía nuclear que incluya, como le exigió Joan Herrera, "una aproximación a un horizonte temporal, a un calendario, para el cierre de la energía nuclear".
Sobre políticas sociales, Zapatero hizo especial hincapié en "el gran reto" de la futura Ley de Dependencia, un nuevo campo cuyo desarrollo exigirá "diálogo y esfuerzo presupuestario significativo", pero que también servirá como "elemento importante de generación de empleo" en el sector servicios.
Los ofrecimientos de Zapatero fueron bien recibidos por los portavoces de IU e ICV, aunque avisaron de que "lo fundamental está por hacer". "Hoy es el primer día del resto de la Legislatura --emplazó Llamazares--. Somos exigentes porque en políticas de izquierda nos quedan todo por hacer, y no queremos que se frustre la expectativa de cambio en este país".
El líder socialista agradeció el apoyo de Izquierda Verde a su Gobierno, que considera "muy importante", y prometió "cumplir con los compromisos sociales". "Agradecemos su agradecimiento, aunque algún sapo nos hemos tragado, tanto ustedes como nosotros", le contestó Llamazares.
HAY TIEMPO PARA LA CUESTIÓN CATALANA.
Otro capítulo del debate con Izquierda Verde versó sobre la futura reforma del Estatuto de Cataluña y el modelo de financiación, donde hizo mucho hincapié el portavoz de ICV, Joan Herrera, quien insistió en su preocupación por el "papel de árbitro" de Zapatero y le exigió un "rol activo" para hacer pedagogía en favor de la reforma de la financiación. "No es justo decir que la propuesta catalana es insolidaria", proclamó. "Queremos que empiece a jugar".
El presidente le replicó que entrará en juego "en el momento que considere oportuno", ya que es decisión suya cuándo salta "a la cancha", pero le garantizó que no debe haber dudas sobre "los colores de la camiseta" que defenderá.
Continuando con el símil deportivo, Llamazares le recordó que el presidente del Gobierno no es "jugador", sino "entrenador". "No sé si jugador o entrenador, pero todavía hay tiempo y espacio para que tome las iniciativas que considere necesarias", concluyó Zapatero.