Debate.- Gobierno y PP quieren que sea el otro quien rompa el pacto aunque admiten que la situación es crítica
MADRID, 12 (EUROPA PRESS)
El Gobierno y el Partido Popular admiten la situación crítica y prácticamente irrecuperable del Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo pero ninguno quiere ser el que dé el paso de romper y admiten que prefieren que sea el otro quien lo haga.
Después de la intervención de ayer del presidente del PP en el Debate sobre el Estado de la Nación, en la que acusó al Gobierno de pretender "traicionar a los muertos" y anunció que no apoyaría al Gobierno en esta materia si consideraba que estaba fuera de los límites del pacto anti-ETA, fuentes del Ejecutivo consideran que Rajoy ha llevado el pacto a una situación límite.
A la satisfacción por la sensación de haber ganado el debate, algunos integrantes del Ejecutivo añadían la preocupación por entender que la desunión en materia de terrorismo, que se vislumbra entre los dos grandes partidos políticos, no aporta nada positivo para luchar contra este fenómeno. Así lo expresaban algunos consultados por Europa Press, quienes calificaban el sentimiento de "agridulce" por lo ocurrido ayer en la Cámara Baja.
En esta reflexión se puede situar la mano que ha tendido el jefe del Ejecutivo esta tarde, durante su respuesta a Coalición Canaria en el Debate del Estado de la Nación, en la que ha pedido a Rajoy que "reflexione" sobre su actitud en esta cuestión para "poder recuperar un proceso de entendimiento y sumar esfuerzos políticos en pro de hacer una política antiterrorista sensata y razonable".
La duda de algunos miembros del Gobierno es si la posición de dureza del PP es coyuntural o forma parte de la estrategia de este partido. Aunque se inclinan por pensar que esta última opción es la válida y que el PP ha resucitado la estrategia de tensión que le ha dado buenos resultados en otras ocasiones.
Sin embargo, estas mismas fuentes dejaban claro que el Ejecutivo, por mal que estén las cosas, no va a ser quien rompa el Pacto por las Libertades y Contra el Terrorismo. "Si quieren romperlo que lo hagan ellos", apuntan al tiempo que admiten que el que rompa será el que tenga que asumir el coste de haberlo hecho. En cualquier caso, creen que será bueno esperar a ver qué pasa en las elecciones gallegas, porque entienden que la actitud del PP, de mantener o no la tensión, puede depender del resultado que obtenga en las mismas.
El Partido Popular también cree que el Pacto está "herido de muerte" como han dicho en numerosas ocasiones, o "congelado" y culpan al Gobierno de ello. De hecho, apuntan que las afirmaciones realizadas ayer por Rajoy se deben a la creencia de que es el Gobierno quien ha incumplido el citado acuerdo.
Los populares insisten en que ellos no han traspasado los límites que marca el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo y que están en el mismo lugar en que estaban en la anterior Legislatura. Argumentan que el Ejecutivo es el que ha superado todos los límites y citan como ejemplos: la negativa del Gobierno a emprender acciones para ilegalizar al Partido Comunista de las Tierras Vascas (PCTV), la falta de información en esta materia, la reunión del presidente con Juan José Ibarretxe sin detallar los contenidos, la reunión del secretario general del Partido Socialistas de Euskadi, Patxi López, contra el PCTV o las seis veces que han pedido que se convoque el Pacto y no se ha hecho.
Sin embargo y a pesar de estas acusaciones, también se niegan a ser ellos quienes planteen la ruptura definitiva de este acuerdo. Prefieren que sea el Gobierno quien rompa y quien suma el coste político. El planteamiento que realizan es que si Zapatero quiere dar un giro a la política antiterrorista se tiene que atrever a decirlo. En este sentido, creen que la estrategia del Ejecutivo consiste en que parezca que es el PP el que se ha salido del Pacto, cuando los populares consideran que ha sido el Gobierno quien lo ha hecho.