UE.- Alonso explica en el G-5 que la regularización no les afectará porque los inmigrantes quedan vinculados a España
El ministro español y Villepin discrepan sobre el 'efecto llamada' del proceso masivo llevado a cabo por el Gobierno de Zapatero
PARIS, 12 (Del corresponsal de EUROPA PRESS, Javier Gómez Muñoz)
El ministro del Interior, José Antonio Alonso, aclaró hoy en París que la regularización masiva de inmigrantes llevada a cabo por el Gobierno español "no ofrece ningún problema a los socios de la Unión Europea". Esta iniciativa fue definida por el ministro como "buena para España, para Europa, para los empresarios, para los sindicatos, para los propios inmigrantes y para la Administración española".
Alonso, presente en la capital gala para asistir a una reunión del G5 de Interior (Alemania, España, Francia, Italia y Reino Unido), explicó a sus socios que "este proceso no afectará al mercado de trabajo de otros países", como había afirmado el ministro galo Dominique de Villepin.
"En la ilegalidad sí que habrían podido ir a otros países. Ahora están vinculados a España", declaró Alonso. El Gobierno español viene de cerrar un proceso de regularización masiva al que, en un primer término, se han acogido unos 700.000 inmigrantes. Su homólogo galo criticó ayer esta iniciativa porque, a su juicio, provoca "un efecto llamada que produce nuevas llamadas".
"Ha quedado claro que no hay ningún tipo de problema. Francia apoya y respeta el proceso de legalización porque ni ha producido efecto llamada, ni va a repercutir a la hora de lanzar inmigrantes ilegales al resto de la UE", constató José Antonio Alonso.
Los ministros francés y alemán, Otto Schilly, reconocieron haber preguntado al ministro sobre los detalles del plan. "José Antonio Alonso nos ha explicado que esto no significa que las personas legalizadas puedan llegar al mercado laboral francés o alemán", aseguró Schilly. "Respetamos la decisión española", prosiguió, "pero eso no significa que otros países la adoptemos. Francia se ha mostrado contraria y Alemania tampoco la contempla".
"Cada país tiene sus recetas y la que es buena para España no tiene por qué serlo para el resto", argumentó Alonso, quien explicó que los cientos de miles de inmigrantes que se han acogido al primer trámite del proceso de regularización "trabajaban a menudo en condiciones de esclavitud".
El ministro recalcó que "no va a haber más procesos de legalización" en el futuro y centró el actual reto en "la legalidad de la contratación de inmigrantes" y "en el control de la inmigración ilegal en su conjunto".
VILLEPIN, POR UN "MECANISMO DE ALERTAS".
De Villepin, sin embargo, insistió en la necesidad de "concertar" y crear un "mecanismo de alertas" entre los cinco socios para coordinar este tipo de medidas antes de que se implanten. Una petición reiterada por el ministro alemán.
El ministro Alonso dijo que todas las políticas "son respetables" siempre que se respete el marco de la UE, que dice que la inmigración debe estar vinculada con la capacidad del mercado de trabajo.