Uzbekistán.- Los manifestantes admiten vínculos con el grupo islámico Akramiya, cuyo líder cumple 15 años de cárcel
MOSCU, 13 (EUROPA PRESS)
Los miles de manifestantes que esta mañana ocuparon las calles de Andijan (en el este de Uzbekistán) y tomaron varios edificios oficiales --incluida la cárcel--, han admitido ante los medios de comunicación que están relacionados con la organización islámica Akramiya, fundada por Akram Yuldashev, quien cumple una pena de 15 años de cárcel por extremismo y terrorismo, según recogió la agencia rusa de noticias RIA-Novosti.
Según las organizaciones de Derechos Humanos, Yuldashev es un preso político. Otros 23 miembros de Akramiya están a la espera, desde el pasado mes de febrero, de un juicio, pero según ciertas informaciones fueron liberados hoy mismo por los amotinados.
Al respecto, un experto ruso en Asia Central expresó hoy a RIA-Novosti su temor de que el peso de los islamistas y de los barones de las drogas, a los que calificó como "la misma cosa", podría convertir estos disturbios en una revolución que acabe con el régimen del presidente Islam Karimov.
Según el experto, Sergei Mijeyev, del Centro de Tecnologías Políticas, algunas fuerzas uzbecas podrían aprovechar la situación para intentar derrocar a Karimov o para desestabilizar al país. "Karimov ya no representa un apoyo equilibrado para las elites locales, por lo que los enfrentamientos entre clanes son posibles", señaló.
Además, Uzbekistán "está seriamente influido por los islamistas y los barones de las drogas, islamismo y barones de las drogas son la misma cosa hoy en día", añadió Mijeyev, quien se mostró seguro de que el presidente utilizará la fuerza para evitar que se extiendan los disturbios. "Karimov tiene ahora claro que la conservación del poder es su principal objetivo. Karimov reestablecerá la ley y el orden, a cualquier precio", añadió.
Por el contrario, otro experto, el profesor Andranik Migranyan, del Instituto de Relaciones Internacionales de Moscú, declaró a RIA-Novosti que en Uzbekistán no existe una situación revolucionaria como la que había en Kirguistán, cuyas oligarquías estaban descontentas con el derrocado presidente Askar Akayev por su incapacidad para desarrollar instituciones democráticas.
En Uzbekistán "no hay una situación revolucionaria debido a la falta de influencia exterior y por la clara desvinculación de los descontentos con las elites nacionales", explicó. "El régimen uzbeco, que ha superado de forma clara todos los intentos de resistencia en el pasado, hará lo mismo en este caso", añadió Andranik Migranyan.
Más de 10.000 manifestantes se concentran en estos momentos frente a la sede de la administración regional en Andijan, según informó la página de Internet de información local Ferghana.ru, citada por la agencia rusa de noticias RIA-Novosti. Los manifestantes están exigiendo la dimisión del presidente Islam Karimov y del Gobierno de Uzbekistán, pero por lo general sus reclamaciones se refieren más a la difícil situación económica, a los problemas de trabajo y a la falta de productos alimenticios básicos.
Andijan es la cuarta ciudad más importante de Uzbekistán, con más de 300.000 habitantes. En 2000 se produjeron combates en los alrededores de esta ciudad entre tropas gubernamentales y extremistas islámicos agrupados en el Movimiento Islámico de Uzbekistán, en los que éstos fueron derrotados.