Irak.- Cinco marines y cien insurgentes han muerto en la Operación Matador en la frontera con Siria, según EEUU
BAGDAD, 12 (EP/AP)
Cinco marines y unos cien insurgentes han muerto desde que comenzó la 'Operación Matador' en la frontera con Siria el pasado sábado por la noche, según un comunicado hecho público por los responsables militares estadounidenses en Irak.
Las cifras no coinciden con las que ha facilitado el enviado especial de 'The Washington Post' que viaja 'empotrado' con las tropas estadounidenses, que habla de siete marines fallecidos, seis de ellos del mismo comando.
Según el comunicado, las fuerzas estadounidenses no han encontrado apenas resistencia después de los dos primeros días de ataques. La inteligencia estadounidense cree que la zona es un refugio para los terroristas y piensa que ahora los insurgentes se están escondiendo o han huido, según dice en la nota el capitán Jeffrey Pool.
Los estadounidenses buscan en esta región al hombre de la red terrorista Al Qaeda en Irak, el jordano Abu Musab al Zarqaui, en su primera operación de envergadura después del asalto al bastión suní de Faluya, el pasado noviembre, también en busca de Al Zarqaui y sus seguidores. Según la inteligencia estadounidense, los rebeldes se han desplazado a esta zona tras haber sido derrotados en Faluya y Ramadi. Además, considera que la frontera con Siria es un punto de acceso para extranjeros.
Hoy, los soldados estadounidenses derribaron una casa en la localidad de Karabila, 320 kilómetros al noroeste de Bagdad, considerada un refugio de la insurgencia a partir de información obtenida de un "terrorista senior" capturado cerca de la frontera.
Los marines que se aproximaron a la casa fueron atacados por al menos cuatro hombres que dispararon desde el edificio, que fue finalmente destruido por aviones F-18 estadounidenses con bombas y misiles.
Residentes de las ciudades de Karabilah y Sadah contactados por teléfono declararon que en la zona "la situación está muy mal" y "mucha gente ha huido al desierto", en palabras de un líder tribal, Samran Mujlef Abed. "Los americanos están por todas partes, y los servicios médicos no existen. Si alguien resulta herido tenemos que llevarle a otra ciudad y eso es imposible en esta situación", añadió.
Por su parte, los responsables militares estadounidenses negaron que haya zonas sin agua ni electricidad desde que comenzó la ofensiva el pasado sábado por la noche y dijeron que los servicios hospitalarios en la región se vieron interrumpidos a causa del atentado con coche bomba contra el hospital de Haditha (220 kilómetros al noroeste de Bagdad el pasado sábado.
Los militares afirman estar recibiendo información de los habitantes de la zona, hartos de la presencia de combatientes extranjeros, pero los locales parecen igualmente frustrados con la llegada de los estadounidenses y sus ataques aéreos y de artillería. "Han destrozado nuestra ciudad, matado a nuestros niños, destruido nuestras casas", dijo un hombre a AP Television News en la localidad de Qaim, de la que huyen familias enteras. "Combatiremos a quien venga, sea árabe o americano", dijo otro habitante.