Camps afirma que la reforma del Estatuto 'es un hecho' porque está 'absolutamente de acuerdo' con Zapatero
Reclama 600 millones como compensación en materia sanitaria, pero el Gobierno le emplaza a la Conferencia de Presidentes
MADRID, 17 (EUROPA PRESS)
El presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, afirmó hoy estar "absolutamente de acuerdo" con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, acerca de la reforma del estatuto de la Comunidad Autónoma, por lo que consideró que la misma "es ya un hecho". Camps planteó diversas reclamaciones a Zapatero, y entre ellas, pidió 600 millones de euros para paliar el problema de la financiación sanitaria. El ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, se remitió a la próxima celebración de la Conferencia de Presidentes donde se debatirá en exclusiva este tema.
Al término de la reunión que ambos mantuvieron en la Moncloa, Camps constató que existen coincidencias con el presidente del Gobierno, especialmente en lo relativo a la reforma estatutaria. Según Camps, tanto Zapatero como él están de acuerdo en los dos puntos principales, que a su juicio son el acuerdo multilateral al respecto de la reforma del sistema de financiación, --acerca de lo que insistió en la 'caja única' de impuestos--, y la imposibilidad de que los nuevos estatutos impliquen la modificación de ninguna Ley estatal.
"Coincidimos absolutamente en materia de financiación, de tributos cedidos y de recaudación de impuestos. Estamos de acuerdo absolutamente, por lo que la reforma del estatuto valenciano es un hecho", dijo el presidente valenciano, que afirmó tener el apoyo de los líderes nacionales del PP y PSOE y de los grupos parlamentarios de las Cortes valencianas, por lo que desafió a "algunos en la Comunidad Valenciana que parece que no quieren que salga el estatuto. Que levanten la mano, quien no coincida, que lo diga ahora", retó.
UNA SOLUCIÓN ADICIONAL POR EL TURISMO
Acerca del problema sanitario, el presidente de la Generalitat valenciana recordó que la Comunidad ha sido la tercera por número de inmigrantes regularizados, con 108.000, lo que agrava el desfase de fondos destinados para cobertura sanitaria. Así, explicó que la asignación de presupuestos se realizó en 1999 sobre cuatro millones de habitantes, que han crecido en 600.000, y a los que hay que añadir el turismo, que vincula con la región a un total de 5.700.000 personas.
Según Camps, esto representa un agujero para los presupuestos de su comunidad de 600 millones de euros que deben ser aportados por el Estado. "Es la cantidad que nos separa entre lo que recibimos y el número de personas a que atendemos, y es la verdadera cuestión de la financiación autonómica. Esto es lo urgente", aseveró.
Por su parte, Sevilla no se pronunció acerca de la estimación del déficit sanitario hecha por Camps y se remitió al acuerdo global de financiación de este servicio público, si bien matizó que a las comunidades más afectadas por los desplazados por turismo, se les dará una solución adicional al margen de la propuesta que el Ejecutivo llevará a la Conferencia de Presidentes.
EL AGUA, UN PROBLEMA DE "ESPERAR Y VER"
Tras las más de dos horas de reunión en Moncloa, Camps advirtió que había algunas cuestiones que llevaban un "camino fatal" con el Gobierno de Zapatero, en especial la relativa a los recursos hídricos de la Comunidad. "Estamos sufriendo la peor sequía de las últimas décadas y quiero recordar que a estas alturas ya se habría ejecutado un tercio del trasvase del Ebro y el Gobierno no ha presentado una alternativa todavía", criticó Camps, que tildó de "fracaso anunciado" el modelo hídrico del Ejecutivo central.
En este sentido, reconoció la total discrepancia con la política del Ejecutivo en esta materia y anunció su voluntad de luchar por que se lleven a cabo los trasvases del Júcar-Vinalopó y Tajo-Segura, pero mostró su preocupación porque "se ha perdido un tiempo precioso y se han dejado de invertir 650 millones de euros".
El titular de Administraciones Públicas replicó que hace hoy un año que el anterior presidente del Gobierno, "ponía la primera piedra" de un proyecto cuya culminación no se vería hasta 2012 por lo que no supondría una solución inmediata al problema. Asimismo, añadió que el programa AGUA del Ministerio de Medio Ambiente llevará a la Comunidad Valenciana 1.100 hectómetros cúbicos de agua y que "se resolverá el problema con más agua y más barato". "Este es un problema de esperar y ver y no de 'yo digo y tú dices'", zanjó.
MIL MILLONES PARA LA COPA DEL AMÉRICA
Otra de las principales reclamaciones realizadas por Camps aludían a las inversiones con motivo de la celebración de la Copa América que, según Camps, se traducirán en 1.000 millones a crédito para la Comunidad. El presidente valenciano comparó estas inversiones con los 5.000 millones que se dieron a Barcelona o Sevilla en el 92, y exigió que a la Comunidad Valenciana no se le conceda un crédito, sino ayudas en forma de inversión. "Pido el dinero como inversión, no quiero que nadie nos reclame luego los mil millones porque eso fue lo que el Ministerio de Administraciones Públicas nos ofreció. Si esto fuera así, queremos mil millones más", dijo.
Acerca de otras inversiones, Camps celebró el convenio con el Ministerio de Fomento por valor de 5.000 millones en diversas actuaciones desde los aeropuertos de la Comunidad hasta los puertos marítimos o las carreteras, si bien planteó nuevas exigencias puntuales. Así, dijo haber obtenido la promesa de Zapatero de modificación del espacio intermodal ferroviario que permita la conexión de alta velocidad con ancho de vía europeo, lo que supondrá enlazar a Castellón con Tarragona y la frontera francesa, algo que será incluido en el Plan Estratégico de Infraestructuras y Transporte (PEIT) del Ejecutivo.
Sevilla contestó que el Gobierno socialista es el que más inversiones ha hecho en la CCAA en muchos años y que supone paliar los "atrasos históricos" en materia de infraestructuras. Acerca de la inversión de la Copa del América, afirmó que "ningún valenciano tendrá que pagar nada de las inversiones porque será el Gobierno de la nación quien asuma el importe del crédito, de manera idéntica a como se hizo con Barcelona o Sevilla. De la misma manera", insistió.
MÁS POLICÍAS E INDUSTRIA LOCAL
Por otra parte, el presidente de la Generalitat valenciana planteó a Zapatero el problema de la seguridad ciudadana, acerca de lo que dijo haber solicitado mil nuevos policías y otros mil guardias civiles, una petición que calificó de "cierta, posible y realista", porque aseguró conocer las plazas cubiertas en las academias de las fuerzas de seguridad del Estado, cuando fue Delegado del Gobierno con el anterior presidente, José María Aznar. El ministro Sevilla aseguró que está prevista que en dos años se incremente la plantilla de policías en 1.200 efectivos y que la guardia civil sume 750 nuevos agentes.
Otra de las cuestiones que transmitió fue la de la protección de la industria tradicional de la Comunidad ante la "competencia desleal", para lo que pidió el apoyo de la UE. En este sentido, dijo tener prevista una reunión con el ministro de Industria, José Montilla, para la defensa del calzado, azulejo, mueble y textil valenciano.
Por último, Camps anunció la puesta en marcha de un centro de investigación biomédica financiado con la inversión de la UE, "una gran instalación de primer nivel" acerca de la que no quiso concretar más detalles.