O.Próximo.- Hamás interrumpe los ataques con obuses de morteros y cohetes contra los asentamientos judíos
Abbas confía en que los últimos incidentes violentos no afecten a su encuentro con Bush el 26 de mayo
GAZA/AMMAN 21, (EUROPA PRESS)
El movimiento islamista Hamás anunció hoy que interrumpirá los ataques con obuses de morteros y cohetes contra los asentamientos judíos en la franja de Gaza, en un intento por salvar la tregua alcanzada el 8 de febrero en Egipto y que se ha visto amenazada durante tres días consecutivos de violencia.
El grupo radical accedió al alto el fuego la pasada noche durante una reunión celebrada entre el ministro del Interior palestino, Naser Yousef, y el líder del grupo islámico, Taufik Abú Jousa.
Por su parte, el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmub Abbas, aseguró que la lucha está remitiendo y confió en que los acontecimientos no ensombrezcan su próximo encuentro con el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, el día 26 de mayo. "Los acontecimientos son de gravedad menor y se han calmado. Creo que la situación ha comenzado a estar bajo control en Gaza", dijo Abbas durante su visita a Egipto, donde se ha reunido con el presidente egipcio, Hosni Mubarak, para tratar su próximo encuentro con Bush.
Israel amenazó con tomar represalias después de que los enfrentamientos entre israelíes y palestinos estallaran el pasado miércoles, tras un periodo de relativa calma desde que las facciones armadas se adhirieron a la tregua acordada entre el líder palestino, Mahmud Abbas, y el primer ministro israelí, Ariel Sharon. Sin embargo, el viceprimer ministro israelí Simon Peres dijo hoy que Israel respondería con "gran moderación".
Desde el miércoles, los soldados israelíes abatieron a tres milicianos palestinos. Por otra parte, los militantes de Hamás lanzaron 60 obuses de mortero y cohetes de fabricación casera sobre los asentamientos judíos en Gaza.
REPETICIÓN DE LOS COMICIOS
Por otro lado Peres y el primer ministro palestino, Ahmed Qorei, se reunieron hoy en Jordania para discutir una posible solución que no ponga en peligro el proceso de paz en Oriente Próximo, tras la espiral de violencia registrada en los últimos días en Gaza. Momentos antes del encuentro, Simon Peres declaró que los tres días consecutivos de violencia entre israelíes y palestinos fueron obra de Hamás.
En esta línea, Peres aseguró que se trataba de "una protesta de Hamás contra la Autoridad Palestina". Además, añadió que el grupo armado Hamás estaba tratando de responder a la decisión de la Autoridad Palestina de repetir los comicios locales en algunas zonas de Palestina, donde el grupo superó al movimiento Al Fatá. "Esperamos superar la violencia. No queremos una nueva oleada", agregó.
Asimismo, Simon Peres afirmó que Israel respondería con "gran moderación" a los ataques perpetrados por los milicianos de Hamás a través del lanzamiento de obuses y cohetes sobre los asentamientos judíos, una escalada de violencia que podría complicar el plan para que Israel se retire de toda la franja de Gaza y de cuatro asentamientos de Cisjordania a mediados de agosto.
FALTA DE VOLUNTAD
La tregua acordada el pasado 8 de febrero en la localidad egipcia de Sharm el Sheij y a la que más tarde se sumarían las facciones palestinas armadas parece estar amenazada por la falta de voluntad de Israel de cumplir parte de su acuerdo, según el cual se comprometió a liberar a 900 presos palestinos y a retirarse de cinco ciudades cisjordanas. Por el momento, Israel ha trasferido en marzo a los palestinos las competencias en seguridad de las ciudades cisjordanas de Jericó y Tulkarem.
Respecto a la liberación de presos, Israel liberó en febrero a 500 presos palestinos según su compromiso en la cumbre de Sharm el Sheij. Sin embargo, tras un atentado suicida perpetrado en Tel Aviv dos semanas después de los acuerdos de paz, en el que murieron cuatro israelíes y cuya autoría reivindicó la organización radical Yihad Islámica, Israel se negó a liberar a más prisioneros. Además, Ariel Sharon aseguró que no aceptaría ningún alto el fuego si las organizaciones terroristas no se desarmaban y desmantelaban.