UE/P.Bajos.- Comienza el referéndum sobre la Constitución en Países Bajos, donde los sondeos preciden la victoria del no
El tercer referéndum sobre el Tratado revela una brecha entre políticos y ciudadanos, y amenaza con un efecto de arrastre
LA HAYA, 1 (EUROPA PRESS)
Los holandeses están acudiendo a las urnas desde primera hora de esta mañana para pronunciarse sobre la Constitución europea, y los sondeos apuntan a que el 'portazo' al Tratado será aún más fuerte que en Francia: el 'no' podría llegar al 60%, según los últimos sondeos publicados ayer.
No obstante, las encuestas también apuntan que la participación no se acercará siquiera al 70% registrado en Francia, y se quedará apenas en un 45 o un 50%. "Los ojos de Europa sobre Holanda", titulaba ayer el diario 'De Telegraaf', ya que tras el batacazo que la Constitución se dio el domingo en Francia, muchos temen que un segundo no, y más si es apabullante, entierre definitivamente el texto.
Y eso que, sobre el papel, lo único previsto es que si, dos años después de la firma del Tratado, es decir, en noviembre de 2006, cuatro quintas partes de los países (20) lo han ratificado y "uno o varios" han "encontrado dificultades" para ello, el Consejo Europeo "examinará la cuestión".
En el actual clima de 'europesimismo', el primer ministro holandés, Jan Peter Balkenende, ha llamado a sus conciudadanos a no dejarse influir por el 'no' francés: "Los holandeses no deberían limitarse a seguir la dirección de los franceses, sino hacer su propia elección".
En un llamamiento final para el 'sí', el jefe del Gobierno presentó como argumento la necesidad de que Países Bajos siga en el centro del proceso de toma de decisiones europeo. Una de las razones del 'no', dicen sus críticos, es la débil campaña liderada por Balkenende.
Por su parte, el ex presidente del Banco Central Europeo (BCE), Wim Duisenberg, pidió hoy el 'sí' en el 'Algemeen Dagblad'. "Tengo alguna experiencia en Europa. La Constitución hace fuerte a Europa y por lo tanto a los Países Bajos también", argumentó.
Las encuestas realizadas el lunes ofrecen poco margen para la duda. La realizada por TNS NIPO para la cadena de televisión RTL vaticina una victoria del 'no' con un 58%, frente al 42% del 'sí'; mientras el investigador electoral más conocido del país, Maurice de Hond, eleva la victoria del 'no' al 59%. Otra encuesta, esta vez para el programa de actualidad 'Twee Vandaag', predice un 65 por ciento de apoyos para el 'no'.
Para De Hond, la victoria del 'no' en Francia tendrá un efecto de arrastre en los holandeses. "El reciente impulso del campo del 'sí' se ha paralizado por el resultado en Francia", dijo en un comunicado. Un segundo 'no' puede arrastrar a su vez a más votantes en las próximas consultas en Luxemburgo, Portugal, Polonia o República Checa.
DESAFIO A LA CLASE POLITICA
Como en Francia, un 'no' holandés no será sólo una estocada para la Constitución, sino un verdadero desafío para los grandes partidos y para el primer ministro Balkenende, que no deseaba convocar un referéndum que le fue impuesto por el Parlamento. La consulta no es vinculante legalmente --como sucede en todos los países de la UE salvo en Dinamarca e Irlanda--, pero el Parlamento ha decidido que hará suyo el resultado si la participación supera el 30%.
Sin referéndum, la Constitución habría sido ratificada sin problemas por el Parlamento holandés, dado que cuenta con el apoyo de los grandes partidos: los democristianos (CDA) de Balkenende y sus socios de Gobierno, el liberal VVD y el D66; y los opositores PVDA (laborista) e Izquierda Verde. En el campo del 'no' está el partido ultraderechista Pim Fortuyn, el Partido Socialista (izquierda radical) y los partidos cristianos Christien Unie y SGP.
Así, la oposición a la Constitución europea coincide con un desapego de los partidos tradicionales, que ya empezó a verse en las legislativas de 2002. Tras el asesinato del populista de derechas Pim Fortuyn su lista se hizo con un 17 por ciento de los votos. La convulsión política y social que generó el crimen no ha hecho más que aumentar, sobre todo tras el asesinato, el pasado noviembre, del cineasta Theo van Gogh, cercano a Fortuyn, a manos de extremistas islámicos. El segundo crimen generó una conmoción en una sociedad que se tenía por integradora y se vio seguido de asaltos a mezquitas y amenazas a musulmanes.
Por ello, también igual que en Francia, los motivos del rechazo a la Constitución son difíciles de esclarecer, sobre todo teniendo en cuenta que los holandeses están entre los más europeístas de Europa --un 75 por ciento apoyan la pertenencia al club--.
Al descontento popular por la subida de los precios tras el euro y con el Gobierno de Balkenende parece sumarse la percepción de que La Haya está perdiendo su peso en la toma de decisiones en una UE ampliada, apunta el profesor de ciencia política de la Vrije Universiteit de Amsterdam Ben Crum. Los holandeses temen que un superestado europeo interfiera su ya tradicional liberalismo en cuestiones como la eutanasia o los matrimonios homosexuales.
Otro factor de descontento es el hecho de que Países Bajos sea contribuyente neto al presupuesto de la UE, precisamente ahora que los Veinticinco tienen que negociar el paquete 2007-2013. Balkenende alertó ayer a sus conciudadanos de que un 'no' debilitará su posición: "Serán negociaciones duras. Con un 'sí' seremos mucho más fuerte", señaló, una posición que no parece compartida por la mayoría de sus conciudadanos.
"Francia y los Países Bajos solían ser polos opuestos", dice un análisis de 'De Volksksrant', que subraya que "más que las diferencias entre los dos países se destacan hoy las similitudes. El elector francés siempre fue caprichoso, ahora lo es también el holandés".