Economía/Laboral.- La CE aún confía en que los Veinticinco logren un acuerdo sobre la limitación de la jornada laboral
BRUSELAS, 2 (EUROPA PRESS)
El comisario de Empleo, Asuntos Sociales e Igualdad de Oportunidades, Vladimir Spidla, todavía confía en arrancar a los responsables de Empleo de los Veinticinco, reunidos hoy en Luxemburgo, un acuerdo sobre la modificación de la Directiva que regula la jornada laboral en el territorio de la Unión.
El punto de desencuentro estriba en la eliminación o no de una cláusula bautizada con su nombre en inglés 'opt out' --que permite a los trabajadores excluirse de la norma general que limita la jornada laboral a 48 horas semanales y trabajar más horas--. Reino Unido es el más firme partidario de mantener esta puerta abierta y España encabeza el grupo de países defensores de su desaparición paulatina.
Para lograr acercar posturas, y después de que el pasado 11 de mayo Parlamento Europeo se pronunciara a favor de eliminar esta norma en un plazo de tres años tras la entrada en vigor de la Directiva, la Comisión ha presentado una nueva propuesta flexibilizando su postura anterior.
De hecho, admite acabar con el 'opt out' en un plazo de tres años después de la ratificación pero deja también la puerta abierta a que los Estados miembros que aleguen motivos razonados relacionados con el mercado laboral mantengan la excepción a la norma.
"Consideraré todos los planteamientos que se presenten para alcanzar un acuerdo hoy, si es posible. La propuesta es una buena base para el debate", dijo Spidla al inicio de los trabajos del Consejo.
De todas formas, este asunto se abordará durante el almuerzo y no se descarta que, de vislumbrar un resquicio para el acuerdo político, se convoque un consejo extraordinario a finales de mes para sacar adelante el texto bajo presidencia luxemburguesa.
De no prosperar ahora, se da por hecho que no lo hará bajo presidencia británica. Londres cuenta en esta causa al menos con el apoyo de Alemania, Eslovaquia y Polonia. Del otro lado se sitúan, además de España, Francia, Bélgica, Portugal, Suecia y Grecia. El resto se mueve en posiciones intermedias.
Esta medida que ahora se quiere eliminar de la directiva sobre el tiempo de trabajo fue una concesión que se hizo a Londres en 1993, de manera temporal y durante diez años, hasta que se vieran sus efectos.
Otro asunto polémico de la directiva es el cómputo de las guardias como tiempo de trabajo, un aspecto especialmente sensible en el caso de los trabajadores del sector sanitario. El texto aprobado en la Eurocámara consideraba toda guardia como tiempo de trabajo independientemente de que el trabajador sea llamado o no a ejercer la actividad, pero la Comisión Europea sigue sin considerarlo como tal.