Fútbol.- Rosell denuncia falta de 'independencia, transparencia y democracia' y pide a Cruyff que se 'aparte' del Barça
Rosell le dice a Laporta que "no se olvide más de los socios" y que sea capaz de "dar un golpe de timón y volver a los orígenes"
BARCELONA, 2 (EUROPA PRESS)
El vicepresidente deportivo del FC Barcelona, Sandro Rosell, y el directivo Josep Maria Bartomeu, hasta hace unos meses responsable de las secciones, presentaron su dimisión esta mañana, sin esperar a la reunión de urgencia convocada para esta tarde, y justificaron su decisión en la falta de "democracia" de la junta presidida por Joan Laporta, al que responsabilizaron de la crisis de la directiva.
Con la marcha de Rosell y Bartomeu, ya son tres los directivos que han abandonado la junta, casi dos años después de iniciar el mandato, tras la renuncia presentada el martes por el directivo responsable de los servicios médicos Jordi Monés, a los que cabe sumar la primera dimisión del equipo de Laporta, presentada la semana pasada por el abogado Toni Freixa, miembro de la comisión jurídica.
Rosell y Bartomeu comunicaron su renuncia a Laporta en breves conversaciones telefónicas y por carta, el primero a través de un notario, y después argumentaron los motivos de su adiós en dos ruedas de prensa consecutivas ofrecidas en un hotel de Barcelona, donde también se encontraban presentes Monés y Freixa. Los dimisionarios coincidieron en denunciar la falta de "democracia" en la junta.
Ambos leyeron sendas cartas de despedida dirigidas a los socios del Barça y aseguraron que pactaron dimitir en el día hoy el pasado domingo, una vez eliminado el equipo de baloncesto en los 'play-offs' y concluido la temporada de todos los equipos del club, negando que se tratase de una "estrategia de dimisiones programadas", como mantuvieron ayer los otros cuatro vicepresidentes del Barça.
Rosell explicó que quería que acabase el curso para no perjudicar y también velar por la continuidad de los técnicos del fútbol base, cuyos contratos finalizaban ayer, dejando claro que no ha actuado en "beneficio propio". En su exposición, advirtió que los problemas que atraviesa el Barça "no tienen solución fácil" y que el proyecto que empezó con ilusión hace dos años "se ha ido desvirtuando".
"O yo no entendí la intención con que Joan Laporta accedió a la presidencia o, por la razón que sea, las cosas han ido cambiando para desembocar en una gestión sin independencia, transparencia y democracia. Me voy por estas razones y son razones de peso", afirmó, antes de recordar que no debían formar una junta "mediática" ya que "el protagonismo debe corresponder a los jugadores".
Rosell señaló que un directivo tiene que tener "solvencia, criterio personal, estima y fidelidad al club", "ser solidario con las actuaciones de la junta siempre que sean democráticas" y trabajar "con discreción, honestidad, eficacia, humildad y transparencia"; y que él lo ha intentado, "pero las circunstancias nos han arrastrado a indiscreciones que no han tardado en airearse".
Asimismo, agradeció los apoyos recibidos en sus dos años en la junta y apuntó que su "divergencia" con Laporta "no debe aprovecharse como argumento para criticar a nuestra generación". "Nuestra fuerza aplicada a la idea de 'Primero el Barça' nos hizo ganadores. Si hoy se mantuviese aquel espíritu, no habría dimitido", explicó.
"Sé que soy el perdedor, pero si me voy el presidente estará más relajado. Y tampoco le quiero perjudicar o forzarle a destituirme. Sé cómo es y sé que marchándome le ayudo. Pero yo no pierdo frente a él. Pierdo frente a mí mismo por haberme equivocado al invertir horas, contactos y sacrificio en un proyecto que él ha desvirtuado", dijo.
"Pero me da igual porque quien se ha beneficiado de mi esfuerzo no es el presidente, ni el entrenador ni yo mismo, es el club. Y esto lo compensa todo, incluso todo lo que se pueda decir a partir de ahora, porque yo soy culé desde que nací", prosiguió, antes de finalizar diciendo que se va "sin rencor por nada ni por nadie", y con un "mensaje" dirigido a Joan Laporta.
"Joan, no te olvides más de los socios, ellos son los amos del club, ellos te eligieron y a ellos has de rendir cuentas. El Barça ha de ser siempre un club democrático", sentenció Rosell, que deseó que la Liga de este año sea "el primero de una serie de éxitos", para lo que ya se cuenta con una "buena base", y que espera que "los que se queden como responsables no estropeen este patrimonio".
Después, en el turno de preguntas, repasó todas las cuestiones posibles y dejó muchos más recados dirigidos a Laporta, al que aconsejó "que vuelva a leerse el programa electoral" y "que piense primero en el Barça", como rezaba el lema de la campaña, en la que, recordó "nos llenamos la boca hablando de independencia y transparencia". Y también se dirigió a Johan Cruyff.
Al holandés, le pidió "que se aparte" del Barça para que Laporta pueda "recapacitar", gobernar "más relajado" y ser capaz de "dar un golpe de timón en la gestión del club y volver a los orígenes". "Cruyff es un personaje muy influyente en el barcelonismo. Lleva 30 años al lado del presidente, a veces en contra y otras a favor".
"Si pudiera decirle algo, le diría que por el bien de todos, se aparte del Barça", dijo Rosell, que reiteró después que, "por favor, se aparte y deje trabajar a la gente". "Que Cruyff no ponga tanta presión a Jan porque necesitamos un presidente más relajado", expuso. En su opinión, Laporta tiene "un problema consigo mismo".
"No es un conflicto conmigo, sino consigo mismo. El debe estar viendo que el proyecto con el que ganamos las elecciones no es el que está liderando ahora", comentó, asegurando en este sentido que debía haber gestionado mejor las "discrepancias" existentes en la junta, y no "equiparlas a deslealtad", como ya habia dicho Jordi Monés.
Rosell habló de "pensamiento unificado, por no decir pensamiento único" en el seno de la directiva y atribuyó la falta de "democracia" al hecho de que las votaciones siempre acabasen igual, porque no sabe si los directivos votaban por convicción o por apoyar a Laporta, y destacó que "en democracia hay que respetar a las minorías". "Eramos un estorbo, así que seguro que ahora están más relajados", dijo.
Del directivo Alejandro Echevarría, cuñado de Laporta, explicó que fue cogiendo "mucha más responsabilidad" con el tiempo, tras llegar como responsable de seguridad a petición del presidente por ser un "tema familiar, ya que estaba sufriendo por las amenazas", pese a que "ideológicamente, no se parece al resto de la junta".
En lo referente al área deportiva, responsabilizó a Laporta de haber "permitido" que quedase al margen de las decisiones ya que, según dijo, ha sido "puenteado" varias veces. En este sentido, aludió también a la "influencia" de Cruyff en Txiki Begiristain, del que dijo que "está haciendo el trabajo que le manda el presidente" y que "la persona que trabaja para Cruyff, trabaja también para Txiki".
"Que la independencia de la que hablábamos en la campaña, sea a todos los niveles", reclamó Rosell, que se mostró molesto por la no renovación del director del fútbol base, Josep Colomer, dado que "no entra en la cabeza de nadie que destituyan al director del futbol base más existoso en la historia del Barça sólo por ser amigo mío".
Finalmente, aseguró que si hubiera actuado por "interés personal", no habría dimitido, y reiteró que no quiere ser presidente del Barça, aunque no descartó presentarse a unas futuras elecciones. "No quiero ser presidente, pero como dice un amigo, nunca digas nunca. Así que no digo nunca, pero yo no quiero ser presidente del Barça".