ONU.- El asesor especial de Annan cree que 'ningún país, por poderoso que sea, puede defenderse unilateralmente'
Stedman afirma que la opción es "o una ONU más eficaz o permitir que los países actúen al margen de las decisiones internacionales"
MADRID, 3 (EUROPA PRESS)
Stephen Stedman, consejero especial del secretario general de la ONU, Kofi Annan, advirtió hoy de que las reformas propuestas en el funcionamiento de la ONU parten del principio de que en la actualidad "vivimos en un mundo de amenazas interconectadas" y de que, por tanto, es un "engaño pensar que lo que no nos afecta a nosotros no les afecta a los otros". En estas circunstancias, aseveró, "no hay ningún Estado, por muy poderoso que sea, que pueda defenderse unilateralmente".
En los orígenes del programa de reformas propuesto por Annan "irrigan varios afluentes que confluyen en un gran río", afirmó Stedman en Madrid en el curso de un seminario del Centro de Estudios Políticos y Económicos dedicado a 'La construcción de un nuevo papel para Naciones Unidas: la responsabilidad de proteger'.
"Uno de los afluentes fue la Cumbre del Milenio de 2000, de la que salieron los compromisos de los Objetivos del Milenio", prosiguió. Otro de los afluentes "se remonta a once años atrás, a Ruanda y Srebrenica", cuando el secretario general, encargado por entonces de la misión de pacificación, "quedó espantado ante la falta de reacción de la ONU en estos dos genocidios", lo que le convenció de que "la soberanía no es sacrosanta" y se debe "intervenir en caso de necesidad".
El otro afluente, añadió, fue la guerra de Irak, que dejó a Annan "frustrado por la incapacidad del Consejo de Seguridad para llegar a un acuerdo y por la nueva doctrina de Estados Unidos de uso de la acción militar preventiva".
Ante este "panorama demasiado sombrío", el secretario general estimó que "había dos opciones, o ganar en eficacia en el trabajo de la ONU o permitir que los países actuasen unilateralmente, al margen de las decisiones internacionales". El resultado fue una serie de recomendaciones que Kofi Annan hizo públicas ante la Asamblea General el pasado mes de marzo.
SEGURIDAD COLECTIVA
A juicio de Stedman, uno de los principales problemas es la falta de "consenso" sobre la seguridad colectiva. "Respecto al desarrollo sí hay consenso sobre qué es la reducción de la pobreza, cuáles son las obligaciones de los Estados, todo el mundo está en la misma onda; otra cosa es que se cumpla", explicó. En cambio, en lo que se refiere a la seguridad "no hay acuerdo, sobre todo respecto a cuáles son las amenazas que hay que afrontar en común o sobre cuál es la función del Consejo de Seguridad".
Stephen Stedman considera, al igual que Kofi Annan, que "la seguridad colectiva es un concepto válido, puesto que la amenaza para unos es una amenaza para todos". "Hay una "conexión como nunca antes entre los diferentes peligros", por lo que es un "engaño pensar que lo que no nos afecta a nosotros no les afecta a los otros", prosiguió "Los estadounidenses se engañan a sí mismos si creen que las enfermedades mortales africanas no les afectan, y se engañan los africanos si creen que las amenazas a la seguridad de Estados Unidos no les amenazan a ellos", añadió.
En estas circunstancias, "no hay ningún Estado, por muy poderoso que sea, que pueda defenderse unilateralmente", aseveró. "Se necesita una cooperación, que no sólo es una cuestión de moralidad, sino también de interés propio, vivimos en un mundo de amenazas interconectadas", afirmó.
Las conclusiones de la Secretaría General es que en estos tiempos "hay amenazas muy superiores a las que había hace años". "Antes, se trataba sobre todo de agresiones entre los Estados", indicó el consejero especial de Annan. "Esta amenaza persiste, pero hay otras, como las guerras civiles y la terrible capacidad de destrucción de las armas químicas y biológicas", a las que se añaden el terrorismo, "el crimen organizado transnacional" y el "problema del desarrollo, que también es una amenaza a la seguridad". Al respecto, afirmó que se debería "ser tan fuerte y firme contra el sida como se es contra el terrorismo".
A su juicio, para luchar contra el terrorismo no basta con "la coacción, la actuación policial y la colaboración en temas de Inteligencia", y se debe mejorar la labor de prevención mediante la aplicación de lo que calificó como "las cinco 'des'": disuadir a los que usan el terrorismo, disuadir a los Estados que los financian, negar (por 'to deny' en inglés) santuarios y materiales, defender la capacidad de los Estados para combatir el terrorismo y defender los Derechos Humanos. "En julio se emitirá un informe que englobe todos estos contenidos", anunció Stedman.
Otro reto importante procede de los países que poseen armas de destrucción masiva, afirmó Stedman, quien lamentó que en la Conferencia de revisión del Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares, que se celebró el pasado mes de mayo en la sede de la ONU en Nueva York, no se llegara a ningún acuerdo. "Viendo el comportamiento de los Estados pareciera que no hay ningún problema, pero sí hay problemas, el desarme en los últimos años ha sido mínimo", alertó el consejero.
Aparte, según Stedman, la ONU debe mejorar su labor para prevenir y parar guerras civiles. "La ONU ha sido mucho más eficaz en los últimos 15 años de lo que se le reconoce" en esta materia, afirmó. "El número de guerras civiles ha bajado, es un 40 por ciento menor al de 1992, ha habido más soluciones negociadas a guerras civiles en estos últimos 15 años que en los anteriores 200", añadió. "Quizá no fue la ONU la que lo consiguió, pero sí participó en ello", admitió.
No obstante, advirtió de que un alto porcentaje de guerras civiles se desencadenan de nuevo cinco años después de un primer acuerdo de paz. "Los países vuelven a la guerra civil cuando se van las fuerzas de paz, porque no hay instituciones, Estado de derecho ni gobierno", tal como sucedió en casos como Haití o Liberia, explicó el consejero de Annan. Es por ello que Annan ha propuesto una Comisión de Mantenimiento de Paz que coordine en un solo cuerpo "los esfuerzos de los distintos órganos que trabajan en este campo", explicó.
USO DE LA FUERZA
Stedman recordó también que Annan ha pedido un acuerdo sobre el uso de la fuerza, que "debe ser el último recurso y ser proporcional", y "recordó que el artículo 55 de la Carta de Naciones Unidas es suficiente para abordar cuestiones de carácter perventivo en caso de amenaza inminente". La misma Carta establece que "si la amenaza no es inminente pero sí latente, el Consejo de Seguridad está autorizado para actuar", para lo cual el Consejo "debe ser más proactivo y menos reactivo", prosiguió.
Los casos de atrocidades, genocidio, matanzas o limpiezas étnicas, explicó Stedman, "no sólo se deben considerar una amenaza a la paz", sino que se debe partir de "la responsabilidad de proteger a los civiles, que compete sobre todo a los Estados; si éstos no pueden o no quieren, debe recaer en los hombres de los organismos internacionales, como el Consejo de Seguridad". Por eso, calificó como "principio normativo" que "la ONU asuma que la soberanía implica responsabilidad, no debe esconderse en la no interferencia".
En materia de Derechos Humanos, las reformas de Annan contemplan la creación de un Comité "más pequeño en número de miembros que la actual Comisión, que funcione los doce meses del año y que tenga más labor a la hora de proteger los Derechos Humanos".
Stedman afirmó también que, "por desgracia", la reforma del Consejo de Seguridad ha sido la que ha recibido más atención del público y de los medios de comunicación, por lo que precisó que para el secretario general se trata de "una recomendación más" tan importante como las demás.
"No nos llevemos a engaño, el secretario general ha hecho su labor preparando a los Estados una agenda para conseguir una ONU más eficaz, pero si los Estados, de aquí a septiembre, se niegan, los problemas empeorarán", concluyó Stedman.