Diecinueve países han dado su apoyo a la Alianza de Civilizaciones propuesta por Zapatero en la ONU
Annan presentará a finales de 2006 un plan de acción con medidas para concretas "desactivar el antagonismo" entre occidente y el Islam
MADRID, 7 (EUROPA PRESS)
Un total de 19 países han "manifestado respaldo político" a la iniciativa de una Alianza de Civilizaciones propuesta por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a la Asamblea General de la ONU, según dijo hoy el representante personal de Zapatero para este proyecto, Máximo Cajal.
Cajal, que participó hoy en el "Encuentro Internacional Complutense" sobre "Alianza de Civilizaciones. Seguridad Global y Democracia Cosmopolita", afirmó que el Gobierno espera que estos países que han dado su apoyo, y que han celebrado reuniones de manera informal, contribuyan también "financieramente" al proyecto.
Entre estos países hay árabes como Jordania, Egipto y Túnez, iberoamericanos como México y Costa Rica, musulmanes como Irán, Indonesia o Malasia, asiáticos (Tailandia) o africanos (Tanzania). También han dado su apoyo expreso dos organizaciones internacionales, la Liga Arabe y la Organización de la Conferencia Islámica (OCI), además de la ONU.
Cajal explicó que el secretario general de la ONU, Kofi Annan, debe ahora nombrar un "grupo de alto nivel" formado por políticos, académicos y representantes de la cultura y los medios de varias culturas y religiones. El grupo elaborará un informe con recomendaciones para que Annan pueda presentar un plan de acción con medidas concretas a finales de 2006.
El diplomático avanzó que la Alianza prestará especial atención a la juventud y a la educación "para acabar con los prejuicios" y que uno de los desafíos es la "revisión de los manuales escolares". En este sentido, mencionó un proyecto conjunto de revisión de libros de texto iniciado en la UNESCO por España, Francia y Marruecos.
Además, habrá un aspecto concentrado en los medios de comunicación, especialmente en las televisiones y su impacto en todo el mundo --"se habla mucho de Al Yazira y se habla poco de la Fox", dijo en referencia a la principal cadena árabe y a la televisión conservadora norteamericana-- y a Internet que "es un espacio que hay que quitar a los radicales". Asimismo, admitió que para que las propuestas tengan éxito será necesaria "voluntad decidida de los Gobiernos" de aplicar las medidas.
Por su parte, el representante de Annan para la Alianza de Civilizaciones, Syed Iqbal Riza, dijo que el reto es "formular, a partir de un concepto político, medidas que sean prácticas y pragmáticas para contrarrestar y desactivar los antagonismos en las calles, los medios, en los lugares de culto y en los medios humanos".
Riza, diplomático paquistaní con mucha experiencia en misiones de paz en el seno de la ONU, fue hasta hace poco jefe de gabinete de de Kofi Annan. En su intervención en el acto de la Complutense, organizado por la Fundación para las Relaciones Internacionales y el Diálogo Exterior (FRIDE), esbozó algunas de las causas que "atizan el resentimiento" del mundo islámico contra Occidente.
FACTORS DE RESENTIMIENTO
Así, destacó el conflicto israelo-palestino, especialmente la ocupación israelí y sus ataques que "difundidos por televisión inflaman los corazones y mentes musulmanas en todo el mundo"; la presencia de tropas occidentales en Afganistán, que se percibe como "una repetición de la ocupación soviética de los años ochenta" y que es "explotada" por Al Qaeda; la guerra de Irak y los malos tratos a los prisioneros musulmanes por parte de Estados Unidos en Abu Ghraib (Irak), Bagram (Afganistán) o Guantánamo (Cuba).
El responsable de la ONU destacó que la guerra de Irak no fue de origen religioso y dijo que según los indicios la mayoría de los ataques son obra de fieles a Sadam Husein, pero "la confrontación es inspiración para Al Qaeda y otros grupos militantes extranjeros que ven Irak como otro foco para su yihad", al igual que el conflicto israelo-palestino es, en origen, no religioso sino nacionalista.
Así, sostuvo que aunque las raíces de muchos contenciosos son laicas, han llevado a una percepción de "Occidente conitra el Islam", de modo que "cuanto más tiempo se prolonguen estas situaciones sin un arreglo político, no militar, más fuerte se hace la hostilidad". Además, alertó de que "el gran peligro en un posible conflicto entre occidente y el mundo islámico es que puede alcanzar un ámbito global".
Por ello, argumentó, "en un entorno tan temeroso y peligroso de hostilidad mutua que podría mutar globalmente en odios duraderos, una Alianza de Civilizaciones es algo imperativo".