Economía/Pesca.- El Gobierno vasco pide a Borg que cierre 'de inmediato y cautelarmente' la pesquería de la anchoa
VITORIA, 7 (EUROPA PRESS)
El Gobierno vasco ha enviado una nueva carta al comisario europeo de Pesca, Joe Borg, para "solicitar de inmediato una parada cautelar de la pesquería de la anchoa" que se está llevando a cabo en el Golfo de Vizcaya, "dada la precariedad constatada del recurso", informó hoy el consejero de Agricultura y Pesca en funciones, Gonzalo Sáenz de Samaniego.
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, Samaniego lanzó duras críticas a la ministra de Agricultura, Pesca y Alimentación, Elena Espinosa, por haber lanzado en los últimos días "mensajes conciliadores".
El responsable vasco subrayó que la titular de Agricultura y Pesca ha presentado el acuerdo sobre las ayudas a los pescadores por la parada biológica de 45 días como "una solución a todos los males existentes".
Según Samaniego, el Gobierno central "a día de hoy no ha solicitado a la Comisión Europea el cierre de la pesquería comercial de la anchoa", afirmación que contradice las declaraciones de Espinosa.
En este sentido, el consejero mostró su "preocupación" y consideró que "no es suficiente" la paralización de 45 días que solicitó el Ministerio de Agricultura y Pesca y que "ya se ha cumplido prácticamente en fechas", ya que la flota francesa sigue pescando y "puede acabar con la escasa biomasa que queda en el Golfo de Vizcaya".
"Entendiendo que los trámites para el cierre de la pesquería puedan prolongarse unos días, también parece lógico que dada la situación crítica del stock, pueda ordenarse una parada cautelar inmediata para que el daño no sea irreversible a la espera de la decisión definitiva, que confío no se prolongue más allá de este semana", prosigue la carta.
Samaniego informó de que tiene constancia de que la Comisión Europea está "actuando de oficio y estudiando todas las solicitudes realizadas por los consejeros de la Cornisa Cantábrica y el propio sector pesquero de cara a cerrar el caladero para seis meses prorrogables para otros seis meses más".
En este sentido, advirtió de que si no se cierra la pesquería un año, los pescadores se encontrarán "con poco pan para hoy y bastante hambre para mañana", aunque hizo un llamamiento a la tranquilidad y serenidad de la flota vasca.
Por último, admitió que las indemnizaciones por la parada biológica (sufragadas a partes iguales por el Estado español y los fondos europeos) "parchean la situación dramática de los arrantzales". "El cierre lo tenemos que hacer ya, porque no podemos esperar a que se pesquen 800 toneladas de las escasas 10.000 que nos quedan en el Golfo de Vicaya", concluyó.