Condenado a pagar 240 euros por insultar al Rey un ciudadano que protestaba en el TS en la Apertura del Año Judicial
MADRID, 7 (EUROPA PRESS)
El Juzgado Central de lo Penal de la Audiencia Nacional condenó hoy a 240 euros de multa a un hombre que desde hace dos años protesta todos los días en la puerta del Tribunal Supremo y que en la Apertura del Año Judicial de 2004 "profirió expresiones de menosprecio y descrédito" hacia el Rey, según concluyó tras la celebración de la vista oral el juez Central de lo Penal, José María Vázquez Honrubia.
Durante el juicio, el acusado, José Amigó, para el que el fiscal Juan Antonio García Jabaloy solicitaba 2.880 euros de multa por un delito contra la Corona, aseguró que él nunca insultó al Rey, sino que cuando la Policía le advirtió de que llegaba el monarca se negó a irse, porque llevaba años protestando contra una aseguradora en el mismo sitio y nunca había sido peligroso, por lo que no entendía por qué debía marcharse.
A preguntas del fiscal sobre la frase insultante contra el Rey, el acusado dijo que eso era un "compendio" que había hecho la Policía. Vázquez Honrubia le preguntó qué significaba "compendio" y él puso de ejemplo a la secretaria judicial y dijo que estractos de lo que ella escribía eran un "compendio", pero que él nunca había insultado a Don Juan Carlos, ante cuya "casa", en referencia al Palacio de la Zarzuela, también había estado protestando por su caso.
Amigó insistió en que la Policía le maltrató y llegó a pensar que le iba a matar, pero el juez Central de lo Penal le enseñó los partes médicos en los que se decía que no presentaba ninguna lesión significativa, y concluyó que el acusado "se había excedido en su derecho a la libertad de expresión y había proferido expresiones en menosprecio y descrédito del Rey", por lo que le condenaba a multa de 4 meses a razón de 2 euros diarios, lo que sumar un total de 240 euros.
El fiscal pedía en sus conclusiones provisionales una multa de 1.880 euros para Amigó, porque el 14 de septiembre de 2004, cuando el acusado se encontraba en las inmediaciones de la plaza de la Villa de París, profirió insultos contra el Rey, por lo que fue retirado por la Policía. Ese día, Don Juan Carlos asistía en la sede del Tribunal Supremo al acto de Apertura del Año Judicial.
Según la Acusación Pública, los hechos constituían un delito contra la Corona previsto y penado en los artículos 490 y 491 del Código Penal por el que procede imponer al acusado una pena de ocho meses de multa, fijándose una cuota diaria de 12 euros más las costas.