Fraga cree que, si se logra la 'pacificación total' se podría estudiar alguna medida de 'gracia especial'
"Rajoy está suficientemente apoyado por todos nosotros y cuenta con independencia. Aznar es un buen complemento"
"No será difícil llegar a un acuerdo con el PSOE en la reforma del Estatuto, pero sí con el BNG por su idea de nación"
SANTIAGO DE COMPOSTELA, 14 (EUROPA PRESS)
El presidente de la Xunta y candidato del PPdeG a la reelección, Manuel Fraga, rechazó que sean excarcelados presos de ETA para favorecer una negociación con la banda terrorista, aunque defendió que, "si se logra la total pacificación, se podría considerar alguna medida de gracia especial" para los terroristas.
En una entrevista concedida a Europa Press, Fraga también descartó que el resultado de las elecciones gallegas pueda repercutir en la continuidad de Mariano Rajoy al frente del PP nacional, ya que aseguró que su liderazgo cuenta con el apoyo "de todos". Asimismo, alertó de que "no puede haber acuerdo fácil de ningún partido con el BNG" sobre la reforma del Estatuto debido a "su idea de nación" que "los gallegos nunca han sentido".
Fraga, que es uno de los siete padres de la Constitución, descartó que se pueda aplicar el esquema de paz por presos para resolver el problema del terrorismo y respaldó la postura de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, que reclama que no se dialogue con ETA. "Yo no deseo venganza", matizó, al tiempo que recordaba que vio "con simpatía" que en su día se otorgase una "amnistía general" para los miembros de ETA político-militar.
En todo caso, estableció diferencias con la actual coyuntura porque "estos de ahora llevan ya 1.000 muertos a las espaldas" y "han contestado literalmente a cañonazos" cuando se aprobó en el Congreso de los Diputados la propuesta de iniciar un diálogo con la banda terrorista si abandonaba las armas.
"También digo que, si se lograse efectivamente y con las condiciones apropiadas una total pacificación y entrega de las armas, se podría considerar que después hubiera alguna medida de gracia especial, que no es lo mismo que paz por presos", explicó. "Una vez hecha la paz, se puede ser benévolo", agregó.
Fraga confesó que confía en la derrota policial de ETA porque, pese a que "la relaciones con Francia todavía no son las que deberían ser", sí ha avanzado la cooperación entre ambos países para "acabar con el santuario" que supone para los terroristas el cruzar la frontera. "Tengo la impresión de que es posible y de que eso está próximo a ocurrir y será entonces cuando se podrá hablar de otras cosas", apuntó.
LIDERAZGO EN EL PP NACIONAL
Por otra parte, el presidente fundador del PP desvinculó el resultado de las elecciones del 19 de junio de la continuidad de Mariano Rajoy como presidente del PP nacional, aunque bromeó con que, si se le pregunta a "Pepiño Blanco" --en referencia el secretario de Organización del PSOE, José Blanco--, "dirá que se va a cargar a Fraga y a Rajoy".
En su opinión, con su participación continuada en la campaña de las elecciones autonómicas, lo que hace Rajoy es "cumplir con su deber como gallego que es". "Estaba obligado a participar en esto y lo está haciendo muy bien", argumentó.
Asimismo, defendió que "Rajoy está suficientemente apoyado por todos nosotros y cuenta con independencia". A su juicio, el protagonismo que ha adquirido últimamente el ex presidente del Gobierno José María Aznar con sus declaraciones públicas no es más que "un buen complemento" de la línea establecida en el partido por Rajoy y no le hace sombra al actual líder popular.
El fundador del PP se mostró comprensivo con la actitud de Aznar porque "él se retiró voluntariamente" y "la política es una vocación de por vida". "Se encontró con que coincidió eso con un momento malo, realmente grave con la entrada del terrorismo islámico en España, con la apuesta de presidir una gran fundación política (FAES) y con que en este momento tiene un gran crédito como escritor, conferenciante y profesor en Georgetown. Eso hace que sus opiniones tengan relieve", explicó.
El presidente de la Xunta definió a Aznar como "el mejor gobernante de la transición, sin discusión alguna", y consideró que "es natural que quiera seguir teniendo influencia en lo más importante, que son las ideas y exponer su experiencia". Acerca de su último libro, que incluye un perfil de Fraga, éste evitó "opinar sobre opiniones" acerca de él y se limitó a apuntar que, "en conjunto, son muy favorables".
ESTATUTO
Acerca de la reforma del Estatuto de Autonomía, que en Galicia fue aplazada hasta la próxima legislatura con el pretexto de la proximidad de las elecciones autonómicas, Fraga se mostró confiado en que "no será difícil" que el PP llegue a un acuerdo con el PSOE, como "ya ha ocurrido en Valencia".
No obstante, apuntó que "no puede haber acuerdo fácil de ningún partido con el BNG" porque "los gallegos nunca han sentido" la idea de nación de esta formación política. Al respecto, incidió en que el Bloque "está en caída libre" y "ha prescindido de sus más capaces" dirigentes, en alusión al ex portavoz nacional Xosé Manuel Beiras.
Fraga respaldó la reforma estatutaria pactada entre el PP y el PSOE en la Comunidad Valenciana, donde dijo que ayudó el que "allí no tienen ningún partido nacionalista". Por contra, mostró su desacuerdo con las líneas de reforma apuntadas desde Cataluña porque "ser nacionalista es una cosa, y ser regionalista es otra" y constituyen "visiones distintas".
NACIONALISMO
El presidente gallego retomó también las declaraciones de la ex concejal del PP de Ermua Ana Crespo --que advirtió que con un Gobierno de coalición entre el PSdeG y el BNG llegaría ETA a Galicia, aunque posteriormente rectificó y pidió perdón--. Fraga dijo estar de acuerdo en que hay que tener "cuidado con los nacionalismos, porque de ahí puede salir un terrorismo".
"Aquí se intentó, la mejor prueba de ello la tengo yo: volaron mi casa, un llamado Exército Guerrilheiro Galego, pero como no encontraron ambiente, la Guardia Civil los agarró enseguida y nadie ha vuelto a probar eso", relató.
Fraga también elogió que los vascos, "mucho más prudentes que algunos de sus dirigentes", aprovecharon las últimas elecciones autonómicas para "tumbar el Plan Ibarretxe". "Votaron con los pies, es decir, no fueron a votar ese día y se cargaron el Plan Ibarretxe. Aquí no tenemos ese problema, gracias a Dios", concluyó.