El PNV pide en París al director del Cervantes la devolución de la sede que les fue 'robada' durante el franquismo
PARIS, 14 (Del corresponsal de EUROPA PRESS, Javier Gómez Muñoz)
Una delegación del Partido Nacionalista Vasco (PNV), encabezada por sus portavoces en el Congreso y el Senado, Josu Erkoreka y Joseba Zubia, entregó hoy personalmente una carta al director del Instituto Cervantes en París, José Jiménez, en el que solicitan la devolución del edificio ocupado por la biblioteca de este centro cultural, incautado durante el franquismo al partido vasco.
"Esta sede nos fue robada y ahora pedimos simplemente que nos la devuelvan", afirmó el senador 'peneuvista', Iñaki Anasagasti, después de dicha reunión. "Esto no tiene nada que ver con la manifestación de Salamanca, lo venimos reclamando desde el cierre de la transición política", argumentó el dirigente nacionalista.
Tras una breve reunión de media hora, el propio Jiménez acompañó a la delegación nacionalista para visitar el edificio en litigio, primera sede del Gobierno Vasco del lehendakari José Antonio Aguirre en el exilio tras la Guerra Civil, entre 1937 y 1940. En ese año, el palacete fue expoliado por la Gestapo, tras la ocupación nazi de la capital gala.
"Es una de las pocas cosas que quedan en Europa robadas por la Gestapo que no ha sido devuelta", argumentó Anasagasti. El senador explicó que el PNV no ha decidido qué hacer con el edificio si consigue recuperarlo, y que primero deberá tener lugar "una negociación con el Gobierno español".
El edificio, en la distinguida avenida Marceau de la capital gala, se emplea ahora como bilioteca del Instituto Cervantes, que tiene una segunda sede en la capital gala. Además de Erkoreka y Zubia, la delegación del PNV estuvo compuesta por los senadores Iñaki Anasagasti y Xabier Albistur, y los diputados José Ramón Beloki e Iñaki Txueka, que firman conjuntamente la misiva entregada a José Jiménez.
En la carta, los responsables 'jeltzales' recuerdan que el presidente José Luis Rodríguez Zapatero, el pasado 18 de mayo, declaró en el Senado que tiene "presente" la situación del citado inmueble e invocó su "cuidado" en que "las cosas discurran en el futuro con la mayor justicia para la historia".
"Con nuestra presencia aquí", afirma el texto, "deseamos poner en evidencia este hecho tan anómalo a la vez que protestar que treinta años después de fallecido el dictador sigue sin hacerse justicia a lo que fue aquel atropello histórico".