Irak.- Aubenas describe su penoso secuestro en Irak y su miedo ante la idea de que en cualquier momento podían matarla
PARIS, 14 (EP/AP)
Florence Aubenas describió hoy su penosa estancia de cinco meses como rehén en un oscuro sótano iraquí "donde el tiempo no se movía" y donde tuvo que combatir continuamente el miedo ante la idea de que sus captores podían matarla.
La veterana reportera francesa, que regresó a París este fin de semana, se dirigió a los periodistas esta tarde en una rueda de prensa desde la capital francesa en la que describió, haciendo gala en ocasiones de su sentido del humor, la agonía que ella y su guía iraquí sufrieron tras su secuestro el pasado 5 de enero. Cinco meses en un sótano es "mucho tiempo para sobrevivir, pero muy corto de relatar", afirmó Aubenas.
Relató cómo ella y su guía, Husein Hanoun al Saadi, fueron capturados la tarde del 5 de enero y cómo los secuestradores la trasladaron en coche a una casa privada donde fue retenida en un sótano. Aubenas aseguró no recordar ningún sonido regular en el sótano, a parte del goteo del agua de las tuberías. Allí Aubenas pasó más de cinco meses entre "vivir, dormir, comer y esperar sobre un grueso colchón de espuma".
La reportera del diario 'Liberation' afirmó que sus captores le pidieron que guardase silencio y que sólo andaba 24 pasos a día, 12 cada vez que acudía al cuarto de baño. Además, desmintió que hubiese coincidido en el sótano con los tres reporteros rumanos también secuestrados en Irak.
"En esta historia, pienso que cada uno ha entendido que la situación es delicada", afirmó Aubenas. "Tengo mucho respeto por los rumanos, pero yo estaba sólo con Hussein, esto es lo que puedo decir", añadió.
Hoy desde Bucarest, el presidente rumano, Traian Basescu, aseguró que las autoridades rumanas habían "colaborado muy bien con Francia y otros países" para obtener la liberación de los rehenes.
Por su parte, el primer ministro francés, Dominique de Villepin, agradeció hoy desde el Parlamento a la comunidad mundial y a Rumania en particular "la ayuda prestada en la liberación de Aubenas".
De Villepin describió a Aubenas como "una mujer de coraje, que nunca perdió la esperanza". Aubenas relató que sólo comía arroz y huevos duros. "Era inimaginable que yo fuese a quedarme allí durante cinco meses", afirmó.
De vez en cuando, "pensaba que harían como antes de las elecciones, pegándonos un tiro en la cabeza para difundirlo en Internet", afirmó Aubenas, que pidió perdón por tener una voz chillona, debido a que no había hablado mucho en cinco meses. Sin embargo, "ya he recuperado el hábito y hablo todo el tiempo", afirmó la periodista, lo que provocó risas en los asistentes a la rueda de prensa.