Argentina.- Abandona la cárcel el dueño de la discoteca en la que murieron 193 personas tras un incendio
BUENOS AIRES, 14 (EP/AP)
El dueño de una discoteca de Buenos Aires en la que murieron 193 jóvenes a raíz de un incendio a finales de 2004, Omar Chabán, recuperó el martes la libertad tras permanecer detenido durante cinco meses.
Bajo una férrea custodia policial y con chaleco antibalas, el empresario abandonó la cárcel y se trasladó a una vivienda particular en las afueras de la capital argentina, donde un centenar de los familiares y supervivientes de la tragedia le demostraron su indignación con insultos y peticiones de justicia.
Chabán regentaba la discoteca 'República de Cromañón' cuando el 30 de diciembre una bengala lanzada por un joven durante un concierto desató el accidente más grave de este tipo en la historia del país.
Pese a estar acusado de 'homicidio con dolo eventual' al comprobarse que su discoteca violaba varias normas de seguridad, un tribunal le otorgó el mes pasado la excarcelación hasta que comience su juicio oral.
Las investigaciones realizadas en el local nocturno descubrieron serios fallos, tales como la presencia de material inflamable, puertas de emergencia cerradas y exceso de público, ya que el lugar tenía capacidad para 1.500 personas y se estima que esa noche había más de 4.000.
Los padres de los jóvenes muertos en la discoteca y los pocos que pudieron salvar la vida no sólo repudiaron al empresario apenas recuperó la libertad, sino que se instalaron frente al domicilio de su madre en la localidad de San Martín, donde se alojará hasta que un tribunal lo juzgue.
"Hoy tienen de vecino a un asesino", gritaba uno de ellos. También se produjeron forcejeos entre algunos familiares y personal de la infantería que custodia el lugar.
Aunque indignado por la medida, el padre de una de las víctimas y querellante de la causa, José Iglesias, expresó que "la excarcelación era previsible, hace más de un mes que estamos trabajando para que el trago sea digerido", pero advirtió que "Chabán ya tiene una condena social. No va a poder caminar por la calle cómodamente".