Irak.- El rehén filipino liberado el martes regresa a su país tras ocho meses de cautiverio
MANILA, 23 (EP/AP)
Robert Tarongoy, el contable filipino liberado por insurgentes iraquíes tras casi ocho meses de cautiverio, llegó hoy a Filipinas y agradeció a la presidenta, Gloria Arroyo, los esfuerzos realizados para conseguir su liberación.
"Muchas gracias, señora", declaró Tarongoy a su llegada al aeropuerto. "No me abandonásteis. Gracias a los que rezaron para que pudiera ser libre", añadió. El ex rehén, de 31 años, trabajaba como contable para una compañía saudí y fue secuestrado el 1 de noviembre pasado junto con el estadounidense Roy Hallums en su oficina en Bagdad tras un tiroteo en el que murió un guardia iraquí y uno de los atacantes. Un nepalí y otros tres iraquíes secuestrados junto a ellos, fueron puestos en libertad después.
Por el momento no se sabe nada de Hallums, y Tarongoy no respondió a una pregunta sobre el estadounidense. "Les pido su comprensión", afirmó Tarongoy, que explicó que llevaba gafas de sol porque no había visto la luz desde su secuestro. "Por favor, dadme algo de privacidad. En este momento, no quiero recordar lo que ocurrió", añadió.
El subsecretario de Exteriores, Jose Brillantes, dijo que Tarongoy ha perdido peso pero está bien y subrayó que no se ha pagado ningún rescate. "Aquellos que especulan están poniendo las vidas de nuestros trabajadores en el extranjero en peligro", previno Brillantes, ya que, "los mercenarios pensarán que hay algo que ganar haciendo estas cosas".
La liberación de Tarongoy no sólo ha aliviado a su familia sino también a la presidenta Arroyo, a la que últimamente se acusa de que su familia se embolsó dinero procedente de apuestas ilegales y que manipuló las elecciones presidenciales del año pasado. Estos cargos han hecho surgir nuevos rumores de golpe de Estado y suponen el mayor reto político en su actual mandato.
Tarongoy es el segundo filipino liberado en Irak, después de que el camionero Angelo de la Cruz fuera liberado el 22 de julio tras garantizar el Gobierno filipino la retirada de las tropas filipinas de Irak. Tras el secuestro de De la Cruz, el Gobierno prohibió el despliegue de trabajadores filipinos en Irak. Unos 6.000 filipinos trabajan en los campamentos militares estadounidenses en Irak.